Capítulo 19

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Pureza

¿¡Pero que demonios haces!? Gritó furioso la bestia en su interior.

Solo es cuestión de velocidad.

Con su rapidez sobrenatural, corrió hacia el balcón y saltó hacia la nada sin vacilar, viendo a su amada cayendo al instante.

....

-Tu debes vivir, Kagome. Vive- Resonaba una voz desconocida pero dulce en su interior.

¿Quién eres? Preguntó confundida, viendo como el tiempo parecía ir más lento, haciendo más larga su caída.

-Mi nombre es Kikyo, pequeña- Respondió con calma, mientras que Kagome abría los ojos sorprendida.

¿Por qué estás aquí, Kikyo?, ¿No deberías estar descansando?

-Mi alma no puede estar tranquila si Naraku sigue teniendo a ese horrible monstruo dentro de él. Necesito tu ayuda.

¿Cómo?

-Eres una sacerdotisa al igual que yo lo era. Debes purificarlo, Kagome.

Pero él morirá...

-No, su parte humana lo protegerá. Por favor, Kagome. Solo necesito tu poder, te guiare, pero debo saber si me ayudaras- Su tono de voz prácticamente le suplicaba.

Kikyo, juntas salvaremos a Naraku.

Tras responder aquello el tiempo volvió a la normalidad, comenzando a caer nuevamente a una velocidad aterradora.

Sesshomaru estando frente a ella tenía el ceño fruncido, teniendo una lucha en su interior en ese momento. Pero milagrosamente, él llegó a ella tras brillar intensamente y como una bola de luz, atraparla antes de que toque el suelo. En cuanto tocaron aquella fría calle, Sesshomaru aterrizó con ella en brazos, cayendo de pie pero con las piernas levemente flexionadas, ya que había sido una caía de varios metros de altura.

-¿Estas bien?- Preguntó el dayokai con preocupación, revisando cada centímetro de su rostro y piel visible.

-La verdadera pregunta es, ¿Tú lo estas?- Frunció el ceño al hablar, estando sorprendida de lo resistente que podía ser su amado novio.

Él no pudo evitar sonreír levemente al ver que ella seguía siendo la misma después de todo.

-No te vuelvas a ir- Le susurró juntando sus frentes con suavidad, mientras la rodeaba con sus brazos.

-Intentare no hacerlo. Desde ahora me mantendré a tu lado siempre- Su distancia era escasa, y sus labios suplicaban tocarse después de tanto tiempo- Te extrañe- Susurró antes de fundir sus labios en los de él, sintiendo la calidez que hace tiempo no sentía. El momento era mágico, pero ella entonces recordó.

Kikyo. Pensó, volviendo a la realidad.

-¿Kagome?- Frunció el ceño confundido al ver como ella se apartaba bruscamente de él.

Protector demoníaco |Sesshome|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora