En guardia.

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Isabel estaba realmente desesperada por salvar a su amiga, pero vio a lo lejos como se acercaba un Ferrari completamente negro con vidrios polarizados, y lo vio bajar...

Dante lucía un elegante traje negro, con una camisa color vino tinto acompañada de un moño negro, se veía realmente guapo que Isabel olvidó su problema por un segundo.

-¿Qué sucede?-dijo Dante mientras la veía preocupado.

-Mariand...-la chica no sabía explicar lo que sucedía, la presciencia del el, la tranquilizaba.

-Ven, súbete no perdamos tiempo.

Los jóvenes subieron al auto y arrancaron a toda velocidad.

-¿Es Marcus?-dijo el chico

-¿Cómo lo sabes?¿Acaso lo conoces?-dijo Isa

-Problemas del pasado ¿Quién es la chica?

-Una de mis mejores amigas, el esta enojado porque estoy contigo.

-Era de suponerse, siempre ha sido así.

A lo lejos vieron el auto de Marcus arribar al baile, mientras el le daba la mano Mariand para que bajara del auto.

-¡Ahí están!

Dante estacionó el carro con agilidad y bajó de el, corrió hacia Marcus y cuando lo alcanzó lo tomó del hombro.

-¿Pero qué?-dijo el chico

-¿Qué diablos te sucede Marcus? No estas cumpliendo el acuerdo.

-Miren quién se dignó a darme la cara, el mismísimo Dante.

-No estoy jugando

Isabel bajó del auto para ver de cerca lo que pasaba, y sacar a Mariand de ahí, lo que venía no se veía nada bien, pero al terminar de bajar Rachel topó con ella.

-¿Qué esta pasando? En cuanto Jack vio a Dante y Marcus corrió hacia ellos.

-No entiendo que tenga que ver Jack en esto...Vayamos por Mariand.

-De acuerdo.

A pesar de que usaban tacones corrían demasiado rápido, vieron a su amiga que estaba realmente aterrada.

-¡Isabel los chicos se están peleando!

-Lo se Mariand, pero vámonos de aquí.

Las chicas no se fueron muy lejos, querían ver la pelea.

-Ahh mira, ya estamos los tres, Jack, Dante y yo, el miserable y divino Marcus. ¿Por cierto no vino Thomas? ¿El ingenuo enamorado de Mariand?

-Déjate de dramas, ¿Qué haces aquí? Esas chicas no tienen la culpa de nada.

-Pero claro que sí, sabes bien que somos, hechiceros, estamos muriendo a causa de esa bruja que nos maldijo y nos quitó la inmortalidad... Y tu sabes bien que tenemos que hacer para vivir.

-Lo se Marcus, estamos muriendo, pero no tienen nada que ver ellas-dijo Jack mientras se acercaba amenazante a Marcus.

-¡Pero claro que tienen que ver! Ellas poseen algo que en ningunas otras chicas he visto, ¿sí saben que son descendientes de una familia de hechiceros? ¿O sólo se hicieron sus novios por la estupidez llamada amor?

-Que nadie te haya amado no significa que los demás no puedan conseguir amor-dijo Dante

-¡Ay pero que cursi eres! Yo sólo me preocupo por salvar mi vida.

-¿Qué piensas hacer con ellas?-preguntó Jack

-Fácil y sencillo, deben admitir que soy muy inteligente. En fin, las enseñaré a sacar su poder, o al menos sólo a Mariand, para que una vez que sea una hechicera pueda yo absorber sus poderes y su inmortalidad para salvar mi vida, hacerme más fuerte u obvio dejarlos en ridículo mientras mueren, luego la dejo, lástima que el proceso la pueda matar. A menos que un par de enamorados se meta, obvio, me refiero a ustedes.

Los otros dos muchachos estaba atónitos. Querían pelear, pero ese no era el lugar indicado.

-Yo amo a Rachel y no dejaré un cualquier hechicero de pacotilla le haga daño.

-Y por mi cuenta corre que Isabel esté a salvo-dijo Dante

-Que bueno que me dejan a Mariand-se río sarcásticamente Marcus.

-No lo creo...

A lo lejos llegó una motocicleta la cual manejaba un chico alto, rubio, con uno profundos ojos verde esmeralda, que portaba un traje que hacia juego con su mirada.

El chico se acerco amenazante hacia Marcus.

-Miren ahí viene el tontín de Thomas.

-¡Cállate Marcus!-la voz de Thomas era fuerte y gruesa-Aquí estoy para proteger a Mariand, la conozco desde la Secundaria y la he amado desde entonces, aunque ella no lo sepa, no dejaré que tu, animal, le hagas daño.

-¿Y qué harías sí te digo que está catastróficamente enamorada de mi?

Por unos segundos el silencio estuvo presente.

-No me importa, siempre la he querido y cuando un hechicero ama, es para toda la eternidad. Además no se que medio usaste para que te quiera.

-Tu siempre tan ingenuo, pero en fin, veo que están enojados, así que... ¡Bye!

Los otros tres muchachos fueron tras Marcus y lo tomaron a la fuerza.

-Veo que quieren pelear... De acuerdo, peleemos.

Marcus los miro uno por uno mientras sacaba una flama de su mano.

-En guardia.

Damaged Soul¡Lee esta historia GRATIS!