No todo es un cuento de hadas

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Adam salió corriendo, no quise voltear a ver, pero escuche sus pasos muy apresurados acercándose hacia mi.

Comencé a ponerme nerviosa, y odiaba eso, comenzaba a sentir como mariposas, mis manos sudaban, mi pensamientos estaban alborotados, era todo un lío enamorarme.

Sentí su mano en mi hombro, a pesar del frío, sus manos estaban calientes y suaves. Voltee, ¿ y que creen? ¿Qué me beso y me pidió que sea su enamorada?

Pues no. Si, yo también me decepcione, pero ya había pasado varias cosas parecidas, decepciones, tristezas, rechazos.

Mi vida era llena de sorpresas, pero no bastaba para que sea interesante.

Después de esa noche, esa noche que se prestaba para un hermoso beso, me fui a mi casa.

Mi familia es muy unida, muy linda, pero también tienes sus defectos, y que defectos eh.

Pero no, no voy hablar de ellos. Hablare de mi, y de ti. Precisamente, estaba en mi último año de colegio, no estaba tan desanimada porque lo sea, pero si me entristecía pensar que ya no volvería a caminar por esos pasillos, o que la vida ya no sea tan fácil como estar ahí, haciendo chistes y molestando a los profesores, pero teníamos que irnos, esa era la siguiente etapa, no podíamos evitarlo. Excepto si repetías 13 veces, ahí si, claro que si. Pero en ese caso, ya no estarías vivo para contarlo, mis padres me matarían con tan sólo mirarlos.

Lucía no podía esperar más, estaba gritando y corriendo por el pasillo hasta llegar a mi. No me imaginaba otra cosa, pensé: seguro tiene algún chisme. Y no me equivoque, no puedo negar que no me gustaba que me los cuente, claro que si, ¿a quien no? Pero podía ser un poco menos escandalosa.

Al terminar la primera hora de clase llegamos a la conclusión de que el profesor de matemáticas tenía una vida apresurada, que por todo lo que decía, por todo lo que hablaba, se podía decir que su vida no era muy divertida.

-Ja! Claro que no es divertida, si enseña matemáticas

- Bah, Lucia,no creo que por eso enseñe matemáticas

- Ay, pensamos diferentes, pero se que tenemos casi los mismos gustos, así que ya, cuéntame

- ¿Qué? ¿Contarte? No paso nada, nada, nada y nada

- ¿ En serio? Bueno, Adam puede ser muy lindo, perfecto quizás, pero tranquila...

¿Tranquila? un chico te rechazo y quiere que este tranquila. A veces las personas por calmar a la que están mal decimos cosas por decir, cosas que sólo las decimos para apaciguar el momento. Pero si cada vez que tu le contarás a una persona tu problema y esta pudiera en ese mismo instante sentir lo que tu estas sintiendo ¡sería maravilloso! Te aseguro que ya no te dirían tranquila, ya va a pasar, claro que no, porque saben que no se puede cuando estás así.

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