Gruñí por lo bajo cuando la risa de Jake hizo eco en la habitación. No sabía qué hora era pero podía oír el tenue murmullo de conversaciones preveniente de abajo y el sonido de la risa de mi madre mientras cocinaba. No oía a mis primos pero me imaginé que no tardarían en despertar. Pero continuaba con sueño. Esa noche nos habíamos acostado demasiado tarde, Jake no había subido a la habitación hasta pasada la una de la madrugada.

Louis se había quedado dormido pero yo estuve recordando una y otra vez el beso que me había robado mientras pretendía estar dormida. Aún lo hago, pero me acostumbro ante la idea de que me había besado sin tener que hacerlo por obligación, solo porqué él había querido.

La calma que tenía la habitación la arruinó Jake al hacer acto de presencia. Se había desnudado en la habitación y había insinuado algo relacionado con hacer un “nudismo nocturno”. No lo había dejado entrar a su cama hasta que no se puso algo más que unos simples boxers.

Lo más impresionante de eso era que Louis no se había enterado de nada. Y así lo prefería.

Apreté fuertemente mi peluche contra mi pecho. Otra risita de Jake. Gruñí otra vez. Intenté girarme, pero mi peluche me lo impidió.

-         Me gusta que me subes contra tus tetas, pero no le veo sentido el intentar decapitarme –comento un Jake algo ahogado-.

Abrí los ojos de inmediato. Mierda. Lo que había pensado que era mi peluche se trataba de la cabeza de Jake. Supuse que su suave cabello me había confundido cuando dormía. Levanté un brazo para que apartara su cabeza. Este no se movió ni un milímetro, solo se limitó a reír y a pretender que continuaría durmiendo con la cabeza sobre mis tetas. Levanté una ceja. Jake era un masoquista. Con mi rodilla golpeé fuertemente su vientre, quitó su cabeza de mi pecho de inmediato y rodó hasta quedar en su cama. Gimió de dolor.

Reí mientras me restregaba los ojos con las palmas de las manos. –Eres un aprovechado.

-         Me matas lentamente –dijo en un intento de parecer profundo-.

Rodé los ojos y me giré para mirar a Louis. Se encontraba en medio de su cama, durmiendo plácidamente.  Tuve la extraña sensación de que no se había despertado en toda la noche. Lo miré fijamente, parecía tranquilo, incluso contento.

¿En qué estás soñando, Louis Tomlinson? Pensé.

Jake me tiró un peluche a la cara. Lo miré expectante, se estaba cambiando delante de mi cama, haciendo algún que otro movimiento que según él era sexy. Jake podía estar buenísimo, pero continuaba siendo el mismo Jake de siempre, mi mejor amigo. Bufé, tapándome los ojos cuando se disponía a quitarse la ropa interior. Empezaba a creer que la idea del nudismo iba en serio.

Me limité a observar a Louis, aún con una mano tapándome la visión hacia el nudista de la habitación. Al parecer había despertado al ser golpeado por el muñeco. Se incorporó aún sin abrir los ojos, pero vi que mi peluche –hasta el momento desaparecido- había estado con Louis todo el tiempo.

-         Así que eres tú el roba ositos –le recriminé-.

Pegó un pequeño salto al escuchar mi voz. Me miró algo sorprendido, pero después pareció recordar que habíamos dormido en la misma habitación. Iba a decirme algo cuando noté que Jake me había lanzado otra cosa a la cabeza. Louis se puso a reír y yo intenté controlar mis instintos asesinos. Me quité rápidamente sus calzoncillos de la cabeza y lo miré con asco. ¿Hacía un rato estaba recostado sobre mí y ahora me lanzaba su ropa interior? Esos eran comportamientos totalmente diferentes.

-         Vuelves a hacer eso y te hago ponerte un bikini –le amenacé lanzando de vuelta su ropa-.

-         July, creo que eso se vería mucho más sexy en ti –comentó atrapando la ropa-.

Blue, Deep and Yours |Louis Tomlinson|¡Lee esta historia GRATIS!