Cap. 16 "Tal vez"

No tuve otra opción que tomar ropa de Gemma. No soportaba otro día usando lo mismo. Cuando salí de su cuarto, llevaba unos pantalones cortos y una camisa color blanca con la bandera de Estados Unidos, de mangas estirada mostrando los costados de mi torso. Harry me miró algo sorprendido y yo le dedique una sonrisa.

-Te vez linda- dijo y yo me escogí de hombros.

-Lo dices porque sólo te queda un día conmigo- reí y este negó. Me dijo que me veía hermosa y como era típico en mí me sonroje. Colocó su mano en mí mejilla izquierda y beso mí mejilla. Miré sus ojos y estos no tenían ninguna expresión o no logré verla pero así era.

Hoy era sábado y ya llevaba seis días fuera de casa y sé que cuando llegué me van a pedir muchas explicaciones por irme sin avisar y el colmo no contestar el teléfono, gracias a mi amada batería -nótese el sarcasmo-; así que imagínense que es lo que me espera allá y con tan sólo pensarlo me da un poco de risa.

«-¡Maldita sea, Yay!- se cruzó de brazos Jeason.- Me tenías preocupado, hasta hicimos un maldito papel diciendo que estabas desaparecida- me enseñó el papel y me escogí de hombros.- ¿Sólo eso? Encogerse de hombros no ayuda en nada- dijo obvio.»

Reí con aquél pensamiento y la imaginación mía, creando esas imágenes. Miré a mi lado y ya Harry no estaba. ¿Cuánto había pasado?

Me levanté del sofá y camine hacía la puerta donde quedaba el árbol, nada. Me dirigí a la cocina con la esperanza de que estuviera ahí pero tampoco, de una vez abrí la nevera y tomé una lata de Coca-Cola en mis manos y me dirigí al segundo piso. Entré en su habitación y tampoco, lo busque por toda la casa grite su nombre repetidas veces y nunca contestó. Dejé la lata ya vacía en la cocina y me dirigí a la parte del frente de la casa.

-¿Harry?- hable con un tono ni muy bajo ni muy alto. Miré por todas partes y nada. Di unos pasos adentro y cerré la puerta. Mientras daba un bufido gire sobre mis salones y me encontré a Harry frente mío. Grite tras su no tan esperada aparición haciendo que casi me caiga.- ¡Harry!- lo regañe y le di un leve empujón en el pecho.

Harry río y me miró.- ¿Me buscabas?- dijo y asentí rápidamente, me estaba preocupando, incluso pensé que lo habían secuestrado y él que aparece así de repente. «Yay, hay veces que quiero salir de aquí y darte una bofetada para que reacciones de una manera correcta y no hables incoherencias.» Y hay veces que quiero que cierres tú bocas y te salgas de mí cabeza.- Debes amarme - dijo con toda naturalidad y yo sólo me quede ahí.

-Eres un idiota, pensé que te había pasado algo terrible. ¿Dónde estabas metido?- respire profundo, ya que hable sin dar mínima pausa a lo que decía haciéndome quedar sin aliento.

-Escondido- dijo y levante una ceja. ¿Cómo este chico hacia que me saliera de mis casillas y volver a colocarme en ellas? Reí algo nerviosa pues el silencio nos había interrumpido en un lapso de segundo haciéndome ponerme nerviosa.

Aquí es cuando comienzo a hacer preguntas en mis interiores. No recuerdo cuanto paso después que tomamos el pequeño camino de la puerta al sofá y hay de admitir que me sentí cómoda cuando Harry me abrazo, porque me vio temblando de frío. Sus manos subían y bajaban por mis brazos y otras veces se detenían haciendo contacto con las mías. Las imágenes que aparecían en el televisor se me hacían no muy interesante que digamos, la distracción estaba apoderada de mí, al igual la confusión y las preguntas que golpeaban toda mi cabeza. Mire a fuera, por la gran puerta de cristal y note que el cielo estaba nublado, sacando una sincera sonrisa. No sé porque sonrío y como helado o algo frío cunando el clima esta así. No tengo la menor idea, porque siempre me han fascinado los besos bajo la lluvia o simplemente mojarme. Al igual no sé porque me encanta el otoño, al crujir las secas hojas cada vez que las aplasto o como los arboles poco a poco cambian de color -por las estaciones- y luego se quedan sin hojas.

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