-Debes descansar- Dijo desde el umbral de la puerta.

-Lo haré en cuanto encuentre lo que quiero. Tal vez sirva para sacar a Naraku- Respondió sin mirarlo, no notando que él se acercó y le sacó los documentos que tenia en la mano con rapidez.

-Deja de pensar solo por un segundo en él- Pidió con el ceño fruncido, observando cómo ella lo encaraba con enojo.

-Es mi amigo, tengo que ayudarlo. Haría lo mismo por ti- Dijo con la mirada desafiante, con sus horribles ojeras decorando su hermoso rostro.

-Pero él no es yo- Golpeó los papeles contra el escritorio, sobresaltado a la humana- No duermes nada, tampoco piensas en alguien que no sea ese híbrido. ¿Qué hay de nosotros?, ¿Qué hay de mi?- Su mirada le dio más profundidad a sus palabras.

-¡Deja tus celos, Taisho!- Gritó con cansancio- Todo esta bien entre nosotros, y tal vez si no lo está ahora, lo estará luego de que Naraku sea libre- Informó mirándolo fijamente a los ojos.

-¿Lo estará?- Levantó una ceja- ¿De verdad estaremos bien luego de qué el salga?- Preguntó retóricamente, sabiendo que nada seria igual.

-Han pasado demasiadas cosas- Susurró, viendo como él negaba con la cabeza.

-Solo escucho excusas- Dijo terminando la conversación, pero ella no lo quiso así.

-Te amo- Le dijo con culpa- Lo siento, ¿Está bien? Estos últimos días estuve hecha un desastre- Admitió con tristeza.

-Siento que solo existo en una mitad de tu vida, y eso no es suficiente para mi- Dijo más calmado, pero se marchó sin darle otra oportunidad de hablar a la humana, aunque ella se haya quedado muda con sus palabras.

....

-Terminó el horario de visita, el recluso debe volver a su celda- Informó un guardia acercándose.

-Te veré pronto- Le dijo antes de levantarse y marcharse de allí con tristeza.

-Hasta pronto, pastelito- Se despidió antes de que ella salga de allí. El guardia comenzó lentamente a sacarle las esposas que lo mantenían en la mesa- Se que estas tentado a tocarme, pero esta belleza está fuera de tu alcance- Bromeó con su característica sonrisa, aunque por dentro estuviera angustiado por la pequeña humana.

....

Dos días después.

Kagome mostró los documentos entregados recientemente por personas mas poderosas que los jueces y con una sonrisa victoriosa, se lo entregó a la juez, la cual tenía el ceño fruncido.

-¿Qué es esto, señorita Higuarashi?- Preguntó mientras abría el sobre.

-Son los documentos que afirman que los cargos contra Naraku Arata son retirados, por ende, debería ser libre- Respondió con calma, manteniendo la compostura.

Protector demoníaco |Sesshome|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora