Parte sin título 35

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Capítulo 35

El Kriodo dirigiéndose a él:

—Sabes que somos seres de luz, esencias, hechos de energía estelar. No tenemos contacto con la materia ordinaria.

—Más bien necesitamos información del otro lado sobre el infame —contestó Lois.

—Ya veo. Eso lo entiendo.

—Lois —ella le puso la mano sobre su hombro. Él le contestó:

—Ellos pueden comunicarse con los Kriodos de allá, a los que ustedes llaman: fantasmas, espectros entre otros. Es por eso que este Kriodo está aislado. El maestro me explicó que el infame no los quiere cerca de Cuidad Mundial, aunque a éste le perdió el rastro. Los tiene amenazado con aniquilar a sus descendientes.

—Diste en el clavo. Me estás pidiendo algo, si fallas, será el fin de mi familia. Él los tiene identificados. A todos.

—Debiste haber sido un dios cobarde.

— ¡Ey! Insolente. No sabes nada de nada. ¿Quién te crees que eres?

Ella intervino. Con un tono de voz suave empezó a implorarle que los ayudase, no solo a ellos, a la humanidad.

— ¿Crees que es justo? ¿Vale la pena que tu descendencia viva bajo las condiciones actuales? ¿En serio? Si crees que bajo el yugo del dion, oprimidos, viven bien, entonces no nos ayudes.

—Me impresionas. Sí. Lo admito. Pero debes prometerme que como diona que eres lo combatirás, incluso hasta la muerte. Te sacrificarás si fuese necesario.

—Lo juro.

Sí. Está bien. ¡Ni modo! Todos los reinados de los diones y los dioses tienen su alfa y omega. Ya fue suficiente para ese dion.

Lois asintió con su cabeza. Abrió sus brazos. Completamente extendidos. Cerró sus ojos y levantó su cabeza. El Kriodo entró en él ante la mirada atónita de ella. El cuerpo de Lois irradiaba luz. Sus ojos se abrieron. Su boca también:

—Ya sé dónde está. ¡Oh sí!

Yamirelis: en el otro lado del mismo mundoRead this story for FREE!