Capítulo 12

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Secuestro

Kagome miró por su ventana, estando un poco triste por lo sucedido horas antes. Además que un poco preocupada porque Naraku se había ido luego de aquella charla y no se supo más nada de él.

De repente sintió unas manos tomarla de la cintura y pegarla a su cuerpo, dándole la calidez que siempre le brindaba.

-¿Crees que estará bien?- Preguntó con un tono levemente preocupado, logrando que el daiyokai frunza el ceño.

-Te preocupas demasiado por él- Se quejó, estando notablemente celoso.

-No seas lloron, me preocupo por todos, y él no es la excepción- Sintió como él la abrazaba dulcemente.

-El híbrido estará bien- Tranquilizó con voz suave.

-Eso espero- Susurró, dándose la vuelta lentamente y dejando un casto beso en los labios de su amado- Vayamos a dormir- Pidió con más calma, tomándolo de la mano y guiandolo hasta su cama, donde ahora compartían.

....

-Señor Naraku, hace mucho que no lo veía por aquí- Saludó con una gran sonrisa el barman.

-Lo se, me agarra nostalgia volver- Se sentó en uno de los banquillos- Un whisky- Pidió sin ánimo.

-¿Mal de amores?- Preguntó el hombre al ver tan deprimido a su viejo amigo.

-Algo así- Admitió sin prestarle demasiado interés al asunto.

-Es la primera vez que escucho que alguien te rechaza. La primera dama inalcanzable para el gran Naraku- Bromeó sirviendole la pequeña copa con su bebida.

-Nada ni nadie es inalcanzable- Dijo con una leve sonrisa, tomando su un solo trago el whisky.

Aunque... Lo empiezo a dudar con ella.

....

A la mañana siguiente Kagome y Sesshomaru hicieron varias remoledaciones en la habitación, para que sea mas cómodo para la dulce pareja, y extrañadamente el semidemonio apareció y ayudo animadamente, haciendo varias travesuras que molestaron al daiyokai.

Luego llegó la tarde, así que decidieron descansar al terminar todo, aunque las bromas de Naraku arruinaron el descanso.

-Sesshy, ¿Los labios de Kagome son tan dulces como los míos?- Comenzó a hablar el semidemonio con una sonrisa malvada.

-¿Qué?- Preguntó confundida la humana.

-Nada- Dijo con molestia Sesshomaru, fulminando a Naraku con la mirada.

-Oh, no es nada grave. Pero al parecer, a tu novio le gusta el pepino- Comentó dando un paso atrás al ver los ojos rojos de el demonio.

-Naraku, deja de bromear- No pudo evitar reír al regañarlo- Y Sesshomaru, calmate, solo quiere hacerte enojar. Todos sabemos que no te gusta... el pepino- Río libremente al mencionar lo último, debía admitir que era gracioso. El demonio bufó al escucharla y se cruzó de brazos indignado.

Pero aunque todo fueran risas y bromas ese día, el interior de Kagome se removía incomodo. Desde que se despertó tenia un presentimiento que algo malo sucedería, pero no tenía idea de que.

....

La humana caminaba de un lado a otro al no saber absolutamente nada de su madre, además de ser más de media noche y tampoco saber nada de los guardias de ella. Había salido en la tarde, diciendo que llegaría antes de las nueve, pero aun no habían noticias y eso la desesperaba.

-Tal vez tiene un amante- Trató de calmarla con voz serena Naraku, pero solo lo empeoró.

-¡Mi madre no es así, híbrido!- Se enfureció notablemente, sentándose finalmente luego de un largo rato.

-Solo decía, tranquila- Levantó sus manos en son de paz.

Mientras tanto Sesshomaru se mantenía callado y observando a la joven con atención desde la pared al lado de la escalera.

-Lo sabia, sabía que tenía un presentimiento muy malo desde la mañana- Se decía a sí misma con el ceño fruncido.

Pronto la puerta principal se abrió, revelando a tres de los guardias de su madre, logrando que la joven alterada se acerque a ellos con rapidez.

-Señorita...- Trató de hablar uno de ellos, pero fue interrumpido.

-¿¡En donde esta mi madre!?- Preguntó con voz elevada al no verla con ellos. En ese momento Sesshomaru tuvo que intervenir y sostenerla en sus brazos, tratando de calmarla.

-Señorita, ella fue secuestrada por varios hombres. Parecían mucho a la banda de mafiosos que hay últimamente. Solo dejaron una nota al llevarla y es para usted- Dijo muy apenado de no poder haber cumplido con su trabajo.

Sacó la nota del bolsillo de su saco y la extendió hacia la chica que había comenzado a llorar desconsoladamente en los brazos de su amado. Naraku al ver esto decidió acercarse y tomar la nota el mismo, para luego abrirla ya que estaba doblada y leerla en voz alta por ella, mientras que los guardias decidieron retirarse.

"Querida Kagome Higurashi,
Lamento mucho haber sido tan descortés de haber secuestrado a su madre para llamar su atención, pero debo admitir que me divierte hacerlo y verla desesperada.

Si quiere tenerla de vuelta, sabe por dónde empezar a buscar.

Por ahora solo seré un Anónimo. Le deseo dulces sueños"

Terminó de leer apretando los labios, para luego mirar con gran tristeza a la mujer que continuaba llorando como si no hubiera un mañana. Su madre lo era todo para ella, ya que fue la que mas estuvo cuando su hermano y padre no estaban casi nunca.

-Debemos ir por Koga- Sollozó, mientras apretaba los dientes con enojo.

"Se que él sabe más que nadie quien es el causante de todo esto... O tal vez, él lo sea"

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-Eliset.

Protector demoníaco |Sesshome|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora