Capitulo 36 | Perdón |

2.4K 109 8

Creo que habían pasado unas dos horas desde que Justin había salido de casa sin decirme a donde iba. En esas horas  tome un baño de burbujas para bajar el estrés que tenia, necesitaba relajarme, me estaba costando tratar de no expresarme mucho con Justin, y siempre terminaba todo igual, sin dirigirnos la palabra.

Me encontraba en el sofá, mirando friends, estaba comiendo algunas golosinas cuando sonó el timbre. 

Con gran pesades apague el televisor y me levante a responder. 

Mi vestimenta era solamente un pequeño short, y la parte de arriba de mi pijama, mi pelo estaba algo alborotado ya que no lo había peinado.

—Hasta que te apareces. 

Queje al verlo ahí parado en la puerta con las manos hacia atrás. 

—Mhn, fui a dar una vuelta. 

Entramos a la casa, aún estábamos la pequeña sala de estar, que hay entre la sala principal y la cocina. 

—De dos horas. —murmuré. 

Alzo una ceja. —Fuí al centro de la ciudad, ____. 

Lo oí suspirar fuertemente, mi vista estaba en mis pies, los cuales tenían puestas unas pantuflas de ositos, que me distraían. 

—Perdón. 

Solté de la nada y alzé la mirada. 

—¿Porqué? —Me miro. 

—Fui una tonta, y lo de esta tarde, me confundí, yo... yo no pensé y lo dije por decir, es que aveces... no lo se. —suspiré.—Solo perdón. 

Quedamos en silencio un momento. 

—No tienes que pedir perdón, y si pesaste que me había enojado por eso, estas loca. Solo es que aveces necesito ir por esto al centro. 

Sus manos que se posicionaba detrás de su cuerpo, se posaron sobre su pecho, y en ellas tenia un hermoso ramo de flores, para ser más exacta, margaritas. 

—¿Son para mi? 

Nunca me habían regalado flores, y menos imagine que la primera persona que lo hiciera fuera mi ídolo, o en este caso... mi novio. 

—Sip. —Lo mire. —Feliz primer mes amor. 

Lo primero que hice fue tirarme sobre el, y envolver mis brazos alrededor de su cuerpo. Amo a este chico, y nunca pero nunca dejaría de hacerlo.

El hizo lo mismo y me abrazo, dejándome oler el riquísimo perfume que traía puesto. 

—Te quiero, ¿Lo sabes? 

—Ahora si. —Le sonreí. —Y tu sabes que te quiero muchísimo más, ¿no? 

Parecíamos idiotas, pero definitivamente, el amor te hace tonto.

Asintió. —Quiero que te prepares, que en un rato iremos a cenar. 

—¿Mc donal's, no? 

—Cambio de planes pequeña, pero nada elegante, es una sorpresa, no te vistas muy formal. 

Lo mire dudosa. —Tu nunca cambias. —Suspire y negué. —Esta bien, confió en ti. 

Me acerque a el y coloque mis manos sobre sus hombro, ya que el es un poco más alto que yo, hice puntitas de pie y toque lentamente sus labios. 

—Eres lo mejor que me ha pasado. —Susurro contra mis labios. 

Sonrío sobre los suyos. —Y tu también lo eres.

Todo va a estar bien [Justin Bieber y tu] ¡Lee esta historia GRATIS!