Capítulo 5

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Una bella araña

-¡Prometido, mamá!- Exclamó un poco alterada, corrigiendo a su madre como lo había hecho en otras ocasiones.

-Oh, cierto. Que tonta soy- Río un poco al ver la expresión que había hecho el protector de su hija- Como Kagome aun es menor de edad, no pueden casarse. Pero en un mes cumplirá los dieciocho y se casaran el mismo día de su cumpleaños- Contó alegremente, aunque su hija este triste.

-Es un matrimonio arreglado, no deberías alegrarte- Su seriedad fue notoria al decir eso- Con permiso, ya se me fueron las ganas de merendar- Tiró la servilleta en la mesa sin delicadeza alguna y se marchó con rapidez.

-Espera- Dijo antes de que el daiyokai siguiera a su dama- Naraku es un ser poderoso, no se si tanto como tú, pero lo es. Te recomiendo que tengas ojos en la espalda- Sus palabras fueron un poco distantes.

-¿Cómo es que esta comprometida con él?- Preguntó al tener la oportunidad.

-Naraku es uno de lo socios de mi esposo, pero tiene mucho más poder que él, así que no tuvo mejor idea que atar a su hija a alguien que no ama- Explicó suspirando- Quisiera poder hacer algo, pero no puedo. Así que trató de animarla mostrando una sonrisa, pero solo la alejó más al hacerlo- Su tristeza fue notoria- Si puedes hacer algo para romper esa alianza y salvar a mi hija, por favor hazlo- Él asintió con seguridad, y luego se fue con rapidez hacia al cuarto de Kagome, estando seguro que se encontraría allí.

....

Al llegar al cuarto de la joven, la encontró en un rincón llorando, al parecer la idea de casarse con aquel sujeto no le agradaba en absoluto.

-No quiero casarme con alguien que siquiera conozco- Sollozó, abrazándose más a sí misma. Él se acercó a ella lentamente, calculando sus pasos para que ella no lo eche de allí.

-¿No lo conoces?- Se sentó a su lado, manteniendo sólo dos centímetros de distancia.

-Claro que no, mi padre piensa que no hace falta conocerlo. Estoy tan enojada y triste, es mi vida, no la suya. Además, ni siquiera lo conozco y ya le tengo miedo, muchos dicen que es como una araña, peligroso y trepador- Su voz sonaba seca al hablar. Él la miró, examinando un poco sus emociones, se parecía mucho a una princesa obligada a casarse.

-Todo puede impedirse- Fue todo lo que dijo, desviando la mirada.

"Claro que puede impedirse, ¿Lo matamos?".

"No..."

"Aunque sabes que no es mala idea"

Sesshomaru rodó los ojos y siguió tratando de mantener una conversación con la chica.

-¿Tú crees que esto pueda impedirse?, ¿Cómo?- Dejó de llorar, mostrando esperanza en su mirada. Él volvió a mirarla con la intensidad que siempre tuvo al verla, y tomó un mechón de cabello de la joven, besando aquella parte, pareciendo todo un príncipe.

-Confía en mi- Sus palabras sonaron dulces, algo raro en él.

-Confío en ti- Le sonrió cálidamente, agarrando la mano de él y entrelazandola con la suya- Plenamente- Terminó la frase, logrando que el corazón de Sesshomaru latiera con fuerza.

"¡Nuestro corazón se derrite!".

"Es amor, estúpido"

"Oh, bueno. No es tan malo. Sabía que nuestro corazón eventualmente se descongelaria".

Protector demoníaco |Sesshome|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora