Capítulo 32

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Dos meses después.*

Isabella.*

Miro por la ventana del auto sin saber aún como conllevar lo que ha estado sucediendo.
Salí de mis pensamientos al sentir las manos de Max sobre la mías, tomó la fotografía de el bebé que crece dentro de mí observando fijamente.

— No se ve. — Dijo haciendo una mueca.

No pude evitar sonreír y acomode la imagen así mismo comencé a señalar las partes del cuerpo que eran visibles.

— ¿Es hermano o hermana? — Preguntó haciendo una mueca.

— Hermano. — Respondió Jackson.

Este tiene una gran sonrisa en su rostro demostrando que le hace feliz tal cosa, aunque era de esperarse no es él quien sufre en los partos o esas cosas. Más que eso, él no se siente culpable por traer bebés a sufrir al infierno en el que vivimos.

El auto paro frente a la casa a lo que baje junto a Max, pero Jackson no lo hizo.

— Tengo unas cosas que hacer. Volveré después, cierra la puerta bien. — Dijo encendiendo el auto una vez más.

No respondí y él solo se marchó, posiblemente tiene trabajo.

— El hombre malo se fue mamá. — Dijo Max emocionado besando mi mejilla.

Sonreí por ello a lo que entre a la casa, cerré bien la puerta y nos dirigí de una vez a la habitación, subí escaleras con cuidado hasta llegar arriba, recorrí el pasillo, parandome frente a la habitación.
Abrí la puerta y entré, fui a la cama y nos recosté, me quite los zapatos al igual que él y lo abrace a mí. Debo tener abrumado al pequeño ya que desde que se de mí embarazo siempre estoy abrazandolo y buscando su cariño.

Me sorprendí y me dió un extraño escalofrío al sentir que tocaba mi abdomen con delicadeza.

— Hermano. — Susurró.

Coloque mi mano sobre la suya y asentí haciendo que me mire fijamente, es un niño muy lindo e inteligente, sé que podrá hacer grandes cosas.

— Así es cariño, tienes que cuidarlo, tú serás el hermano mayor, no importa si pelean una y otra vez... Debes perdonarlo. — Explique suave.

Los grandes ojos de Max bajarme a mi vientre, no sé que pasa por su cabeza pero espero comprenda a que me refiero cuando pido eso.
No me respondió nada y solo se abrazo a mí.

Jackson.*

Miró al director de la carnicería sin saber explicar por lo que estoy pasando, necesito tiempo para estar con Belleza y el hecho de que vayan a buscarme hasta mi casa me enferma.

— Dejen de irme a buscar, creí haber indicado que me tomaría un tiempo, si los demás son idiotas no es culpa mía. — Grité enfadado colocandome de pie.

Solo dije esas palabras y me di la vuelta yendome de ahí.
He trabajado en la carnicería desde hace tiempo, este gran lugar donde puedes ganar millones en un solo momento, lo que tienes que haces es muy fácil y cualquiera podría realizarlo. Si eres muy bueno como yo obviamente te irá bien, pero si solo eres un bastardo asustado de la realidad del mundo no terminarás bien, sino siendo un conejo más.

Salí y subí a mi auto regresando a casa con Belleza y el pequeño demonio.
Ya tiene dos meses con unas cuantas semanas de embarazo, creí que lo nuestro podría mejorar, que se iba a enamorar de mí, pero no, incluso parece que le tomó más cariño del que ya le tenía a Max, siempre esta con él.

Por otro lado Max cada vez demuestra que me odia más y más, no lo hace frente a Belleza pero puedo deducirlo en sus ojos.
Conduje por más de media hora hasta que estacioné el coche fuera de la casa. Baje y caminé a la entrada, coloque las llaves en la cerradura y abrí.

Los busque con la mirada pero no estaban en el primer piso, subí las escaleras hasta nuestra habitación, ahí están. Max le da la espalda a la puerta mientras Belleza lo abraza.
Me acerqué a paso lento hasta estar a su lado.
Estiré mi mano hacia Belleza dispuesto a tocar su mejilla pero mi mano fue retirada de un manotazo.

— Jackson. — Susurró su voz.

Hice una mueca y apreté la mandíbula.

— Pequeño demonio. — Dijo enfadado.

Soltó una débil risa y se encogió en los hombros demostrando que le importa poco lo que le diga o haga, aún no comprendo cómo puede ser así siendo tan pequeño.

— Vete. — Dijo con tono de advertencia más que nada.

— Es mi mujer e hijo, voy estar aquí las veces que yo quería..— Grité enfadado.

Belleza comenzó a moverse y abrir sus ojos, al verme se sorprendió pero lo hizo aún más cuando Max soltó un sollozo fuerte y comenzó a llorar de una manera bastante llamativa.

— El... Hombre malo... Quería pegar. — Dijo mientras frotaba sus ojos y sus mejillas estaban sonrojadas.

Hice una mueca, maldito bastardo esa manera tuya de ser podrá ayudar, deberías ser actor.
Belleza se sentó en la cama y lo tomó en sus brazos susurrando cosas que estaría bien decirle a un niño normal y no a un manipulador de porquería como lo es él.
Se giró a mirarme con el ceño fruncido.

— Es solo un niño, ¿Cómo te atreves a tratarlo de es manera?, Debes ser más conciente. — Regaño molesta aún con Max entre sus brazos.

Este se giró a mirarme un momento, mostrándome la gran sonrisa que adorna su rostro.

— Eres un bastardo. — Grité enfadado con intenciones de quitárselo a Belleza y reprimirlo para que aprenda a respetarme.

Me lo negó de inmediato, se alejó junto a él.

— ¿De verdad Jackson?, ¿Para esto quieres tener hijos?, Eres tan poco considerado. — Reprochó negando.

Me quedé en mi lugar apretando la mandíbula, aseguro que si su Max no fuese un loco al igual que yo sería el mejor padre del mundo, pero no, creo que este es el castigo del destino, después de haber asesinado tanta gente.
Posiblemente con Max es difícil, pero con el segundo será sencillo, tendremos una conexión y si Max crece y se mete en nuestro camino lo acabaremos juntos...

Espero que les guste.
Gracias por leer.
Voten y comenten.❤️

Obsesión Psicópata *Terminado* Donde viven las historias. Descúbrelo ahora