Capitulo 36

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Aun me costaba reaccionar. Mi mente estaba repitiendo y repitiendo las palabras de Kate. Ella me miraba con una sonrisa triunfante y sólo se alejó de ahí. No podía creerlo, él me había engañado. ¿Qué demonios pensaba yo? ¡Él era Steven Adler!, debía de esperármelo. 

Tome mi bolso y comencé a caminar. Ni siquiera sabía a donde iba, aun me faltaba ver una clase. Las lágrimas comenzaron a correr por mi rostro y algunas personas me miraban extrañados. Llegue a las escaleras que daban al tercer piso y me senté en ellas. Tape mi rostro y no pude evitar llorar aún más. No tenía fuerzas para levantarme, no creo que pudiera ver la clase restante. Estaba preparada para todo, menos para esto. Mi teléfono comenzó a sonar y mire la pantalla, Steven estaba llamándome. Colgué y deje el teléfono sobre la escalera. 

De pronto sentí unos brazos rodearme. Mire y vi a Axl, por su mirada supe que estaba enterado de esto. Lo abrace y él me abrazo más fuerte. Pensar que ahora estaba ahí, en sus brazos, llorando por el imbécil de Steven Adler. Me aleje de él y, el limpio mi rostro. 

Carrie: Soy… soy una estúpida. –dije con un tono de voz baja.

Axl: No digas eso. Tú no eres una estúpida, Carrie.

Carrie: Quiere irme a casa. –me levante.

Axl: Vamos, te llevo.

Carrie: No, tú debes entrar a clases. –Tome mi bolso-. Podre llegar.

Axl: No dejare que te vayas así. –Me tomo de la mano-. Te llevare. 

Los pasillos estaban desiertos, la mayoría estaban en los salones. Caminamos hacia el estacionamiento y nos montamos en el auto. No podía dejar de llorar, me sentía tan idiota. Le había entregado todo a Steven Adler, había caído en unas simples palabras bonitas. Axl condujo en silencio hacia mi casa, ninguno decía algo. Al llegar lo mire y él me miraba con tristeza.

Carrie: Estaré bien. –susurre-. Gracias por traerme.

Carrie: No debes agradecerme nada. Carrie, ¿Segura estarás bien?

TN: Si. Nos veremos mañana.

Baje del auto y entre a casa. Subí corriendo las escaleras y me tire en la cama. Sentía la necesidad de gritar, de llorar fuerte y sabía que nadie me vería de ese modo. No iba a ser débil, menos delante de Steven. Esto tenía que ser una pesadilla, una pesadilla que debía terminar en cualquier momento. 

* * *

El día estaba nublado, pero eso no detuvo que me fuera caminado hacia el colegio. Todos me miraban y murmuraban cosas, supongo que todos ya sabían del embarazo de Kate y lógicamente de quien era el padre. Preferí no mirar a nadie y seguí caminando hacia el jardín. Busque con la mirada a Brooke, pero caminando se me hacía difícil distinguirla. Me detuve y gire para seguir buscándola. En lugar de encontrarla a ella vi a Steven y a Kate. Estaba hablando o… discutiendo. Ella lloraba y tomaba sus manos, él la soltaba y no la miraba a los ojos. Él pasaba su mano por su cabello, se notaba preocupado, triste, molesto. Me vio y se alejó de Kate, comenzó a caminar hacia mí. Yo me puse nerviosa y lo único que hice fue salir corriendo a esconderme. 

Entre rápidamente al baño de chicas para esperar que se fuera. Me mire en el espejo, mis ojos estaba rojos. Saque el maquillaje e hice lo posible por verme un poco mejor. Mientras guardaba mis cosas mi celular comenzó a sonar, era él. No dejaría de molestarme, no teniendo un lugar donde llamarme. Tome mi teléfono y con fuerza lo tire hacia la pared. El pequeño aparato dejo de sonar y se apagó al instante. Lo tome en mis manos y lo tire a la basura. 

Tome mi bolso y Salí del baño. Mientras caminaba por los pasillo me encontré con Izzy, no dije nada sólo camine hacia él y lo abrace. El suspiro y me envolvió en sus brazos.

Carrie: No debí… caer, Izzy. 

Izzy: Creo que deberías hablar con él. –me aleje de él y negué con la cabeza-. Debes escucharlo. 

Carrie: No quiero hacerlo. No quiero verlo, no quiero hablarle, no quiero nada. –suspire-. Esto… se acabó izzy. 

Izzy: ¿No crees que debes escucharlo?

Carrie: No. 

Él sabía que tratar de convencerme sería inútil. Limpio mis lágrimas y caminamos juntos hacia el salón. Al entrar todos me miraron, yo sólo suspire y me senté en mi puesto. Mire a izzy y él con su mirada me pregunto si estaba bien, solo asentí y el sonrió. Mire hacia la puerta y por ella entro Steven. Nuestras miradas se conectaron, pero fui yo quien agacho la mirada. Me hacía daño, me hacía daño que estuviéramos en esta situación.

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