EPÍLOGO

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Lauren POV

Me desperté por los besos que me estaban dando en la cara mis hijas. Me encantaba cuando me despertaban de esa manera.

Abrí los ojos y me encontré con una par de ojos verdes y otro par de ojos marrones. Y sentada, en el borde de la cama, estaba mi esposa mirándome con una sonrisa.

— Buenos días —dijo con una sonrisa, abrazando a mis hijas —. Ven, Camz.

— Buenos días —dijo mi esposa, acostándose a mi lado, y dándome un dulce beso en los labios.

— Vamos, mamá, tienes que levantarte —dijo Emily, mi hija mayor de cinco años.

— ¡Sí! —dijo Abby emocionada, mi hija menor de tres años.

— Ya voy, pequeñas —dije, levántandome con la menor en brazos.

— Hemos hecho el desayuno con mami —dijo Emily contenta.

— Seguro que está muy bueno. Me. Muero de ganas de probarlo —dije, dejando a Abby en el suelo para que fuera con su hermana casi corriendo a la cocina.

— ¿Te he dicho lo hermosa que estás por las mañanas? —preguntó Camila, mirándome con aquel brillo en sus ojos que me encantaba ver.

— Creo que me lo dices todos los días, pero no estoy segura —dije fingiendo que no lo tenia claro.

— Estás hermosa por las mañanas, mi amor —dijo mi esposa antes de darme un beso en los labios.

Después bajamos a desayunar con nuestras hijas. Habían preparado pancakes. Estaban deliciosos.

Habían pasado doce años desde que Camila y yo nos habíamos casado. Celebramos nuestra boda en la playa. Fue una ceremonia preciosa con al amor de mi vida y mis seres queridos. Uno de los días más felices de mi vida que nunca podré olvidar.

Nos fuimos de luna de miel a París, a Roma y a Londres. Y, por último, al Caribe. Fue un mes maravilloso.

Nos compramos una casa en la playa. Era muy grande y elegante. Estaba hecha a nuestro gusto.

Nuestra empresa era conocida a nivel mundial. Teníamos grandes ingresos y habíamos hecho más progresos y avances de los que imaginábamos. Y podíamos compaginar nuestra vida personal y de trabajo sin ningún problema.

Después de algunos años en los que habíamos viajado a muchos países y hecho muchos planes con nuestras amigas y familia, decidimos formar una familia. La primera en quedarse embarazada fui yo con el óvulo de Camila. Y tuvimos a Emily. Nuestra hermosa hija de cinco años que tenía mis ojos verdes, y el cabello castaño y el mismo tono de piel que Camila. Después se quedó embarazada Camila con mi óvulo, y tuvimos a Abby, una niña preciosa de ojos marrones como los de Camila, y de cabello oscuro y de piel blanca como yo. Las dos eran una combinación perfecta de mi esposa y yo.

Nuestra vida era perfecta. Camila y yo eramos felices y mis hijas también. Lo mismo pasaba con mis amigas. Todas teníamos la vida que siempre habíamos soñando con las personas que más queríamos a nuestro lado.

— Hay que prepararse, bebé. Las demás vendrán después —le dije a mi esposa mientras terminábamos de desayunar.

Nuestras hijas ya habían terminado de desayunar y ahora estaban en el salón viendo la tv.

— Lo sé, amor —dijo mi esposa, terminando sus pancakes.

Después de desayunar, limpiamos la cocina. Luego ordenamos un poco la casa, aunque no había que ordenar mucho ya que siempre lo estaba. Por último, preparamos todo en el jardín donde íbamos a hacer la barbacoa con nuestras amigas.

Loving You Despite The Obstacles | CAMREN¡Lee esta historia GRATIS!