Miserable.

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salí a la cocina por algo de comer. Eran casi las 12 de la noche. Siempre comía a esta hora para evitar ver a mi tío.

Cuando llegue a la cocina escuché un celular vibrando. Alguien estaba llamando. El número estaba registrado era el nombre de una mujer.

Por un momento creí que era el celular de Marcos pero entonces comenzaron a llegar mensajes que decían.

"Michael, ¿Cuando haremos esto de nuevo?"
"Fue increíble estar contigo"
"Me encanta que sea un secreto"

Fue horrible leer aquellas palabras. Me dió asco pensar en aquello porque quien mandaba los mensajes era Lili mi prima. Marcos y ella no eran hijos de Michael. Pero aún así era horrible.

Me aleje del celular cuando escuché que alguien venía. Mi tío entró a la cocina y yo corrí a servirme un vaso de agua. Mientras lo hacía tragué saliva.

El tomó su celular y se acercó a mí suficiente para susurrarme en el oído.

-eres una maldita perra. Deja de meterte en lo que no te importa.

En cuanto se hubo ido corrí a mi habitación y cerré la puerta con llave.
Me quedé despierta un par de horas pensando. No podía olvidar los mensajes. ¿Cómo era posible?. ¿Quien sería capaz de engañar a su propia madre?.

Por no dormir, a la mañana siguiente me desperté tarde. Me había acostumbrado ya a levantarme por mi cuenta. Vivir por mi cuenta. Parecía un fantasma en aquella casa. Yo estaba toda la mañana sola por qué mis tíos y mis primos salían al trabajo y a la escuela respectivamente. Después yo me iba por la tarde a la escuela y regresaba por la noche cuando todos estaban dormidos ( o eso suponía).

Ahora la casa donde antes vivía estaba siendo rentada. El dinero de esa renta me lo daban a mi, para poder pagar lo que necesitara.

Así que no me preocupaba hablar con nadie. Y ahora sabiendo ese dato perturbador menos quería dirigir la palabra a algún miembro de esa familia.

Salí corriendo de casa. Apenas me alcanzó el tiempo para hacer lo que necesitaba. A medio camino me cansé de correr así que comencé a caminar.

A lo lejos ví que alguien venía. Mientras él se acercaba me di cuenta que era Liam. La verdad es que el amor que sentía por el no se había extinguido, pero tenía que ser fuerte y luchar contra él.

Me iba a cruzar a la otra acera pero Liam corrió y me detuvó antes de que pudiera hacerlo.

-¡déjame en paz! Le grite mientras nos encontrábamos parados uno frente al otro.

-por favor. Athis. Tienes que escucharme. Se que cometí errores.

-¡obviamente!. Interrumpí.- No tienes idea de lo que me hiciste, me enamoré de tí. Juré que eras el correcto. Pero no es así. Cuando tú decidiste quedarte con Mia intenté comprenderte pero me dolia. Gaste cada aliento llorando por ti  preguntándome porque yo no era suficiente.  Dije entre lágrimas mientras se me cuarteaba la voz- me sentí miserable cada día porque no estabas tú conmigo, y es que tu sola presencia hacia que mi vida cayera completamente a tus pies,¿tienes idea de lo que sentí? Me sentí como basura, sentir que no vales nada para la persona que amas es horrible, me heriste porque eras persona que creí siempre estaría conmigo. Liam no dijo nada ante esa declaración.

-lo lamento. Respondió- ¡Tienes razón soy un imbécil! He cometido error tras error. También me enamoré de tí. Cuando tú me lo confesaste quería hacerlo también pero no pude. Fui un cobarde y sé que ahora pago las consecuencias.

-me tengo que ir. Dije, mientras secaba mis lágrimas.

-¡No, espera! Lo repararé todo pero por favor no te vallas.

-¿Cómo demonios vas a reparar todas las heridas que tengo?. ¡Puedes viajar en el tiempo! ¡Puedes meterte dentro de mi y hacer que deje de amarte tanto! ¡Siento que este dolor me castiga cada minuto!¿No lo entiendes?. Tú causaste esto.

-se que piensas que no puedo hacerlo. Pero lo haré. Pero por tu bien aléjate de Noah. Athis escúchame. Noah es peor que yo. Si crees que te he herido con mis decisiones. Noah lo hará mil veces más. Porque yo he cometido errores. Pero él toma esas decisiones para hacerte sufrir.

-sí puedes reparar el pasado. Yo me alejaré de Noah.

-¡Gracias! ¿Podemos caminar juntos a la escuela?. Preguntó entusiasta.

- No Liam. Aún no haz reparado nada. Aún siento dolor. Y prefiero estar sola.

Iba a correr para llegar a la preparatoria pero decidí caminar de todos modos ya era tarde. Me crucé de acera y comencé a caminar. Y Liam lo hacía al mismo paso que yo. De vez en cuanto me miraba y yo hacía lo mismo.

Continuamos así hasta que llegamos a la escuela. Una hora tarde. Liam corrió a su salón y yo caminé al mío. No me importaban los regaños que pudiera haber.

Abrí la puerta y todo voltearon a verme. Interrumpí la clase de Ansel. Se me quedó mirando y después me hizo una señal de que pasara.

Grace ya estaba en el salón. Sentada en la silla de siempre. Me senté tras ella y se volteó rápidamente para cuestionarme.

-¿Por qué llegaste hasta ahora?. Susurró.

- Liam, fué a buscarme y hablamos. Respondí mientras sacaba un cuaderno para apuntar lo que Ansel había escrito en el pizarrón pero por más que busqué no encontré mi libreta.

-¡Enserio!. Gritó Grace sorprendida.

-señoritas, podían hablar en otro momento. Las dos asentimos al compás. Y el profesor siguió con su clase.

Se dió la hora de salir de la clase. Grace y yo corrimos apresuradas a la puerta pero Ansel me detuvó.

-Athis, podrías quedarte un par de minutos. Suspiré. Le dí a Grace un par de instrucciones para vernos después y ella salió. Esperó a que todos salieran del salón y entonces habló. -olvidaste tu libreta la anterior clase. Tomé mi libreta y entonces supe porque sabía mi nombre.

-¡Gracias!. Exclamé. - ¿Eso es todo?.me gire para salir.

- No, por favor quedate una par de minutos más. Me acerqué a él nuevamente. - no quiero que te asustes, pregunté por tí en la dirección, quería saber un poco más quizás podría ayudarte a resolver tus problemas.

-¡Yo no tengo problemas!

- escúchame Athis, solo quiero ayudarte. Lo mejor sería que fueras al psicólogo de la escuela quizás el pueda comprender mejor tú situación.

-¿Mi situación?. Yo no entiendo a las personas. Todas dicen que quieren ayudarme pero lo único que han hecho en atormentar más mi vida. No sé preocupe profesor no estoy loca. No necesito su apoyo ni él de nadie. Como ya he dicho me las arreglaré sola.

- no quise insultarte. Es tú decisión querer ir o no. Solo era una sugerencia Athis. Antes de que te vallas ten esto. Saco de la bolsa de su pantalón un pequeño celular negro.- es mi antiguo celular puedes quedartelo si lo deseas.

- No lo quiero. Antes de irme. Quisiera pedirle que deje de buscar como arreglar mi vida. No necesito su caridad ni la de nadie más.

- aún puedes contar conmigo. Puedes buscarme cuando me necesites.

-Estoy segura de que no lo haré. Asíntio. Salí del salón, entre enojada y confundida. No quería ser grosera con Ansel. Después de todo me quería ayudar. Pero no dejaría que nadie más se entrometiera en mi vida.

Sin Condiciones Solo DestrúyemeWhere stories live. Discover now