Capítulo 6

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Gonzalo

­­—¡Él es el mejor! —grita Tere mientras da pequeños saltitos al salir del teatro. Manu se une a ella y parecen dos colegialas que acaban de ser invitadas por los chicos populares del colegio.

—Me duele mi estómago de tanto reír. —David sonríe y besa la cabeza de su esposa mientras frota su estómago.

La verdad es que el espectáculo del humorista favorito de mi abejita estuvo increíble. Me reí demasiado. Especialmente cuando sus monólogos sobre las esposas celosas me hicieron recordar a mis padres y sus locuras.

—Vamos a comer, muero de hambre.

Todos estamos de acuerdo con Manu y entramos en nuestros respectivos autos para buscar un lugar donde saciar nuestra hambre. Tere no deja de reírse recordando y describiendo el espectáculo y sus partes favoritas, no puedo evitar mirarla y sonreír. Está radiante, el estrés de los últimos días totalmente fuera de su mente y su cuerpo. Ha vuelto a ser la misma hasta que vuelva a tener su cena familiar. Espero que podamos solucionar pronto todo este asunto de su misteriosa familia.

Realmente necesito acabar con esto, nos está agotando a ambos y necesito saber de qué debo proteger a mi abejita, pues debe ser una familia de mierda si ella llega así cada que los visita. Sí, Tere puede ser exagerada a veces, pero es más fácil que ella se enoje a que se deprima y llore. Es una de las mujeres más duras para derrumbarse que he conocido, siempre aparenta esta fortaleza y esa fachada de ser inquebrantable, y sé que ella es fuerte, pero es sólo tener a su familia cerca y la Tere fuerte y segura desaparece. No quiero verla nuevamente de esa manera.

¿Será que sus padres la maltratan?

¿Tendrán historial delictivo?

¿James le hará o dirá algo?

Pero por más que intento comprender no llego a ningún punto.

—¿Estás escuchándome?

Parpadeo y miro a mi abejita. —Lo siento, estaba pensando en este sitio de asados a la llanera. Es muy bueno y sus asados son increíbles.

—Ajá... —Me mira con sus ojos entrecerrados—. ¿Dónde queda?

—Cerca. ¿Qué tan hambrienta estás?

—Mucho, será mejor que realmente sus asados sean increíbles, porque por mí me comería una vaca ahora mismo.

—Créeme, una vez que pruebes una de sus carnes, estarás pidiéndome que te lleve allí cada día.

—Te creo, ahora, apúrate o empezaré a comerme la cojinería del auto.

****

—Hoy Manu y David estaban más relajados.

—Lo sé —murmuro. Cierro mi portátil y me concentro en ver como Tere se prepara para la cama. Verla aplicarse crema en su cuerpo es realmente erótico.

─Quisiera que todo se solucionara para ellos. Se merecen ser felices.

─Y nosotros también, así que... ─señalo mi regazo─, ven aquí para cumplirlo.

─No puedo, aún no se me he aplicado la mascarilla facial.

Suspiro y veo como toma el maldito recipiente con la estúpida crema oscura que se aplica en su rostro todas las noches.

─Puedes hacerlo después. Ven aquí, preciosa.

Niega y sonríe. ─Si voy allí ahora mismo y me tienes, terminaré tan agotada que no me aplicaré la mascarilla y Dios no quiere que deje de perfeccionar su creación.

Cuidado Con Las Curvas 3 (Teresa y Gonzalo)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora