Capitulo III

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Se sintió confundida y aterrada, sentía que estaba bajando por una corriente de agua, no veía nada, solo escuchaba el sonido hueco que hacia el agua allí dentro.
Sentía como si estuviese bajando por una cascada, pero como si ella fuese impermeable al agua.
Escuchó ese sonido que hace el agua al golpear una superficie, y cada vez se hacía más cercano, de repente se golpeó contra el frio suelo de roca.


—Jane— dijo una voz lejana.
Despertó escuchando una voz llamándola.
¿Dónde estoy? Se preguntó.
— ¿Qué es esto? — comenzó a gritar, no logro ver nada.
—Jane cálmate, estas a salvo— le indico la extraña voz que causaba un eco en todo el lugar.
— ¿A salvo de qué?— comenzó  a agitarse otra vez, tuvo la misma sensación de cómo sus pulmones estuviesen cerrándose.
—Está teniendo un ataque nervioso— dijo la extraña voz.
Logró distinguir una puerta a lo lejos, distinguida por un gran brillo de luz que salía dentro.


Cerró los ojos por un momento y los volvió a abrir rápidamente, le costaba poder ver, solo veía imágenes borrosas, y luces que pasaba  rápidamente sobre ella.
—Jane, ¿me escuchas?— esa voz era de su padre.
Tenía una mascarilla en su boca que la ayudo a respirar mejor y la calmo.


Despertó, viendo la imagen de su padre a su derecha sentado en un sillón de color marrón, de la misma manera del día del accidente de su madre.
Intentó sentarse mejor en la cama, y la cama al moverse hizo un ruido que hizo despertar a su padre.
— ¿Cómo te sientes? — le dijo inmediatamente luego de ponerse de pie.
—Bien, ¿Qué paso? — le preguntó ella confundida.
—Eso iba a preguntarte— le dijo, y tomó un respiro para continuar hablando. —No lo sé, Derek caminaba por la calle y te vio tirada alado de un árbol, te reconoció y vio que estabas desmayada por el ataque de asma que tuviste—. Su padre le insistía muchas veces en llevar su inhalador, pero a lo que los ataques de asma ya no eran un problema recurrente, ella dejo el abeto, y lo dejaba en casa.
— ¿Derek está aquí?— Preguntó muy entusiasmada, no lo había visto en todo el día, ni a él ni a Nath.
—No, solamente me llamo y te trajo hacia aquí—.
— ¿Cuándo me voy a poder ir? —
—Cuando despertaras, y a lo que ya lo hiciste podemos irnos— intento darle un sentido cómico, pero a Jane no le resultó gracioso, o quizá no compren el sentido de la broma de su padre.
Desde el accidente de su madre a Jane le teme entrar a los hospitales, porque le hacen recordar aún más, y más ese horrible recuerdo. Así que intento apurar el paso para poder llegar a la camioneta de su padre.
Jane abrió la puerta, y ésta se abrió con facilidad, ya que la vieja camioneta de su padre estaba muy gastada, abrió con un pequeño chirrido y luego Jane entro.
Jane situó esa sensación de que alguien la estaba observando, miro a su alrededor y vio a un chico, que la observaba fijamente, Jane pensó que quizá estaba mirando a algo detrás de ella, así que miro detrás a ver que podría estar viendo, solo había un árbol, volvió a mirar al chico, pero él ya no estaba. Mientras iban dentro de la camioneta Jane espero a ver el momento en el que pasaran por el lugar en el que ella vivió todo eso, ella estaba segura de que eso había sido real, ella lo sentía. 
Doblo la calle a la derecha y pasó por el lugar donde entrena, no había nadie, y la piscina no estaba en movimiento tampoco, pero sabía que el lugar en donde todo había sucedido se acercaba.


Y ahí estaba, el semáforo cambio a rojo, negándole el paso a William. El agua de la calle ya había entrado dentro de la boca de tormenta, y no había más agua, “peleando” de alguna manera por entrar dentro de ese agujero,
Jane intento dar como un suelo todo lo que había sucedido pero había algo dentro de ella que lo hacía verse tan real.
El semáforo cambió a color verde y su padre volvió a arrancar la camioneta, Jane continuo viendo la boca de tormenta por el espejo retrovisor.
Se adentraron en la calle que los lleva a su casa, la calle por la que Jane camina todos los días para llegar al liceo.
Paso por enfrente de la casa de Derek, miro hacia dentro pero todas las luces estaban apagadas, como si la casa estuviese abandonada.
Cuando llegaron Jane bajo de la camioneta, aún seguía mareada, pero pudo subir las escaleras y entrar a su dormitorio sin ningún problema.
Se hecho sobre la cama intentando no pensar en nada: ni en Derek, ni en Nath, ni en lo sucedido con la boca de tormenta, ni en lo del chico del hospital.
Cuando sentía que tenía la mente despejada, se levantó y fue hacia el baño. Fue hasta la bañera y giro el grifo y el agua comenzó a caer.
Lanzo la su campera negra con olor a desinfectante (debido al hospital) sobre una silla, y puso un pie sobre el otro para ayudarse a sacar los zapatos.
Se sentía muy cansada. Entonces decidio dejar de quitarse la ropa y echarse con la ropa dentro de la bañera.
La ropa mojada se le sentía incomoda, le hacía recordar a su traje de competición, pero aun así no se la quitó.
Podía ver a su ropa siendo distorsionada, por el efecto que hacia el agua.
Se sumergió hasta tapar su boca. Su cabello ondulado flotaba en el agua, y parecía verse liso, en realidad lo era, pero tenía unas pequeñas ondas al final.
Cuando vio que la bañera ya estaba lo suficientemente llena, llevo su mano hacia atrás y cerró el grifo.
Tuvo la misma sensación de cuando estaba nadando, con si sus pulmones fuesen más grandes, y pudiesen almacenar más aire. El cansancio que hace un momento sentía, ya no lo tenía.
Muchos recuerdos comenzaron a invadir su mente.
Rápidas imágenes mías y de su madre, Derek acompañándome a casa, Nath, la boca de tormenta, y la extraña voz en aquel cuarto oscuro.
Sentía que su mente era como un boomerang, ella lograba despejar su mente, haciendo que sus recuerdos se vayan, pero al siguiente momento volvían como si nada. 
Se levantó, y toda el agua cayó en forma de gotas sobre la bañera haciendo un ruido que quedo haciendo eco dentro del baño.
Alcanzo con su mano una toalla, se quitó la ropa que había mojado, y se secó. Tomó unos pantalones negros, que le quedaban grandes, aunque ella decía que la idea de esos pantalones era esa, tomó una remera, se dirigió a su cuarto y se hecho sobre la cama.

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