Prólogo

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El temeroso caballero entró al recinto acompañado de dos hombres vestidos de la misma manera; un elegante smoking de color negro. Llamando así la atención de algunos chicos en la entrada del bar.

—Les dije que podía venir solo, no soy un niño de diez años—El pelinegro les habló cuando los otros dos se pusieron a los costados al ver que un grupo de ebrios se acercaba a su jefe con la intención de hablar.—Ahora los han espantado, Qué les dije sobre mirar mal a los ciudadanos?

—Señor, Mr. Frederick nos ordenó cuidarle de cualquiera que se le acerque, ya sea una simple anciana americana o un chico de cuatro años. Es nuestro deber que usted se encuentre en perfectas condiciones.— uno de sus guardias le comentó manteniendo un adecuado tono de voz, provocando alguras risas en las muchachas de al lado.

—Ah, basta de formalidades Chan. Mira, ahora te estás sonrojando.—el lamado Chan soltó un suspiro vergonzoso antes de levantar lo hombros cansado. El pelinegro miró al silencioso acompañante: casi de la misma altura pero con mucha más musculatura—Jackson, deja de comportarte como un guardaespaldas ejemplar, necesito tu ayuda.

—Señor, creo que esto es una mala idea. Hay muchas personas en este lugar—sin dejar las formalidades y elegante acento se acomodó la corbata mirando un punto fijo del bar. El pelinegro asintió incómodo, no estaba tan acostumbrado a tanta gente que no conocía y que posiblemente sean peligrosas. Sintió una punzada de inrresponsabilidad en el costado, arruinando toda felicidad que recibió cuando Mr. Frederick lo dejó ir a una de esas fiestas que tantos jóvenes como él disfrutaban cada fin de semana, Solo que él no era como los otros. —Eh, Hyunjin...—Jackson hizo un mueca liberando el estrés clel momento. No puedo ver a su amigo triste, ni mucho menos.

—Una copa no le hará nada de malo a su culo real. Venga Chan.

—Claro, pediré zumo de naranja.—Chan sonrió animado y caminó a la barra con suma elegancia.

—Gracias amigo, te lo compensaré— Hyunjin palmeó el brazo del chino y caminaron juntos donde su atento compañero.—Y espero que esté bromeando con el juego de naranja.

—Lo único que puede hacer es que esta noche valga la pena, principe.

—Lo único que puede hacer es que esta noche valga la pena, principe

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The Prince➹/ hyunmin.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora