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Lance está sufriendo y está sufriendo en grande. No puede sacar la voz de Keith de su cabeza. No es que se esté quejando exactamente, es porque mientras esa voz incorpórea le dice que es un buen chico, es una pequeña suma a su banco de azotes, y eso es como un golpe. Un golpe hacia su pene.

Cierra sus ojos fuertemente mientras su mano se mueve furiosamente entre sus piernas. Pequeños jadeos y un gemido ocasional deslizándose de sus labios, y se imagina que está sobre sus rodillas, un chico musculoso con cabello oscuro y un culo de 10 agarrando su cabello firmemente mientras una polla cae pesadamente sobre su lengua. "Buen chico, Lance." Ronronea apreciativamente un ficticio Keith. La respiración de Lance se entrecorta mientras se corre sobre su mano y suelta un profundo gemido. Abre sus ojos mientras baja lentamente del pequeño viaje. Esto es malo...

¿Pero sería tan malo llamar a Keith? ¿Hacer una llamada real? No es como si tuviera algo malo. Su última novia lo terminó hace casi un año y el casual coqueteo se ha ido esparciendo por aquí y allá. Quizá podría llamarlo. Si no es por el sexo telefónico al menos para pasar el rato. Su primera llamada de broma no fue como lo había esperado y si era honesto, eso hirió su orgullo. ¿Y qué es un poco de dinero cuando se trata de su orgullo?

Lance se limpia la mano en sus pantalones deportivos con la menor cantidad de disgusto antes de tomar su teléfono. Es domingo. ¿Podría estar trabajando Keith justo ahora? ¿En el Sabbath? Eso parece un poco jodido. En primer lugar, ¿cuándo fue que habló? Abre el buzón de llamadas y baja por una docena o algo así de llamadas de su mamá, de sus hermanos, Pidge y Hunk, hasta que llega al número sin guardar.

Jueves en la noche, ¿huh? Bueno, usualmente ese día de la semana está reservado para una noche de películas con Pidge y Hunk, pero taaaaalvez puede hacer una excepción. Por Keith. Para fastidiar a Keith. Y escuchar esa voz de nuevo.

Estúpido Keith.

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Muy bien, él llamó cerca de las 9 y son las... 6:17 un jueves en la noche. Bueno, Pidge y Hunk deberían de llegar a casa pronto de hacer las compras, y si está de suerte, puede escabullirse en su habitación sin sospecha antes de las 9, bajo el pretexto de necesitar dormir. O estudiar. Nah, definitivamente dormir. Nunca le creerían si les dijera que necesita estudiar.

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El estómago de Lance es un nudo. Quizá es la anticipación de volver a escuchar esa voz de nuevo, o quizá es la forma en la que sigue atrapando a Pidge mirándolo con una cara COMO SI ELLA SUPIERA LO QUE VA A HACER MÁS TARDE EN LA NOCHE. Mira la hora en su teléfono por lo que debe de ser la cuadringentésima vez en las últimas 2 horas. 8:39. Suspira y se pregunta cuánto le falta a la película. Es alguna comedia romántica que Hunk escogió (ese adorable loser) y está entretenidísimo. Los dioses deben de estar de su lado, porque los créditos pasan en los siguientes minutos después de que la pareja principal, predeciblemente, se juntan y comienzan a besarse.

Lance apenas si puede contener la emoción. Y los nervios. "Bueno, ya que todo acabó, ha sido una grandiosa noche entre amigos, pero de verdad necesito tomar un sueñito. Darle a esta belleza un descanso, ya saben. Tengo que mantener esta cara impecable." Saca el DVD y, apresuradamente, lo pone en la cajita antes de dárselo a Hunk en las manos, ignorando la mirada confusa en su cara. Pidge está observándolo con una pequeña sonrisa y una mirada que dice: lo sé todo.

"Has hecho planes para esta noche, ¿cierto?" Pidge pregunta, con un rastro de burla. Hunk voltea a verla con curiosidad. Con lo brillante que es, solo es un poco más lento con las señales sociales que Pidge.

Maldita sea, Pidge, ¡¿por qué debes de saberlo todo?! "¿Qué? No, me voy a la cama. Duh, ¿no me escuchaste?"

"Has estado demasiado concentrado en la hora. ¿Esperas una visita? ¿O tal vez una llamada?" Lentamente se acerca, cejas levantadas con curiosidad, su sonrisa aumentando. Hunk rueda los ojos y se queja al darse cuenta.

Don't Break Connection, BabyDonde viven las historias. Descúbrelo ahora