99.

979 101 20

Parte 2.

•••

Había pasado casi un mes desde el día que cambió todo. Casi un mes desde el día en el que Niall salió por la puerta, dejándote llorando como si no hubiera mañana en medio de la sala de la casa que compartían. Casi un mes desde que le habías rogado que entendiera que lo que habías hecho, que todo lo que habías dicho había sido un gran error debido al alcohol. Casi un mes desde que Niall decidió que ya no podía confiar en ti y había decidido irse al departamento de Mully para poder aclarar sus pensamientos. Casi un mes desde que sentiste sus brazos a tu alrededor, sus labios sobre los tuyos, su cuerpo sobre el tuyo; casi un mes desde que escuchaste su risa hacer eco en las paredes de su casa, desde la última vez que murmuró lo mucho que te amaba, desde que despertaste en sus brazos, y todo eso poco a poco estaba terminando contigo.

Habías hecho todo lo posible para que regresara a ti, incesantes llamadas telefónicas y mensajes de texto sin ser contestados, incluso habías ido al departamento de Mully a suplicarle que te diera otra oportunidad, pero todo fue ignorado, así que te diste por vencida y lo dejaste tener su espacio, esperando con toda tu fuerza que tan solo le tomara un par de días calmarse para que ambos pudieran seguir adelante con sus vidas.

Pero los días se convirtieron en semanas y ahora estabas en la tercera semana y cuatro días sin él, y francamente, eras un desastre. Era como si hubieras olvidado cómo funcionar sin él contigo. Ni siquiera estabas viviendo ya, tan solo existías hasta que Niall decidiera que podía perdonarte y regresar a casa, si es que algún día lo hacía.

•••

Mientras el sol se filtraba por las cortinas en la habitación, sentías que tu cabeza explotaría en cualquier momento y tus ojos se sintieron pesados. Era otra mañana despertando sola y sin Niall a tu lado. Te acurrucaste más debajo del edredón, aún siendo capaz de distinguir el aroma de Niall antes de sentir tu corazón hacerse más pedazos.

Acostumbrándote poco a poco a estar despierta, tomaste tu celular, de inmediato entrando a twitter y buscando el nombre de Niall. Era algo que habías estado haciendo demasiado, sobretodo los últimos días pues sabías que Niall tenía algún tipo de evento relacionado al golf en Francia, así que eras consciente de que no estaba en Londres en ese momento. Ni siquiera estabas segura de qué estabas buscando, aunque incluso alguna noticia sin importancia estaría bien para ti, solo estabas desesperada por saber cómo estaba. La peor parte de todo esto era que estabas consciente de que estaba lastimado y no podías hacer nada para confortarlo porque habías sido tu la que lo lastimó, en primer lugar.

Cuando tus búsquedas en las redes sociales estuvieron vacías, tu corazón se sintió más pesado. Era como si hubiera desaparecido de la faz de la tierra, como si estuviera haciendo todo lo posible para evitarte y no podías negar lo mucho que eso te dolía. Trataste de comunicarte con Mully y él había simpatizado contigo, sabiendo lo mal que te sentías y lo mucho que te estabas castigando a ti misma, pero sabías que estaba de manos atadas en esta situación, obviamente para él, Niall venía primero, así que tan sólo se había dedicado a decirte que fueras paciente, recordándote lo terco que Niall podía llegar a ser y que tan sólo necesitaba tiempo para calmarse. Por supuesto que tenía razón, pero aún así era difícil porque tu vida entera de repente se veía... sin sentido, vacía sin él y toda esta experiencia era las más desgarradora para tu corazón de todas las que pudiste haber tenido.

Un toquido en la puerta principal te sacó de tus pensamientos y suspiraste, pero era temprano, demasiado temprano para que alguien estuviera tocando la puerta, así que lo ignoraste, cubriendo mejor tu cuerpo con las cobijas. Probablemente solo sería tu mejor amiga, quien había sido un gran apoyo y había sido increíble cuando se trataba de estar para ti pero incluso tú podías notar que comenzaba a sentirse irritada con toda esta situación.

Imaginas | Niall Horan¡Lee esta historia GRATIS!