Capitulo II

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Se oyeron chapoteos y sonidos huecos.
Ella se sintió caer, reposándose en el fondo.

Se oían los silbidos de un silbato y muchas personas hablando.
Una mano la tomo de la cintura, Derek, logro alcanzarla y sacarla del agua, coloco ambas manos sobre su pecho y comenzó a presionar con fuerza.
Jane logró abrir los ojos poco a poco, sus pulmones comenzaron a inhalar aire, y el agua que estaba dentro salió por su boca.
Cuando la imagen dejo de ser borrosa Jane pudo ver a Derek sobre ella.
Al reaccionar lo apartó con su brazo para poder levantarse, Derek se tiró a un costado.
—Sabía que estarías bien— le dijo.
Escuchaba a muchas personas hablando, gritando, alentando una situación la cual Jane no entendía.
Stefan, su entrenador la ayudó a pararse.
Le presiono una gran bolsa repleta de hielos sobre su cabeza.
Jane se estremeció, sintió un gran dolor que recorrió todo su cuerpo.
—Te desmayaste— dijo.
Ella vaciló un momento y luego asintió en forma afirmativa, pero confusamente con la cabeza lentamente.
—Mientras nadabas comenzaste a ir cada vez más abajo y cuando quisiste salir te golpeaste contra el borde de la piscina, y luego te desmayes y comenzaste a hundirte— le explico Derek.
En medio de todas las personas, Jane logro agarrar una silla y la trajo hacia ella, se sentó y comenzó a respirar profundamente para que se le fuera el mareo y poder comprender que pasaba a su alrededor.
Era la primera vez que le pasaba algo como esto en una competencia. Jane era una de las mejores de todo el equipo, ella y Derek.
Jane se quitó la gorra de natación de la cabeza y un largo cabello de color marrón atado con una coleta cayó sobre sus hombros.
Ella siempre amaba en estos tipos de competencias, esta era la primera vez que le sucedía algo como esto, el accidente de su madre había invadido su mente, sus músculos estaban muy relajados y le costaba mantenerse recta en la silla.
Derek la tomó del brazo y comenzó a dirigirla hacia la salida. 
Cuando Derek abrió la puerta de la salida una gran corriente de viento frío entro y se choco contra el cuerpo de Jane.
La competencia se había hecho en la piscina que estaba bajo techo, ya que la que se encuentra afuera estaba en reparación.
Jane pensó en que quizá todo se debió a un pequeño ataque de claustrofobia, o algo así, pero le parecía muy extraño así que quito esa idea de su mente, y el recuerdo del accidente de su madre volvió a su memoria.
Pudo respirar mejor. Derek le alcanzo una botella de agua –Toma, te hará sentir mejor— le dijo.
Jane bebió de la botella y sintió como el agua fría le recorría el cuerpo, y como Derek le había dicho le había hecho sentir mucho mejor.
—Vamos te llevo a casa— Derek no tenía ni una motocicleta, ni un auto, como los otros chicos de su edad. 
Simplemente no le gustaba, y Jane estaba de acuerdo, ambos preferían caminar.
— ¿Podes decirme que te paso ahí?— Derek conocía a la madre de Jane desde que eran pequeños, Jane no le quería hacerle recordad a su madre. Porque no sabía cómo iba a reaccionar, Derek era como un hijo para Becca.
Así que Jane le dijo —Nada, solo comencé a sentirme mareada—.
Derek siempre había estado al lado de Jane, habían sido amigos desde pequeños.
Luego de que el padre de Derek lo abandonara, su madre tuvo que buscar empleo, y cuando tenía que trabajar la madre de Jane los cuidaba.
Cuando Becca murió no hubo ni una sola vez en la que Derek  haya dejado sola o haya dejado de proteger a Jane.


 Cuando llegaron a la casa de Jane, Derek la besó en la mejilla y se fue.
—Cuídate— le grito Mientras caminaba hacia atrás, Jane sonrío y abrió la puerta.
Sentía como si pesara más de lo que pesa, sentía como si sus pies fuesen dos enormes rocas que iba arrastrando camino hacia la escalera.
— ¿Cómo te fue?— escuchó decir a su padre detrás de ella.
Jane no le quería decir lo que había pasado, y menos quería recordarle la muerte de su madre.
Así que se dio vuelta ignorando esos invisibles bloques de piedra que colgaban de sus pies y le dijo.
—Bien—.
A diferencia de ella, lo único que William Park tenía para recordar a su esposa eran todas las fotografías enmarcadas en cuadros de madera tallada alrededor de la casa, en cambio cada vez que Jane tenía algún contacto con el agua sentía la presencia de su madre a su lado.
 —Tengo algo para ti—Will desapareció por un momento de la parte baja de la escalera, dirigiéndose a la sala.
Jane comenzó a bajar la escalera y entro a la sala en busca de su padre.
Lo vio dirigirse hacia un viejo escritorio. Encima había una caja de madera. Su padre la tomo con ambas manos y se volvió hacia ella.
La caja era de madera, parecía como si ya tuviese más de veinte años. Aún tenía un poco de polvo encima, en la tapa de la caja habían dos grandes letras escritas en mayúscula: B.O.
Becca Oceanesta caja es de mamá. Pensó.
Debajo de ambas letras había una línea curva, a Jane se le vino la imagen de la forma de una ola en su mente.
— ¿Era de mamá no?— preguntó Jane con la mirada fija en las iniciales talladas en la caja.
William sintió algo dentro de él al oír como Jane llamaba a Becca como  “mamá”. 
Jane había quedado mirando fijamente la caja, prestándole atención a cada detalla, a cada borde de la caja.
Su madre había muerto cuando ella tenía solo cinco años, ya habían pasado once años, la caja tenía aspecto a tener más de veinte.
Jane tomo con ambas manos la caja y se dio vuelta, saliendo de la sala para subir las escaleras.
Su padre le toco el hombro y luego se fue a sentar al mismo sillón en donde se acostó luego de llegar del hospital con Jane cuando ella era pequeña.

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