Capítulo 38

145 31 10

La oscuridad de una perla

Elizabeth examinó a su alrededor con confusión, todo lo que podía ver era oscuridad, ni siquiera había una rayo de luz, lo que lograba que se asustara aún más.

-¿Mamá?, ¿Papá?... ¿Naraku?- Sollozó- ¿Tío Inuyasha?- Sus Llamados sólo hicieron eco en el lugar.

-No llores, cariño. Todo estará bien- Consoló una suave voz, muy parecida a la de Kagome.

-Mamá- Volteó encontrándose con la brillante figura de su madre. Poseía tanta luz entre tanta oscuridad, brillaba tanto... Como una perla.

-Ven aquí, todo estará bien- Repetía una y otra vez esas palabras, como si fuera un disco rayado, pero aquello Elizabeth no lo notó, es por eso que como si estuviera hipnotizada, caminó hasta su madre para ser protegida por sus brazos como si fuera una niña pequeña- Ahora sólo debes descansar, mi dulce niña- Le susurró haciendo que la joven lentamente cierre los ojos y sea consumida por la oscuridad.

-Déjalo todo en mis manos.

......

Kagome prácticamente corrió hasta donde estaban los dos hombres con sus rostros moralmente serios.

-¿Cómo está mi pequeña?- Se apresuró a preguntar en cuanto estuvo frente a ellos.

-La fiebre a bajado, ahora se encuentra en reposo. Solo habrá que esperar unas horas para llevarla a casa- Le informó Sesshomaru con tranquilidad, devolviendole el alma a su mujer, la cual suspiró aliviada.

-Esta bien. Y ahora tengo una pregunta más. Ustedes no habrán tenido nada que ver con la muerte de varios hombres cerca de la carretera, ¿Verdad?- Se cruzó de brazos en forma de reproche. Sesshomaru y Naraku cruzaron miradas de forma cómplice y respondieron al mismo tiempo de forma sospechosa.

-No- Disimularon su mentira mirando para otro lado.

-¡Son unos menti...!- Su regaño fue interrumpido al sentir una fuerte punzada en el pecho, y luego por instinto miró hacía la habitación de Elizabeth, preocupando a ambos hombres.

-¿Qué ocurre?- Naraku fue el primero en preguntar.

-Siento... mucha oscuridad- Fruncio el ceño- Que proviene de la habitación se nuestra hija- Miró a Sesshomaru con temor, para luego mostrarle la misma mirada a el híbrido.

-Hablare con el doctor- Informó Naraku antes de irse con prisa. Sabía que debían sacarla del hospital lo más pronto posible.

-Sesshomaru, por favor, llama a Inuyasha. Él sabe más de esto que nosotros- Pidió con preocupación, aunque pareció más una súplica. Él asintió con la cabeza se alejó mientras sacaba su celular.

Mi dulce niña, ¿Qué te está pasando?, ¿Acaso la oscuridad de la perla te está afectando?

Se acercó a la puerta de la habitación, queriendo entrar aunque sea unos segundos para verla, pero en cuanto tocó el pomo de la puerta, sintió como su mano se quemaba con sólo intentar abrirla, así que retiró la mano de inmediato.

No podré estar cerca de ella. No resistire la abrumadora oscuridad que hay a su alrededor, me matará con siquiera intentar acercarme.

-No contesta- La sacó de sus pensamientos la voz de su esposo.

-Ese estúpido desapareció de un día a otro sin decir nada- Apretó los puños alejándose de la puerta- Por ahora..- Miró a Sesshomaru con tristeza- No puedo acercarme a Elizabeth, su oscuridad me matará. Así que su cuidado está en tus manos y en las de Naraku ahora. Yo no puedo interferir aunque quisiera. Pero te iré diciendo que si sucede algo para que deba arriesgar mi vida por ella, lo haré, eso te lo aseguro- Terminó de decir tras escuchar los pasos del híbrido acercarse.

-Ya tenemos el permiso para llevarla a la mansión- Informó con una sonrisa, viendo luego sin entender la notable tristeza de Kagome y el sombrío rostro de Sesshomaru- ¿Me perdí de algo?- Preguntó con una ceja levantada.

-No, simplemente me iré primero. Llámame cuando lleguen- Le dijo a Naraku esquivando la mirada de Sesshomaru al irse sin dar más explicaciones.

-Te lo diré en el camino- Dijo con fastidio cuando el semidemonio lo miró intensamente para que le cuente.

.....

Kagome se mordia las uñas con nerviosismo, no sabiendo como quedarse quieta y no interferir, ya que eso era lo que más la caracterizaba, pero a regadientes se quedó en el salón del primer piso. Aunque no estaba sola, Naraku se había quedado a su lado, sólo que no tenía ganas de hablar ni tratar de calmar a su amiga, estaba preocupado porque Elizabeth aún no despertaba.

-Tal vez mi poder espiritual pueda salvarla- Susurró pensativa.

-No te pongas en modo suicida, Kagome- Le dijo con seriedad, haciendo suspirar a la humana.

-Pero... ella es mi hija- Sus ojos se cristalizaron, aún así no soltó ni una lágrima- Sólo quiero que tenga una vida normal, que pueda amar sin temer, que pueda tener un trabajo y estresarse como cualquier persona normal... Que pueda vivir, Naraku- Él cerró los ojos por un momento, para luego abrirlos mostrando sus brillantes ojos rojos.

-Ella tendrá todo lo que deseas, sólo es cuestión de tiempo- La humana fruncio el ceño.

-¿Cuanto tiempo más?, ¿Cuantos demonios que la quieren tendremos que enfrentar?- Eso pregunta dejó nula la mente de Naraku.

No lo .

.....

Mientras tanto Sesshomaru estaba en la habitación de Elizabeth, cuidandola desde el umbral de la puerta. Todo lo que deseaba es que su princesa despierte y le sonría alegremente como siempre lo hacía.

La joven de oscuro se removió un poco, como si tuviera una pesadilla, y Sesshomaru vio esperanza en ello, así que se acercó a ella y acarició su mejilla con suavidad.

-Elizabeth- Llamó a su hija con su melodiosa voz, esperando con ansias que abra sus bellos ojos marrones.

En cambio, cuando ella fue abriendo lentamente sus ojos, se encontró con un color dorado, iguales a los de él, junto con esa mirada tan fría y escalofriante que poseía. Era igual a él, es por eso que temió por la vida de su hija.

-Hola, papá- Saludó sin expresión alguna, sentándose en la cama cuando una sonrisa burlona apareció en su rostro. Luego Sesshomaru sintió un dolor agudo en el lado derecho de su pecho, pero muy cerca se su corazón. Ella sin piedad lo había atravesado con su mano- ¿Me extrañaste?- Susurró en su oído con la voz de una niña pequeña, mientras que gotas de sangre caían sobre la cama.

Elizabeth, mi pequeña Elizabeth....

................................

-Eliset.

Protector demoníaco |Sesshome|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora