XIV: El sueño.

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Fue una noche realmente mala. Soñé con la muerte de mi hermano, no sé si fue un recuerdo de lo ocurrido o una historia inventada por mi cabeza,  fuese lo que fuese parecía extremadamente real. 

Nos encontrábamos andando y charlando tranquilamente, Ryo bromeaba con algo, no recuerdo exactamente el tema, y sin previo aviso aparecieron unos demonios a atacarnos. Mi hermano creó una barrera en toda la manzana para que ningún humano resultase herido en el enfrentamiento y posteriormente creó otra barrera a mi alrededor para hacerme invisible a los ojos de los demonios. Después de esto comenzó a luchar contra ellos, creando barreras que hiciesen que los demonios se quemasen al pasar por ellas o que se peleasen entre ellos sin saberlo, pero se encontraba en inferioridad numérica, eran demasiados para que él pudiese ganar y, pese a sus esfuerzos, los demonios consiguieron alcanzarle e inmovilizarle mientras le daban golpes mortales. Yo sentía mucha rabia por no saber lo que estaba pasando y no saber cómo ayudarle, comencé a golpear las paredes de la caja que me envolvían, sin resultado, gritaba su nombre mientras las lágrimas descendían a través de mis mejillas y caían en el suelo de la calle. Entonces logré verle en medio de los demonios. Estaba en el suelo, lleno de heridas graves, mirándome, y cuándo nuestras miradas se cruzaron él me dijo algo que yo no pude escuchar, lo que provocó que estallasen mis emociones, realizando una explosión de sombras que hicieron explotar la caja.

Me desperté sobresaltado, estaba sudando y me sentía exhausto, como si la explosión la hubiese realizado en la realidad y no en el sueño, pero no fue así. Bajé las escaleras y entré en el recinto del bar, desayuné y posteriormente bajé a ver a mi tío para hablar con él acerca de los planes de ataque a la base del Emperador R.

Para mi sorpresa, cuando llegué a la habitación iluminada en la que le encontré el otro día le encontré rodeado de mis amigos y otro batallón de personas, cada uno aportando ideas sobre cómo debería realizarse el ataque. No se habían percatado de mi presencia así que me acerqué a preguntar sobre los planes.

- Hola chicos, buenos días - dije saludando a todos de manera animada, intentando que no notasen la tensión que me había provocado el sueño -, ¿qué ideas tenéis para el ataque?

- Buenos días muchacho - me dijo Ray -, de momento tenemos un plan para entrar utilizando tus saltos entre sombras. La única persona que tiene acceso a todas las puertas del edificio es el secretario del Emperador R. así que tu misión será entrar en su despacho, que se encuentra en la planta 53, utilizando un salto entre sombras cuando esté solo y conseguir esa tarjeta. Posteriormente volverías a bajar con otro salto y entraríamos todos desde la planta baja, a través de diferentes puertas de acceso. El edificio tiene 70 plantas y el Emperador R. se encuentra en la última de todas.

- Me parece un buen plan, pero para poder realizar un salto entre sombras necesito poder visualizar la sombra en cuestión y estando en un piso tan alto me parece difícil conseguir hacerlo.

- No te preocupes por eso chico, recuerda que tenemos a alguien que puede controlar el aire - dijo Ray haciendo referencia a Ryuuga.

Ryuuga y yo cruzamos miradas y asentimos el uno al otro.

- ¿Cuándo empezamos? - pregunté.

- Ahora mismo.



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