— ¿Ya estás lista? —preguntó por décima vez Niall.

— No— contestó exasperada Amber— Sí nos vamos ahora llegaremos media hora antes, Niall —reprochó—. Hasta donde sé no te gusta el circo ¿por qué insistes tanto en ir?

— Soy un buen hermano —se excusó—. Me he dado cuenta que no he pasado mucho tiempo con mi chica favorita.

— Soy pequeña, no tonta— Amber rodó los ojos—, sé que vamos al circo porque lo más seguro es que hayas visto una chica.

— Algo así— admitió riendo— Bueno... ¿ya estás lista?

— Ya— Amber estaba harta— Vámonos.

— Bien— sonrió.

Luego de haber visto el ensayo de Desiree al terminar Niall salió corriendo del circo y se subió a la camioneta para dirigirse a su casa. Al llegar solo le dijo a Amber que irían al circo y que se cambiara rápido. Ahora que ella ya estaba lista al salir de casa la subió a su motocicleta para ir camino al circo. Mientras manejaba Niall no podía dejar de pensar en Desiree, en lo bonita que se vería con su vestuario aunque no hubiera visto lo que se pondría. Al parecer le había tomado cariño muy rápidamente y definitivamente no era una chica más del montón.

Eso lo tenía claro.

Cuando llegaron al circo se bajaron de la motocicleta y entraron, pues Niall ya había comprado las entradas por lo que era más fácil. Pudieron ver a Harry entre la multitud y se sentaron junto a él.

— Hola Amber—saludó coqueto Harry haciendo que la niña se sonrojara.

— Hola— susurró tímida.

— Niall hace unos días me comentó que habías dicho que te parecía guapo— sonrió divertido.

La pequeña en ese momento quiso desaparecer, miró a Niall enojada para luego reír nerviosa.

—Ajá— respondió con simplicidad.

— Basta Harry— dijo Niall— Ya la molestaste demasiado

— Sabes que me da ternura— admitió Harry—. Además, no te digo nada cuando quieres abrazar a cada momento a Desiree.

— Es sólo una amiga— casi gritó.

— Claro, — dijo el rizado con sarcasmo— te vuelvo a advertir, no quiero que...

— Ya entendí— le cortó el rubio— en serio que sí Harry.

— Bien.

Se notaba una seria tensión entre ellos. Por un lado Harry estaba más que seguro que Niall miraba a Desiree como a todas las chicas, sólo como un juego. Mientras Niall sentía y sabía que ella nunca sería como las demás, había algo que hacía a Desiree diferente, no sabía qué, pero era algo que le encantaba.

Se apagaron las luces y comenzó la función. Con los trapecistas, nunca se podía saber cuando era su turno. Algunas veces ellos salían al principio, otras a la mitad de la función o al final de la misma. Al parecer, está vez iban a ser el acto intermedio o último, por lo que Niall se dedicó a dormir la mayor parte del tiempo.  Amber que se había dado ya desde hacía rato el motivo por el que Niall quiso venir al circo, lo despertó cuando iban entrando los trapecistas.

— ¡Buenas noches! —gritó Arthur, él era la persona que presentaba todos los actos del circo— Hoy tenemos una historia diferente como siempre, además de tener una trapecista muy especial— sonó el redoble de tambores— ¡Ella es Camille, nuestra trapecista ciega!

En ese momento se escucharon aplausos y Niall reaccionó al ver entrar a Desiree con una sonrisa de oreja a oreja con un lindo leotardo negro que marcaba sus curvas. Niall no podía desviar su mirada de ella, estaba hermosa.

— Ella, es la única trapecista que estará con los ojos vendados— informó Arthur— He ahí el por qué el sobre nombre de Trapecista Ciega— sonrió de nuevo— La historia de hoy llama "La Magia del amor"

Los trapecistas comenzaron a subir a las bases y al estar ahí comenzó la función. Siempre era así, elegían una historia y la representaban por medio del trapecio.  La de hoy, trataba sobre una chica que sentía temor de quedarse sola, pero luego aparecía esa persona especial quien la protegía y le hacía sentirse amada. Una hermosa historia. En la última parte, en donde se supone la chica sabía que a pesar de todo el chico siempre estaría para ella, para representarla fue la parte que Desiree estuvo practicando con John, contó uno, dos, tres  y saltó. John le sujetó pero Desiree estaba sudando mucho de las manos por lo que, se resbaló.

Ella iba a caer.

Desiree soltó un grito ahogado mientras Niall desde el público se puso de pie asustado pidiendo mentalmente que por favor no le pasara nada. John reaccionó rápidamente y se sostuvo con sus rodillas en el trapecio para sujetarla y salvarla de una muerte o lesión segura. Lo logró. Desiree siguió con la sonrisa en su rostro mientras escuchaba a todos aplaudir y gritar con emoción. Las luces se apagaron y ellos se dirigieron a la base para luego estar en los vestidores. Desiree iba impactada, no podía creer lo que había pasado.

— ¡Estos fueron nuestros trapecistas! —Gritó Arthur emocionado aunque nervioso— En un momento entrará Gabe con sus hermosos tigres.

Mientras Niall y Harry que se encontraban en el público estaban preocupados. Desiree se encontraba sentada en los vestidores con el rostro escondido entre sus manos, su corazón le latía descontroladamente, tenía miedo mucho miedo.

— Cariño— entró Karina y la abrazó.

—Estuve a punto de morir— sollozó— Mamá fue horrible.

— Ya amor, ya pasó.

—Déjame intentarlo una vez más— rogó a Karina, pues sabía que se negaría a dejarla otra vez participar— No puedes no dejarme seguir siendo trapecista, este es mi sueño.

— Lo hablaremos después— susurró Karina y le abrazó de nuevo.

— Bien... ―Suspiró  y se concentró en no pensar más en eso.

Sólo quería descansar. 













La Trapecista Ciega |N.H.| |H.S.|¡Lee esta historia GRATIS!