Capítulo 36

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Seis meses y medio después.*

Nacimiento de Isabel.*

Narrador.*

Isabella se encontraba recostada en la cama mientras alimentaba a la pequeña que estaba en sus brazos bebiendo leche materna. El hospital era limpio y muy cómodo, Jackson le pagaba estancias en lugares muy buenos, aún seguía preguntándose como hacía para pagar, pero decidía solo dejarlo en su mente y olvidar eso.

La puerta de la habitación se abrió y por ella entraron los tres, Jackson cargaba a Jack en sus brazos quien durante todo su embarazo se había hecho caprichoso y todo el tiempo quería que la atención fuese para él, quizás le tomaba por sopresa la idea de que habría alguien más pequeño en casa.
En cambio Max demostrando lo maduro que siempre ha sido iba él solo a lado de Jackson, sin acercarse mucho.
Jackson fue el primero en inclinarse a conocer a su hija junto al pequeño Jack quien alzó una ceja al verlo, observó a su madre y le dió una pequeña sonrisa.

- Nuestro hermano es feo Max, no se parece a nosotros. - Dijo soltando una pequeña risa para después tapar su boca.

Isabella frunció el ceño por eso e iba a regañarlo pero Max intentando ver a su hermana la detuvo. Se la mostró. Por un momento los circuitos de su cerebro se activaron de una manera en la que nunca lo habían hecho, sus ojos miraban fijamente a la pequeña bebé como si fuese imposible que estuviese tan linda, tan distinta a los demás.

- Es una niña... Y es hermosa. - Susurró Max sin separar sus ojos de ella.

Jack hizo un sonido con sus labios.

- Mamá es más hermosa. - Dijo cruzándose de brazos y girando su rostro a otro lado.

Max no respondió nada ante eso y solo continuó apreciando lo linda que era.

- ¿Quieres ponerle nombre Max? - Preguntó Isabella sonriendo y sintiendo felicidad al ver que una persona lograba que mostrará afecto y que mejor que esa pequeña vida fuese su hermana.

Max se quedó en silencio, no sabía que clase de nombre podría ponerle a la cosa más bella que habían visto sus ojos... Le había puesto a Jack ese nombre porque se parecía al idiota de Jackson pero... Cierto, se parece a su madre.

- Isabel. - Respondió con seguridad.

- No, no puede llamarse así, es como si fuese el de mamá. No quiero. - Protestó Jack mirando mal a Max.

- No te he preguntado. - Dijo sin más regresando su mirada a la pequeña.

Su mirada se hizo oscura al conocer el rechazo de su hermano solo por esa débil criatura que estaba en los brazos de su madre, aquella mujer que solo era suya.
Jackson estaba feliz abrazando a Isabella y besándola suavemente mientras el pequeño Max estaba sentado a lado de la cuna de Isabel revisando que todo estuviera bien. En cambio Jack solo observaba al frente con el ceño fruncido, los brazos cruzados y haciendo muecas de enojo.

- ¿Max?, ¿Isabel crecerá y va a jugar con nosotros? - Preguntó acercándose.

No le contestó y solo continuó, parecía un anguila al acecho, no quitaba su mirada de la pequeña criatura.
Jack soltó un suspiro e igual que su hermano se le quedó mirando al pequeño cuerpo, intentando saber que es lo que Max encuentra tan entretenido. Estiró su mano hacia ella con intenciones de tocarla, pero alejaron su mano de un golpe fuerte que hizo que se sorprendiera.

Levantó la vista topandose con una mirada sombría.

- No la toques. - Le ordenó con seriedad.

Se quedo sin palabras pero le dió una afirmación. Jackson se acercó a ellos mirando a su pequeña hija.

- Es tan linda y parecía a su madre. - Dijo suave con intenciones de tocarla.

Una vez Max se puso a la defensiva, solo que Jackson le respondió con enojo al ver que alejaba su mano con brusquedad.

- ¿Qué demonios te sucede demente? - Gritó enfadado.

Isabel empezó a llorar logrando que Max abra sus ojos de par en par y apriete la mandíbula con fuerza.

- Cállate inútil. - Dijo enfadado.

Isabella al verlos de ese modo solo llamó a la enfermera pidiendo que los saqué y la dejen a solas con su bebé.

Los tres caminaban por el pasillo.

- Es tu culpa, siempre lo arruinas todo Jackson. Eres basura. - Dijo Max con enojo.

- Es culpa tuya demonio de cuarta, no puedo creer que seas mi hijo. - Dijo Jackson con fastidió.

Max soltó una débil risa, se cruzó de brazos observando con ironía al hombre que por desgracia era su progenitor... Aunque no estaría mal molestarlo un poco.

- Quizás no lo soy, podría ser una ilusión Jackson... Tal vez mi padre es alguien más. - Dijo con maldad.

Una vez más comenzaron a discutir entre ellos, Jack solo les observaba, parecía que les estaba dando atención pero el realidad no lo hacía, su mente estaba ocupada en otra cosa y eso era;

- ¿Su madre prefería a ese bebé que a ellos?, ¿Porqué la cosa se llama Isabel?, ¿Desde cuándo Max es amable con alguien más que no es él o su madre?, No le agrada el bebé. -

Hizo una mueca imaginando que todos estarán con la cosa y no con él, peor aún, Max ya no va ayudarle a darles sorpresas a las personas.
Esos pensamientos fueron desviados al escuchar la voz de su padre.

- ¿Jack... Estas bien? - Preguntó Jackson.

Asintió, aunque no lo estaba, tenía un desorden mental, uno grave que poco a poco se iría despertando... Era verdad que Max y él eran parecidos, solo que había algo que los diferenciaba, hay quienes nacen siendo demonios de pieza a cabeza de inmediato y existen aquellos que con el pasar de los años van comprendiendo quienes son y sus necesidades... Ese día Jack entendió cuales eran las suyas... Su madre, solo ella era lo que le hacía falta, Max solo era un compañero, alguien que podría matar con facilidad, todo lo contrario a él quién era un tipo que no deseaba ensuciar su manos logrando ser el par perfecto para cualquier cosa.

- Si. - Dijo mostrando una sonrisa y encogiéndose en lo hombros.

"No hay peor demonio que aquél que de ángel se disfraza..."

Espero que les guste.
Gracias por leer.
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Obsesión Psicópata *Terminado* Donde viven las historias. Descúbrelo ahora