Capítulo 26

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Bella*

Termino de alistar todo lo necesario para mi trabajo y camino hacia la sala donde se encuentran Liz y Max jugando. Liz es: una amiga que conocí cuando llegue a Londres, buscando un hogar seguro y lejano de él, lo cual funcionó, no le he visto desde hace poco menos de dos años, en ese tiempo las heridas y traumas que me causo se fueron, todo gracias a Max quien ahora es mi prioridad más grande, debo mantenerme de pie por él.
Llegamos aquí hace un año y medio después de que me dieran de alta en el hospital, solo pase una semana en Canadá cuando decidí partir para Londres, no sabía lo que me esperaba o si me iría bien solo tomé el riesgo.

Ahora estoy aquí, viviendo en un lindo departamento mediano donde Liz, Max y yo vivimos, obviamente compartimos gastos solo que Liz me hace el favor de cuidar a Max ya que ella trabaja en el turno de la noche y yo en de la mañana lo que hace más fáciles las cosas para ambas y evita que me preocupe por Max tanto. Liz es un chica increíble, amable y suele ayudar muchos a las personas aunque gracias a ello sufrió mucho, no lo van a creer pero ella al igual que yo salio corriendo de su cuidad solo por su loco exnovio quién quería hacer que se casara con él a la fuerza, la única diferencia es que Jackson es un psicópata, astuto que no teme matar a quien se cruza en su camino. Tomé el valor suficiente y le conté todo lo que había sufrido con Jackson haciendo que se sorprenda y quiera llamar a la policía, obviamente tuve que convencerla para evitarlo ya que sería algo totalmente estúpido, terminaríamos muertas es lo mas probable.
Dejo esos pensamientos que solo causan sufrimiento y me acerco a ellos para despedirme.

— Max cariño dame un beso. — Pedí tomándolo en mis brazos.

Se acercó y me dio un beso en la mejilla, sonreí y también bese su mejilla.

— Ya me voy a trabajar cariño te quedaras con la tía Liz, te portas bien. — Dije suave volviendo a besar su mejilla.

Me abrazó fuerte y luego le pidió a Liz que lo tomara en sus brazos. Max es un niño listo, aprendió hablar a temprana edad, también a caminar aunque no es muy bueno socializando solo habla conmigo y con Liz, su doctora dice que se debe a que sólo esta acostumbrando a nosotras y por ello no suele hablar con desconocido o con otras personas y que aun es pequeño por eso debemos tener paciencia, lo hice aunque quería que hiciera amigos o se acostumbrara a las personas por ello le pedí a Liz que lo llevará un día a la guardería y lo vigilará, lo hizo y me informó que Max no jugaba con los otros niños y cuando trataban de acercarse a él se alejaba y que jugó solo durante todo el rato hasta que Liz decidió traerlo a casa, no entiendo bien ese comportamiento pero creo que se le pasará después que crezca más.

— Se te hace tarde. — Dijo Liz dándole el desayuno a Max.

Salí de mis pensamientos y corrí hacia la puerta principal para salir rápido e ir a las escaleras bajando a la recepción donde esta el guardia

— Buenos días. — Salude rápido saliendo del edificio.

Me pare cerca de la banqueta y espere a un taxi el cual solo tardo unos minutos, subí en él y le di la dirección del hospital en el que trabajo...

Jackson*

Sonrió al mirar los departamentos donde vive belleza y mi pequeño, parece que aquí han vivido durante un tiempo. Llegue aquí hace una semana aunque he estado vigilándola por ello decidí esperar un poco pero creo que ya es tiempo de recordarle quien soy y el porque no debió tomar esa decisión tan estúpida.
Me acerco y entro a la recepción mirando a todos lados.

— ¿Busca a alguien en especial joven? — Preguntó una voz masculina.

Lo busque con la mirada hasta girar mi cabeza a un lado captando a un hombre algo mayor como para tener un puesto de guardia.

— Busco a Isabella, tiene un bebé y vive en el departamento 403. — Dije acercando me a él.

Se quedo pensando, quizás intentando que su mente le indique quién es la mujer de la que hablo, más le vale no haberle hecho algo o lo mataré.

—  Acaba de salir a trabajar pero creo que Liz se quedó con el bebé. —  Informó dejando de darme importancia y continuando con su periódico. -

Solo asentí y empecé a caminar hacia las escaleras, antes de subir pare y llame nuevamente la atención de ese hombre.

— Oiga, si ella llega no le diga que estoy aquí ya que le tenemos una sorpresa. — Dije sonriendo.

Levanto su mirada y sonrió.

— Claro cuenta conmigo y mi silencio — Dijo seguro sonriendo.

Sonreí y subí las escaleras.
Las personas son demasiado ingenuas me causan tanta diversión que me dan ganas de reír mientras los veo asesinarse entre si solo por confiar en quienes no deberían, son tan estúpidos por ello yo siempre fui solitario, sin nadie a mi lado bueno solo hasta que belleza llego por eso ahora que la tengo no tengo la intención de dejarla ir a ningún lado.
Término de subir las escaleras y camino por el pasillo buscando el departamento 403 el cual es el último de la hilera.
Me coloque frente a la puerta y toco esperando a que abran.

— Seguramente olvidaste algo. - Dijo una voz femenina, si no me equivoco la chica se llama Liz.

Abrió la puerta mirándome, me miró impresionada lo que ocasión una sonrisa en mí, iba a cerrar la puerta pero la detuve empujándola de manera brusca, parece que me conoce y sabe de lo que soy capaz, justo cuando iba a gritar saque mi arma apuntando directo a su cabeza.

— Callada, no quieres terminar mal verdad. Advertí sonriendo.

Negó y trato de levantarse pero paté su pierna haciendo que caiga, cerré la puerta con seguro manteniendo la felicidad en mi rostro.

— Esto pasa cuando te metes en cosas que no debes. — Expliqué tomándola del brazo y haciendo que se levanté de golpe.

La arrastre y la arroje al sofá, me coloque encima de ella mientras colocaba mi mano es su boca ahogando sus gritos, sus lágrimas salían rápido de sus ojos de mostrándome el miedo que siente lo cual es placentero para mí.

— Por favor, no me toque. — Pidió entre lágrimas.

Reí un poco y la mire.

— ¿Tocarte?, Por favor. — Dije con ironía llevando mis manos a su cuello.

Trata de empujarme pero obviamente le fue imposible ya que soy mas fuerte que ella, intentaba gritar pero gracias a la fuerza con la que estrujó su garganta le es difícil.

— Shhhh, no quiero que mi hijo vea como su padre hace su trabajo. — Dijo mientras reían bajo.

Solo bastó unos segundos más para que su cuerpo dejara de moverse dejándome saber que esta muerta, así que me levanté y tomé su cuerpo en mis brazos buscando un lugar apropiado para esconderlo.
El departamento posee dos habitación así que escondo su cuerpo en la que parece ser su habitación, lo dejé oculto en el guardarropa y voy hacia la habitación de belleza donde posiblemente mi hijo se encuentra ahí.
Abro la puerta de manera lenta y entro mirando a los lados buscándolo, lo encuentro en un rincón jugando como si nada pasara, como si hace poco yo no hubiera asesinado a la mujer que lo cuidaba, al notar mi presencia levantó su mirada, sonreí al mirar los ojos de belleza en él, aunque su apariencia es idéntica a la mía...

Espero que les guste.
Gracias por leer.
Voten y comenten.❤️

Obsesión Psicópata *Terminado* Donde viven las historias. Descúbrelo ahora