61. Tuvo un accidente.

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Una molesta luz blanca sobre mí me hace gruñir, entrecierro los ojos y pude ver el lugar lleno de personas, un intenso dolor en mi cabeza me hizo gruñir –Esta despierta- dijo una voz femenina y poco a poco vi la gente amontonándose a mi alrededor.

- ¿Señorita Morgan? Dígame cómo se siente- pude ver a una mujer con una bata blanca, -Supongo que bien- dije –Mi nombre es Dalia Pullman, soy su doctora, le explicaré lo que pasó ya que supongo que no lo recuerda- dice y yo niego –Usted estaba en el árbol que se encuentra justo a la par la ventana de su habitación, debido a la tormenta usted resbaló y cayó de ese árbol, golpeándose fuertemente la cabeza y gran parte de su cuerpo, afortunadamente no hay fracturas- dice sonriendo amablemente y caminando fuera de habitación de hospital.

Eso no fue lo que pasó.

Mamá y papá se acercan a la camilla y me dicen que harán los papeles para que pueda salir cuento antes de ahí.

–Más vale que me digas que fue lo que realmente pasó- amenaza Palmer, y yo asiento y empiezo a hablar, omitiendo ciertos detalles claramente –Recibí un pequeño aviso, que Jones necesitaba mi ayuda para liberarse- las dos me miran enojadas –Y fui, él tomó mi mano y empezó de decir palabras que no entendía y después todo lo vi fue como caía y el Royal se alzaba en llamas- expliqué.

- ¿El Royal? – preguntó una enfermera adulta mayor mientras caminaba dentro de la estancia –Fue un buen lugar en su momento, tenebroso, pero no era tan malo, lastimosamente la gente no pensaba como yo, y pasó lo que pasó- dijo con una sonrisa nostálgica - ¿Y qué le pasó? - pregunté alzando una ceja.

Sus ojos negros se clavaron en mí, -Había una pequeña leyenda, decía que el Royal o en el lugar donde este estaba situado, el inframundo podía conectarse con el mundo terrenal, se hablaba de apariciones y gente siendo poseída, las familias que habitaban a sus alrededores decidieron quemar el lugar, en esa época no había los grandes edificios que hay ahora, ni nada por el estilo-

-Y así fue, el lugar se quemó parte por parte, con todos dentro, y desde hace cinco años sus puertas cerraron, pero la estructura ya no existía, pero algunas personas decían que ellos aún podían verla, claro que a esas personas también se les quemó- dijo mientras acomodaba unos papeles.

Las tres nos veíamos entre sí, -Disculpe ¿en qué año se quemó el Royal? – preguntó Vic -1998- dijo y alzó su mano como despedida –Bueno a menos que hayamos regresado en el tiempo, oficialmente perdimos la cabeza-ironizó Palmer, nos quedamos en un silencio sepulcral hasta que me dijeron que podía salir del hospital.


...

Las chicas me acompañaron hasta mi casa y una vez en mi habitación pregunté, - ¿Dónde está Chest? ¿él no se enteró? – ellas se miraron entre sí y sus ojos se llenaron de lágrimas y sus respiraciones se volvieron entrecortadas –Madi… te lo queríamos decir hasta que salieras del hospital- dice Vic mientras unas lágrimas bajaban por sus mejillas –Él… Chest… él…- no pudo terminar la frase por su llanto –Solo díganlo- dije desesperada.

Él tuvo un accidente en su auto, murió de inmediato- cuando esas palabras salieron por la boca de Palmer mi mundo empezó a colapsar, las lágrimas brotaban de mis ojos sin control mientras asimilaba la noticia.

Chest murió.

No más bromas, no más regaños, no más fiestas con él, no más carcajadas de su parte, no más mejor amigo, no más comentarios sarcásticos, no más salidas al cine, no más celos ridículos de hermano mayor, no más canciones juntos, no más Chest.

Las lágrimas siguen deslizándose sin parar, las chicas se despiden de mí y en toda la noche no pude cerrar mis ojos, todos los recuerdos de Chest pasan por mi mente, sus sonoras carcajadas, sus bromas pesadas, todos esos momentos ridículos que pasamos juntos.

En la mañana, salí y me paré justo en frente de la casa de Chest, no había movimiento en ella, así que supuse no había nadie en casa, me dispuse a volver a mí casa, entré y los guardias de dieron un sobre blanco con una cinta negra que decía:

En memoria de Chest Frederick…

Solté una ligera y nostálgica risa al recordar cuanto odiaba su segundo nombre.

Está usted, señorita Madisson Morgan invitada a recordar a vuestro amigo, y confidente Chest. Esperamos contar con su presencia para darle una despedida digna.

Por razones de tiempo, el funeral se realizará esta noche, en Palace Calm, iniciará a las 9pm, esta cordialmente invitada, ya que este evento es solo para personas cercanas a él.

Siento las lágrimas volver a inundar mis ojos y salgo corriendo a mi habitación con el sobre en mis manos.

Yo nací para arder.¡Lee esta historia GRATIS!