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Resumen del capítulo anterior por si no se acuerdan: agentes de algún tipo de organización entraron a la casa de Mack en busca de "el almacén" de su padre. Iban a llevarse a Mack y a Nolan pero Vyd los salvó. Ahora, con ayuda del cuaderno que tiene el acertijo que Mack escribió de pequeña, deben llegar a ese almacén para sacar a la chica número dos que al parecer está conectada con Ax de una forma extraña.


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"El Pozo de los humanos atrapados"


Los objetivos:

—Encontrar a la chica número dos.

—Salir de los terrenos de la mansión porque ya no era segura.

No sabíamos cuánto tiempo teníamos en realidad, pero ambas cosas debíamos hacerlas tan rápido como fuera posible porque en cualquier momento podían aparecer más hombres para intentar acceder al almacén de mi padre, llevarse a Ax y sacarnos del camino a Nolan y a mí.

Iba a cruzar la puerta de mi habitación, pero Vyd me detuvo al soltar el aviso:

—Algo se encendió.

Me volví para verlo, confundida.

—¿No apagaste toda la electricidad?

Sus horribles ojos amarillos recorrieron de forma analítica las paredes, como si él pudiera ver a través de ellas los pisos inferiores y superiores de la casa.

—Sí, pero algo con suficiente carga eléctrica se encendió al detectar el apagón... —contestó, cauteloso—. Avancemos con cuidado hasta que pueda percibir mejor qué es.

Eso me preocupó, pero seguí hacia el pasillo para bajar las escaleras. Todo estaba muy oscuro y el ambiente era frío. Lo único que creaba un pequeño campo de luz entre toda la oscuridad eran las chispeantes y eléctricas manos de Vyd.

—¿Cómo es que te sale electricidad de las manos? —le preguntó Nolan en voz baja a Vyd para no hacer mucho ruido—. Porque eso debería destrozar a cualquier persona, ¿no? Son leyes físicas y... —Nolan hizo una mueca—. Bueno, ya nos cagamos en las leyes físicas, supongo.

Vyd tardó un momento en responder.

—Las leyes físicas están bien controladas —dijo, y no sonó muy animado como siempre, de hecho, detecté un tono más serio y seco en su voz—. En cuanto a la electricidad, está dentro de mi cuerpo y fluye a través de conductos especiales que no hacen contacto con ningún órgano.

Nolan quedó entre asombrado y desconcertado, y lo proyectó con una expresión facial exagerada.

—¿Tienes conductos dentro de tu cuerpo? —repitió, boquiabierto—. ¿Cómo es eso posible?

Vyd alzó los hombros.

—Por STRANGE —dijo como si eso lo explicara todo.

Apenas llegamos al primer piso tuve que aguantar la respiración. La puerta de entrada ya estaba cerrada, pero los cadáveres continuaban tendidos sobre el suelo mojado entre un desastre de sangre, trozos de piel, fluidos y de todo aquello tan asqueroso que habían soltado al reventarse.

Eso había formado un aire repugnante que flotaba por toda el área. Nolan puso cara de asco. Solo Vyd no pareció incómodo o alterado por eso. De hecho, pateó una pierna que le estorbaba en el camino como si fuese cualquier cosita en el suelo.

—¿Por dónde empezamos? —me preguntó.

Tomé aire para tratar de ignorar el revoltijo en mi estómago y leí en voz alta las siguientes frases del mapa:

S T R A N G E © [Parte 1 y Parte 2]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora