Capítulo 22

344 52 23

|Les recomiendo poner la canción cuando lo diga|

.................................

Siempre te amaré

Kagome se acercó a su amado demonio a paso lento pero seguro, con una sonrisa más alegre plasmada en su hermoso rostro.

-¿Aun sigues molesto?- Preguntó en voz baja, atesorando que aunque sea le dirigía aquella mirada tan dulce.

-Jamás lo estuve. Simplemente necesitaba pensar en no aplastar a esa araña- Ella asintió con la cabeza, soltando una pequeña risa, mientras rozaba sus manos.

-Está bien, él ya se fue de todos modos- Comentó ocultando su tristeza- Extrañe tu calor- Susurró, finalmente entrelazando sus manos con amor- Extrañe todo de ti- Acercó su cuerpo al de él, tentandolo solamente con su dulce aroma y roces.

¡Esto es una alerta!, ¡Esto es una alerta! ¡Código rojo! Gritaba con exageración la bestia.

¿Debes exagerar en todo?

Sí, obviamente si, querido.

Tal vez por eso no le agradaba demasiado el híbrido, porque se parecía demasiado a su bestia y eso lo irritaba.

-Kagome...- Murmuró su nombre con deseo, rozando suavemente sus labios.

-Hazme tuya otra vez, Sesshomaru- Pidió con su melodiosa voz. Aquello fue el pase para poder alzar su piernas hasta las caderas de él y besarla con toda la pasión que tenia acumulado desde hace tiempo.

Ellos ardían por dentro, el fuego de su interior los quemaba y exigía tenerse el uno al otro otra vez.

....

Mientras tanto, Naraku se disculpaba con una anciana al haberla chocado con su cuerpo por andar distraído. Escuchando como los parlantes del aeropuerto decían que su vuelo saldría en veinte minutos.

-No se preocupe, joven Naraku- Dijo con descuido la mujer de avanzada edad.

-¿Cómo sabe mi nombre?- Levantó una ceja interesado.

-Se cosas que muchos no podrían saber. Como el pasado de alguien y futuro- Comentó sonriendo levemente- Tu pasado fue terrible. No obstante, no hagas locuras, alguien te espera en el futuro. Una hermosa mujer de ojos marrones- Tras decir eso, se marchó dejando sorprendido al híbrido, sin embargo, una sonrisa apareció en su rostro antes de ir a hacer la fila para su vuelo.

Ahora tengo curiosidad sobre el futuro.

....

Kagome fue estampada contra la pared de su habitación, siendo atacada por los húmedos besos el daiyokai en su cuello. Sus ropas estaban resaregladas y sus respiraciones agitadas, el calor de ellos se podía sentir a kilómetros.

Sus ropas fueron despojadas con ferocidad, y Kagome fue lanzada sin cuidado alguno a la cama, siendo inmediatamente acorralada por una bestia sedienta por su cuerpo. Sus garras, marcas y ojos despredadores habían salido a la luz debido al gran deseo que sentía en ese momento. Una vez que la había probado, no había vuelta atrás, y ella lo sabia desde el primer momento que le entregó su virginidad.

Protector demoníaco |Sesshome|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora