Capítulo 35

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Dos meses después.*

Isabella.*

Me quedo sentada en una de las sillas del comedor mientras acaricio mi abdomen con delicadeza... Estoy embarazada una vez más.
Lo supe esta mañana que hice la prueba, Jackson tenía un par así que las use, nuevamente pasaremos por todo eso.

— Mamá. — Gritó la voz de Jack con miedo.

Me levanté de inmediato yendo a la sala donde Max está sujetando a Jack con fuerza de su camisa mientras esté lo observa asustado. Los separé de inmediato haciendo que Jack se abrace a mi pierna y mire asustado a Max quien mantiene su ceño fruncido..

— ¿Qué le haces a tu hermano? — Pregunté molesta.

Alzó una ceja, soltó un suspiro y se encogió en los hombros. Se dió la vuelta dispuesto a marcharse. Mi vista bajo a su brazo notando una marca roja en él. Caminé a paso rápido a él deteniendolo. Levante su brazo observando una marca de mordida lo que hizo que me sorprendiera.

— ¿Lo mordiste? — Susurré sin poder creerlo mirando a Jack.

Negó y señaló a Max.

— Max dice cosas malas... Solo quería que se callará. —  Dijo bajando la mirada.

Max solo está en silencio mirándolo, me acerque mirando su brazo.

— Dejalo, quizás si me pase un poco al llamarlo miedoso. — Dijo sin más.

Subió las escaleras a lo que suspiré mirando a Jack, lo acerque a mi tomando sus manos.

— Es tu hermano y si quieres que él te proteja tienes que estar a su lado. — Explique suave haciendo que baje la mirada.

— ¿Aunque sea malo? — Preguntó con inocencia.

Me reí un poco sin poder evitarlo y coloque mis manos en sus mejillas, lo acerque y le di un beso en la frente.

— Max es un buen niño, tranquilo. — Dije colocandome de pie.

Me dió una afirmación y acompaño a la cocina a preparar algo antes de que Jackson llegue.

Narrador.*

El aire entraba por la ventana donde Max miraba, le parecían interesantes los pájaros, criaturas pequeñas e insignificantes capaz de ser aplastadas con facilidad, aunque tenían sus alas que las mantendrían lejos de lo que les haría daño.

Su vista se fijó en dos pájaros pequeños, aunque uno era más que el otro, no pudo evitar pensar en él y su hermano... Tal vez eran como esos dos seres, a acepción de que Max se sentía superior a eso, a cualquiera sin importar nada. Jack era diferente a él, pero cuando se lo proponía podía ser igual, incluso peor, pero extrañamente la vida le tenía otros planes.

Escuchó como la puerta principal fue abierta, dando a entender que Jackson estaba en casa, él era un tipo extraño ante los ojos de Max, solo una cosa comprendía y eso era que le odiaba, que aunque siendo tan pequeño conocía ese sentimiento, pues le enfermaba la idea de saber que hacía daño a la única persona que le parecía que no merecía dolor.
Salió de la habitación recorrido el pasillo y bajo las escaleras hasta llegar a la cocina junto a los tres, son su familia, eso estaba en su mente constantemente pero con Jackson era distinto, había una especie de rivalidad que no lograría entender más que con el pasar de los años.

Su madre pidió que todos se sentaran en el mesa, se quedó en silencio por un momento hasta que un suspiro salió de sus labios y los miró a todos.

— Estoy embarazada. — Avisó con una falsa sonrisa en su rostro.

El único en alegrarse de algo como eso fue Jackson quien se levantó de inmediato yendo a ella.
Max sabía lo que eso significaba, tendría un nuevo hermano, se giró a mirar a Jack, este poseía esa oscura mirada que tenía solo en débiles ocasiones.

— No quiero. — Dijo de pronto haciendo pucheros.

Jackson los miró con el ceño fruncido, Isabella con pena y tristeza, pero Max con curiosidad, había algo en él que le indicaba que ocultaba algo.

— Max... Diles que no estemos otros hermano. — Pidió entre sollozos.

Alzó una ceja y se acercó a él.

— Podrá jugar con nosotros. — Dijo sin darle importancia.

— No, mamá es mía. — Dijo molesto haciendo berrinches.

Todos se quedaron en shock y Max por dentro sonrió, comprendió eso que su mente siempre le indicó sin que lo supiera de manera directa.
Jackson se acercó a él y lo tomó en sus brazos.

— No, suéltame, es tú culpa. — Le dijo golpeando su rostro.

Isabella se acercó a ellos y tomó al pequeño en sus brazos logrando que se calme y lloré en silencio recargado en su hombro.

— Lo llevaré a dormir. — Les indicó saliendo de la cocina.

Ambos se miraron entre sí.

— Que interesante. — Susurró Max sombrío.

Jackson comprendido pero sus impulsos le indicaban que había algo que ese demonio que tanto aborrecía sabía que algo se escondía.

— ¿Qué es lo que sabes? — Le preguntó con molestia.

Max se cruzó se brazos y cambio su mirada por completo para después darle una sonrisa, una que parecía tan normal y pura que daba miedo.

— Yo podré engañarte las veces que quieras Jackson... Pero Jack te dará una sopresa. — Susurró despacio saliendo de la cocina.

Se quedó en completo silencio, no entendía pero tampoco le creía, su segundo hijo era muy distinto, igual a Belleza, era tímido y no hablaba mucho a excepción para hacer amigos, nunca podría compararse con Max quién era horrible y todo lo contrario a lo que había conocido en alguien como él.

Decidió no pensar más en eso y subió las escaleras yendo al segundo piso, se paró frente a la puerta de la habitación de Jack y escuchó lo que decían.

— ¿Max también cuidara a nuestro nuevo hermano?, ¿Ya no querrá cuidarme a mí?, ¿Será malo conmigo?, ¿Ya no vas a quererme solo porqué él está? — Preguntó la voz de Jack entre sollozos.

Alzó una ceja dándose cuenta que piensa mucho las cosas, más que eso... Sino que podrá ser débil y sensible emocionalmente pero es bastante egoísta e inseguro a la hora de hablar de las únicas personas que tiene... Aunque tal vez se traté de algo más...

Espero que les guste.
Gracias por leer.
Voten y comenten.❤️

Obsesión Psicópata *Terminado* Donde viven las historias. Descúbrelo ahora