EPÍLOGO

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18 años después
Lugar: Sede Central de la Agencia Internacional de Agentes Secretos N.N
Ubicación: Distrito 13
Fecha: 17 de enero del 2052
Una moto de gran porte negra con un logo de un fénix dorado se encuentra a toda velocidad  dirigiéndose al interior de la selva del distrito 13 por la carretera, en plena vegetación fue acelerando mas la velocidad hasta desaparecer como por arte de magia, a los ojos humanos.
La compuerta exterior para vehículos de la agencia N.N se abre por afuera, gracias a el escaneo de un visor que desactiva el campo invisible que protege la entrada secreta, estaciona dicha moto con una rayada en el piso en su respectivo lugar, se baja de ella un agente, una joven.
Trae puesto un traje especial mente delicado de goma negro mas un casco en la cabeza, dejando en incognito su identidad, su cabello largo castaño cae hasta mas debajo de su cintura, luce decida con cada paso que da hasta la entrada para ingresar al ascensor, pero se cruza en el camino con el encargado del control de los vehículos quien intenta hacer su trabajo protocolar, pero con ella le será mas que imposible.
-Por favor agente retírese el casco y deme sus datos o muéstreme la placa y numero de misión.
En ese momento se quita el casco de muy mala gana enfadada y lo arroja a sus brazos haciendo tirar la tableta donde tenia el registro de entrada y salida de los agentes a las misiones con sus respectivos vehiculos.
-piérdete de mi camino idiota!
Al ver de quien se trataba el pobre chico quien era su segundo dia en el puesto no pudo decir ni la mas mínima palabra para responder ante su maltrato, el sabia el rumor que la ultima persona que intento siquiera dirigirle la palabra termino siendo su juguete para practicar tiro en el campo de entrenamiento.
Se corrió a un lado, mientras que ella saco una mochila negra desde el baúl de la moto  que acababa de desocupar, para la desgracia del chico quien la estaba mirando fijo por descuido, ella lo noto.
-que estas mirando! Aquí no se te paga por andar de metiche! Cuatro ojos a trabajar ahora mismo! si no quieres una bala en medio de la frente. Tienes 5 segundos para desaparecer de mi vista!
Hizo el mínimo intento por sacar su arma de su cintura y el chico salió corriendo de ahí lo mas rápido que sus piernas le permitieron, ver tal escena parecia muy divertido, como todos hasta el mas nuevo le tenia miedo.
-debilucho! Y asi se hace llamar agente…
Coloco su mochila en la espalda, pero antes saco dos cosas, sus lentes oscuros de un bolsillo mas su teléfono celular , se cambio de ropa en ese instante con la ayuda de su placa, aparecieron en su cuerpo unas botas canilla alta, una minifalda y un saco negro  desprendido con una camisa blanca abajo, mostrando en medio  de su cuello la placa con su inicial.
Cuando ingreso por el elevador de cristal presiono el botón 1 que la llevaba hasta el piso central, en ese piso estaban la mayoría por no decir todos los agentes en su hora libre por lo que se encontraban charlando entre ellos, al verla se quedaron callados de inmediato haciendo un silencio sepulcral por el miedo que le tenian, solo se quedaron observándola con disimulo algunos pero con la mirada al suelo, desde hace muchos años que se promulgo la ley que estipulaba que tenían prohibido mirarla directo a los ojos o siquiera voltear a observarla, cualquier desacato a esta ley… todos en la agencia sabían que consecuencia traía y para decir verdad, la idea de ser despedidos era un regalo divino a comparación de lo que les tocaba si la desafiaban.
Bajo del elevador y camino mirando directo a la oficina de quien para todos era su títere, quien cumplia todos sus caprichos, un agente de los primeros que tuvo el inicio de la agencia.
Cuando ella estaba por entrar a la oficina, todos volvieron a sus actividades diarias, ella atravesó esa puerta y ahí estaba la persona que mas control tenia en ella en secreto.
-Agente Triple A, llega tarde.
Se levantó de su silla enojado con una expresión neutral y se acerco a ella hasta quedar de frente a su rostro, ella estaba seria con la cabeza bien erguida esperando su castigo, pero lo que el hizo fue mas alla de eso, termino dándole un abrazo meramente afectivo y lejos de lo protocolar que se esperaba.
-Feliz cumpleaños princesa mia, 18 años, vaya aún puedo recordar el día de tu nacimiento, eras y sigues siendo la más hermosa mujer que han visto mis ojos.
Una sonrisa salió de los labios de la joven y se sento en el escritorio esperando un regalo o algo de su parte
-eso es lo único que me darás? Un simple saludo? Conociéndote esperaba algo mejor.
Sabia que algún regalo le daría, ya que ella desde que nació es su favorita, para  el era como su nieta, al menos tenia seguridad que no le tocaría  ni un cabello por ser la descendiente de su mejor amigo quien era como un hermano para el.
-siempre tan ambiciosa y seductora… con 18 años ya estas en edad para jugar un juego mas peligroso y asegurar nuestro futuro casandote con cualquier hijo de uno de nuestros socios para ampliar la red de agentes secretos por el mundo.
-padrino no empieces, sabes lo que pienso al respecto, cuando mi abuelo este al mando de la agencia de nuevo recién vere que hacer de mi vida y considerare primero aceptar otro tipo de misiones no esa basura como lo es una familia fingida suficiente tengo en casa y lo sabes, pero mientras tanto mi única misión es encontrarlo, llevamos demaciados años en esta búsqueda por dar por fin con su paradero, años que tuve que soportar una vez al mes fingir ser la hija perfecta de Allison del Conde.
El solo mencionar su nombre hacia que sus rostros cambiaran a odio, era la persona mas odiada por los del Arza y mas aun por los miembros de la agencia, fue quien provoco que la agencia fuera destruida en primer lugar hace mas de 20 años dejando a una cantidad inimaginable de personal sin trabajo, luego de la reconstrucción de la agencia fue declarada persona no grata por los miembros fundadores y cualquier intento de alianza con ella se castigaría con la muerte.
-Vamos! que tu madre estará esperándote para saludarte por tu cumpleaños
Salieron de la oficina del agente El Cóndor para subir un piso mas y entrar a la oficina de la agente líder provisoria de la agencia.
Tocaron la puerta como ella siempre exigía, era una agente joven pero con un carácter que inspiraba miedo y respeto a la vez.
Pasaron los dos a la vez y cerrar la puerta tras ellos para que nadie los molestara.
Allí se encontraba una mujer hermosa en todos los sentidos, de unos 33 años, con rulos castaños y un estilo muy juvenil, todos la conocían y respetaban por ser la última hija de Adriel del Arza, la ultima que quedaba viva cumpliendo el linaje familiar aparte de su sobrina, fue ella con El Cóndor que levantaron la agencia cuando fue destruida, la hicieron renacer de las cenizas cual fenix.
Se inclinaron ante ella como muestra de respeto mientras que se levantaba de su silla y se aproximaba a ambos con una caja negra decorada con un listón dorado.
-Con tu padrino queríamos darte este presente hija mía, felices 18.
Se aproximó a tomar la caja dándole antes un abrazo a su madre de crianza, quién le enseño a ser una agente y quien para ella era su madre verdadera.
Luego de darle un fuerte abrazo a ambos decidió la joven darle un vistazo a su presente, al abrirlo  tenia una pequeña nota que decía “de tu padrino, tia y estamos seguros que abuelo le hubiera encantado darte este detalle” era un dije con incrustaciones de diamante que decía su nombre.
-Ya tienes la edad necesaria para dirigir la agencia por ti misma A, es el momento que tanto he ansiado por 18 años.
En ese momento un brillo en sus ojos se generó, uno que la hacia demasiado feliz, desde que tuvo uso de razón tuvo el deseo de ser la líder de la agencia.
Su padrino, El Condor le coloco le dije en el cuello, en ese momento salieron los tres para subir un piso mas arriba, donde estaba desocupada la oficina central, el lugar donde estuvo esperando 18 años por ella.
Cuando estuvieron afuera de la oficina en la baranda de cristal, la agente Alexandra Ashley del Arza hablo llamando la atención de todos los agentes que se encontraban cumpliendo sus funciones.
-Prestar atención todos, les presento a la nueva líder de la agencia internacional de agentes secretos N.N, Ariadna Amber del Arza, mas conocida como La Agente Triple A.
En ese momento Alexandra le coloco una placa especial como insignia en el saco a su sobrina, todos tuvieron la posibilidad de apreciar su belleza, era una joven hermosa que tenía un aura de oscuridad y poder que la rodeaba, en ese segundo todos aplaudieron mientras que le dieron la posibilidad de tomar la palabra.
-Todos aquí han escuchado de lo que soy capaz, mi linaje me presede y los rumores sobre mi no mienten, quiero dejar en claro que desde este primer momento hasta el momento que asuma el mando mi abuelo no permitiré falencias de nadie, el primer acto de traición o indiciplina será castigado con la muerte sin contemplación por nadie, conmigo no se juega y lo aprenderán muy bien, ahora vuelvan a sus funciones de inmediato, es una orden.
Entro a la oficina y ocupo el lugar de mando como toda una líder.
-Disfrutas este momento Ari?
Miraba una foto que había en su nuevo escritorio, era una foto de Adriel del Arza, su abuelo cuando era joven.
-Mi felicidad no será completa hasta encontrar a Adriel, cuando el este aquí yo sere feliz.
Su teléfono empezó a vibrar, era una alarma especial.
Ariadna salió corriendo con Alex detrás de ella, ambas debían llegar al internado antes que Chad del Conde pasara por ellas.
Tomaron dos motos de la agencia para llegar mas rápido, el internado Pretty Girl no quedaba tan lejos pero tenían 30 minutos para cambiarse y fingir su acto diario.
Al llegar, dejaron las motos a un kilómetros y corrieron hasta llegar a una alcantarilla, se lanzaron al interior de ella y corrieron hasta quedar debajo del departamento de Ari.
Cuando ya subieron su robot Scarlett, las estaba esperando para apresurarlas en que estuvieran alistadas.
Ariadna uso su placa para quitarse la ropa de la agencia y colocarse la pollera en tubo, el saco azul y la camisa blanca con el grabado de su nombre, mientras tanto Scarlett le colocaba los zapatos negros y le ataba su cabello con una liga negra, Ari siempre se dejaba un mechón en plena cara solo para molestar a Allison, la reina de la perfección, en sus uñas tenia patrón de fénix que era el logo de la agencia y se lo tuvo que sacar para colocar un rosa aburridon, combinado con negro.
Se quedo sentada observando como Scarlett le alisaba el cabello a ambas mientras Alex se cambiaba su traje de la agencia por un vestido crema con encaje y un saco de color azul por encima sin ponérselo totalmente con unas sandalias altas azules. Ariadna la ayudo a subirse a la silla se ruedas y encontrar la pose menos incomoda porque en esa debería estar todo el dia hasta la noche, eran casi las 12 del medio dia, ya llegaría el esposo de Allison por ellas.
En ese momento antes que su padre tocara la puerta de su habitación, Ariadna cambio su placa tocándola, tranformandola en ese collar que sus seres queridos le habían regalado.
Toco la puerta el distinguido Chad del Conde, una de las personas más odiada por Ariadna, ya que el fue el causante que detuvieran a su abuelo en dos oportunidades, para su desgracia ese ser tan despresiable era su padre y el robot inteligente tenía la obligación de abrirle.
-Buenos días, vengo a buscarlas para el almuerzo, tenemos que irnos ya, tu madre esta esperando por nosotros con tus hermanos.
Alexandra no pudo ocultar su odio ante Chad por no decirle a su propia hija feliz cumpleaños. Algún día se vengaria de el, si aún no lo hizo es porque aunque sea el causante de su tristeza en el fondo sabía una verdad imborrable, era el padre de su sobrina preferida y no le podía hacer eso, no aún.
Paso una hora de viaje en la camioneta familiar para llegar a la mansión del Arza, Ariadna tenia una imagen buena y mala a la vez con su familia, era la rebelde, la que todos consideraban la oveja negra, pero al menos era educada ante la sociedad, cumplía el rol de hija perfecta de puertas afuera, con eso su familia estaba más que satisfecha.
Cuando llegaron a la mansión, Ariadna solto un suspiro bastante cargado de frustración, lo que mas odiaba era estar en el mismo lugar que sus hermanos y tener que fingir una escena de teatro donde todo era perfecto para complacer y mantener su identidad secreta con sus padres.
-Podrías fingir por un dia que no nos odias?
Su padre le dio la orden por asi decirlo cometiendo el peor error de su vida, si algo le había enseñado bien Alex era nunca obedecer órdenes de nadie, mucho menos de un traidor.
-No tengo ganas de fingir amor hoy “Padre”
Bajo del auto sin decir nada mas y como ya estaba acostumbrada bajo la silla de rueda de su tia con ella, ambas se dirigieron hasta la entrada principal.
Camino Ariadna decidida detrás de Alex hasta el comedor principal donde se encontraban todos reunidos para la típica comida familiar de los domingos, para ella no era un secreto que esto ocurria todos los días pero sin su presencia, no le importaba lo que hicieran los del Conde, su única preocupación era encontrar a su abuelo no había lugar para otra cosa en su cabeza.
-Bienvenidas, por favor tomen asiento.
En la mesa habían dos jóvenes quienes no se parecían en nada a Ariadna, a tal punto que se dudaban que fueran sus hermanas, los dos bebés, Henrik y Santiago, quienes aún no se podían sentar bien en sus sillitas especiales, eran los cuatro herederos del Conde y la "adoptada" del Arza.
Ariadna se sento del otro lado de la mesa, alejada de sus hermanos, junto a Alex.
Los empleados sirvieron la comida para todos los miembros de la familia, Allison estaba sentada en uno de los estremos de la mesa y su marido en el otro, como toda familia perfecta, al lado de Allison estaban de cada lado sus dos hijos gemelos, mientras que del lado de Chad tenia a Lexie y Samantha juntas, ya que del otro lado estaban Alex con Ariadna.
Ariadna le daba de comer en la boca con un tenedor a Alex, para ellas dos era un juego divertido, mientras que a los demás le resultaba demasiado fastidioso que perdiera su tiempo así siendo que había servidumbre para esos casos.
-Ariadna, por favor come de una vez, tu comida se va a enfriar.
Allison lo dijo en tono de orden y fue lo peor que pudo a hacer con el carácter que llevaba Ariadna en el día de su cumpleaños desde que llegó a casa.
-Comere cuando tenga ganas, tu no me mandas a mi.
La mirada seria y penetrante de Allison cayo sobre su hija, pero esta tenia una sonrisa sínica y maliciosa que junto a su mirada decidida nadie podía, ni siquiera ella.
Por otro lado Chad del Conde decidió romper el ambiente ostil.
-Quiero hacer un brindis, por la familia del Conde, que hoy como cada mes esta unida.
Todos levantaron su copa de vino, menos Ariadna y Alexandra.
-Ariadna vamos levanta tu copa, Alex no puede pero tú puedes hacerlo por ella.
Una pequeña risa de parte de Ariadna se escucho en toda la sala provocando más a sus padres.
-Sepan disculparnos, pero como Chad del Conde dijo, el brindis es de la familia del Conde, y ninguna de las dos lo somos, nosotras somos del Arza.
El brindis quedo arruinado por completo haciendo que una de las hijas de Allison, Lexie, terminara volviéndolo un "tranquilo" almuerzo una guerra que nadie podría controlar
-Como se nota que sos adoptada…
El comentario a Ariadna le dio igual, ella no necesitaba sentirse una del Conde, ella era mucho mejor, pero la actitud tan infantil de Alexa logro poner a la defensiva a Alex.
-Mira niña, yo que tu me callaba al menos Ariadna si se parece a Allison no como otras… y por sus venas corre mas sangre del Arza que del Conde haciéndola superior a ti.
La cara de ambas niñas se puso roja, sin contar con la de Allison.
-Que novedad hablo la invalida… defendiendo a la huérfana.
Podrían hacerle o decir cualquier cosa a Ariadna y a ella le daba lo mismo, pero cuando se metían con su familia… sacaba las garras.
-Lavate bien la boca antes de dirigirte ante mi madre de esa manera, tu no eres nadie! Solo una mocosa malcriada que muy pronto sabra lo que es la verdadera vida y no un estúpido cuento de hadas creado por mamá y papá, me das lastima Lexie.
-mamá! Dile algo!
Allison se estaba levantando de la mesa para retar a su hija mayor pero algo la detuvo.
-No te molestes Allison, comer con hipócritas el dia de mi cumpleaños me hace dar indigestión, con permiso.
Ariadna se levanto y estaba por sacar a Alex de ahí con su silla, cuando su padre hablo.
-Ari, no te vayas, comamos como familia en paz al menos por hoy, como tú dijiste es tu cumpleaños y quiero que lo pasemos en familia.
Ella en un intento de cumplir el deseo de su padre por una vez lo iba hacer pero algo la detuvo.
-Solo discúlpate con tu hermana y siéntate a comer con nosotros.
Miro a su hermana menor por un segundo
-Me sabran disculpar…
Todos contentos, incluso Allison, pero Ari no se sento de nuevo, sino que retiro a su tia de la mesa antes de terminar de hablar.
-Me sabran disculpar pero en base a mis principios morales, no me permito sentarme en la misma mesa que un grupo de serpientes venenosas, me resulta una falta de respeto a mi persona, aun mas a mi linaje familiar.
Ambas salieron riéndose de la mesa, mientras que Allison del Conde le gritaba que volviera inmediatamente, ambas subieron al cuarto en común que tenían en el piso máximo de la mansión, alejadas de todo el mundo falso de aquella mansión.
Al cerrar la puerta con seguridad, Alex se levanto y camino hasta la barra para sacar un tequila.
-Como me divierten las comidas familiares, en esta casa, son tan "perfectas"
-Todo esta saliendo de acuerdo al plan, ahora que me escuse de la mesa, tengo la oportunidad de ir a revisar el cuarto de Allison.
Ariadna tomo un poco de Vodka antes de salir pidiéndole a su tia que hiciera guardia en el pasillo en la silla de rueda, para que nadie la descubriera en su plan.
Se arrastro por el suelo hasta entrar a la habitación de su madre para encontrar algo que la llevara a donde estaba su abuelo encerrado, el único ser que tenia respuestas verdaderas, respuestas que ella necesitaba.
Al estar en la habitación de su madre le dio un dolor de estomago el solo ver como tenia fotos de sus hijos preferidos y ni una de ella.
Reviso hasta el ultimo rincón de la habitación sin éxito, cuando se estaba yendo frustrada se tropezó con una alfombra doblada en el medio de la habitación, debajo de ella habían unas maderas de diferente color, que no concordaban con el tono que ya tenia el suelo.
Uso sus herramientas para levantar las maderas y encontró una caja de metal, no tenia mucho tiempo, la caja tenia seguridad biométrica, por primera vez ser igual a Allison le iba a servir de algo.
Cuando la caja se pudo abrir ella pudo ver todo lo que guardaba Allison escondido, en primera instancia una foto de Ariadna de cuando era niña y otra de Adriel, un documento, mas un pasaporte, ambos con el verdadero nombre de Allison, Allison Amber del Arza. Habían muchos  papeles y muy poco tiempo, asi que decidio escanearlos con un dispositivo como planchita portátil. Encontró una chequera, en esa chequera faltaban demaciados cheques y según el troquel eran por una suma exorbitante , la primera fecha de uno de ellos era de hace mas de 20 años, figura para las “Hermanas de las sombras” con una dirección, muy lejos de donde se encontraba, en el distrito 1, ahí se encontraría oculto del mundo Adriel del Arza.
Guardo todo en su lugar como estaba para no despertar sospechas de su madre, volvió a colocar las maderas y la alfombra encima, salio de la habitación justo a tiempo antes que terminara la comida y se dirigio a su habitación.
Busco la dirección con su visor digital mientras que no sabia donde estaba Alex solo que la silla de ruedas no estaba, se frustro al no poder encontrar dicha dirección por la web, pero decidio usar los archivos prohibidos de la agencia, en ellos constaban sitios secretos que nadie podía ingresar y ahora como líder de la agencia podía acceder, solo una verdadera del Arza podía acceder a dichos archivos como líder de la agencia.
Comparo la dirección que tenia con los datos almacenados y encontró coincidencia en uno de los centros psiquiátricos de máxima seguridad más antiguos del distrito 1, ahí se encontraba su abuelo, ella estaba segura, apago sus equipos metiendo rápido todo en su mochila y decidio salir de la habitación en busca de su tia para ir a buscar inmediatamente a su abuelo pero antes de salir una discusión escucho haciendo que se detuviera.
-Si bien antes te había permitido que estuvieras unida a Ariadna es porque crei que habias cambiado, pero dado a la conducta de ella actualmente me doy cuenta que sigues siendo la manzana podrida influenciada por tu padre.
-Nuestro padre querras decir, porque aunque no te guste Adriel es nuestro padre!
Lo siguiente que se escucho fue el fuerte ruido de una bofetada, Ariadna miraba por la rendija de la puerta como su tia no podía hacer nada sin dejar en evidencia su condición.
-No es mi padre, y espero que no le allas llenado la cabeza a Ariadna con esa idea absurda, su único abuelo esta en coma hace mas de 20 años, y su hermano murió en un trágico accidente hace 30 años quedo claro?
-Tanto miedo le tienes a la verdad Allison?
En ese momento le estaba por pegar otra cachetada pero se interpuso Ariadna en medio deteniendo la mano de Allison, su propia madre, demostrando que ya no era una niña y que no dejaría que lastimara a los suyos.
-Le llegas a poner un solo dedo encima a Alex y te juro que te mato, conmigo no se juega y ya va siendo hora que lo entiendas.
Allison quedo dura en su lugar, Ariadna solto la mano de su madre y bajo por la resvaladilla a Alex para salir de la mansión.
Cuando estaban abajo por irse la hermana mas chica, Samantha, le hablo a Ariadna.
-Haznos un favor a toda la familia y nunca mas vuelvas.
Alex le estaba por responder pero Ariadna se le adelanto.
-Yo no recibo ordenes de nadie, mucho menos de una niña come mocos como tu.
Salieron de la mansión y le dijeron al chofer del Conde que las dejara en el internado, ambas al bajar se dirigieron a su habitación, ya a salvo empacaron sus cosas, Ariadna se mudaría a un internado universitario en el distrito 1 obligada, pero ahora que sabia que ahí es donde estaba su abuelo y pasaría la sede central de la agencia para esa zona para seguir teniendo el control, estando el ahí todo en su vida seria mejor o al menos ella pensaba eso.
-Tia, estas segura que liberar al abuelo es lo correcto? Después de todo lo que hizo? Tal vez... Allison estaba en lo correcto...
-Ariadna no creas en todo lo que dicen, cuando lo conozcas podras juzgar por tu cuenta y respetaré la decisión que tomes.
Alex estaba decidida a que era lo correcto y no tenia porque dudar de ella, guardaron  todo en la maletas y a primera hora mañana estarian viajando en el jet de la agencia camino al distrito 1.
Mañana encontrarian después de tantos años a su abuelo, al único Agente Triple A.

Nota de Autor: Después de tanto tiempo era bueno ponerle un punto final a Alex, sé que el comienzo no a muchos les gustó y trataré de cambiarlo cuando me sea posible, el final me gustó cómo quedó y le da el espacio ideal para el comienzo de esta tercera parte.
Las pistas llegan y los caminos se empiezan a abrir.
A partir del lunes, si todo sale bien, empezaré a publicar los capítulo de El Agente Triple A.
Estoy pensando en una ronda uno y uno.
Uno narrado por Adriel y otro por Ariadna.
Para ver las dos caras de la moneda.

Me gustaría ver sus comentarios ❤️

#TeamAdriel
#TeamAlex
#TeamAriadna
#TeamAllison

Los quiero. Dash EV.

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