Estaba profundamente dormida entonces sentí una corriente atravesar mi cuerpo y el roce de unos labios con los míos abrí los ojos y Abraham me estaba observando con una sonrisa
—Como durmió la princesa —me pregunto mientras se alejaba un poco de mi
—De maravilla —sonreí y bostece estirando mis brazos y recordando que tenía a Sofí en mi regazo que no se había movido ni un centímetro
—Vamos, hace rato paro de llover —me sonrió
—Porque no me despertaste antes —dije viendo como el sol se escondía entre las montañas de ese color naranja que hacia todo más caluroso anunciando que llegaba la noche y con ella la penumbra y el fin del día, había dormido bastante tiempo
—No pude te veías tan cómoda —me sonrió mientras me ayudaba a salir del auto con Sofí en mis brazos era tan pequeña que pesaba muy poco estaba profunda y su cabello se había pegado un poco a su frente a causa del calor que emanaba de su cuerpo pero no la destape o se enfermaría
—Quieres que te ayude —dijo Abraham refiriéndose a Sofí
—No te preocupes es más ligera que una pluma —sonreí —Aunque creo que estoy un tanto acalorada —hice una mueca
—Por eso déjame cargarla —estiro los brazos y se la pase y luego la cubrí bien y llegamos a una mesa junto a Ale
—Hola Ale—saludamos Abraham y yo al tiempo
—Hola —respondió Ale
—Saben cuál es el ultimo chisme —dijo Ale irritada no sé porque me daba la mala espina que tenía algo que ver con Sofí
—No y ahora que se inventaron —dijo Abraham con fastidio
—Que Sofía es tu hija —me dijo Ale
— ¿Qué? —Dije sorprendida —Que acaso se volvieron todos locos tengo 17 años como puedo tener una niña de 4 
—Bueno pues Sofía podría pasar divinamente por una niña de 2 años o menos y eso no es todo dicen que Isabela es su niñera y la trajo para que estuviera contigo pero ahí no acaba la cosa dicen que planeas convertir a Abraham en su padre y por eso sales con el —dijo Ale mientras meneaba la cabeza hacia los lados y reia a carcajadas
—Qué! pero eso es ridículo es chisme de niños pequeños que no tienen nada interesante que hacer con sus vidas—dije con fastidio porque la gente tenía que ser así el hecho de que se pareciera a mí y que no estuviera con Sofía mi madre no quería decir que fuera mi hija di varios golpees en el piso con los tacones pero Ale me detuvo
—No te preocupes yo me estoy encargando de que se aclare todo, la historia es la siguiente dado el aparecido entre tú y Sofí Isabela “nuestra tía” está de visita en Inglaterra y quiso traer a Sofía “nuestra prima” a pasar un tiempo con nosotras pero a mí no se me da bien lo de los niños cosa que es cierto por eso tu pasas tanto tiempo con ella —dijo levantando los hombros
—Gracias —dije pesadamente
—Mi vida no te preocupes por eso además si fuera tu hija que importaría que digan lo que quieran y si tú en realidad salieras conmigo para que fuera su padre yo estaría encantado de ser el padre de este encanto —sobo la mejilla de Sofí
—Ese no es el punto el punto es que es mi vida y no me gusta que se entrometan en ella además tengo que admitir que si me afecta un poco que la gente piense que soy madre —agache la cabeza con rabia mientras sobaba mis sienes con ambas manos
—Relájate vamos a desmentir esto no te preocupes —Abraham me tomo de la mano
—Si _____ no te preocupes además no estoy interesada en que me digan tía no todavía —su comentario me hizo reír y no solo a mi también a Abraham
—_____ te quería pedir un favor —me dijo con cara de perrito y supe que no era algo muy agradable
—Que quieres —le pregunte
—Pues es que pronto tendré que competir con Valeria para lo de las porritas y eso y pues…—se detuvo haciendo aquellas pausas dramáticas que ella amaba y yo odiaba
—Habla mujer —dije desesperada
—Es que mmm quería que me ayudaras mañana a montar una coreo para la competencia —me miro con cara de suplica ella sabía perfectamente que ya no me gustaba eso
—No Ale tu sabes que hace mucho yo no hago eso además —dije pero fui interrumpida
—Vamos _____ solo será una coreografía y ya —puso ambas manos enfrente de su rostro en modo de suplica
—Ale yo perdí mi flexibilidad y ese tipo de cosas y lo sabes—la mire con un poco de tristeza que Abraham alcanzo a notar
—Que paso —me vio con preocupación
—Estábamos en un campeonato y me caí me fracture la pierna no pude ensayar por mucho tiempo y no volví a intentarlo ni quiero volver a hacerlo —suspire y levante mis hombros
—Yo sé que no has perdido tus dotes eras la mejor del equipo solo te falta practica eso es todo —me animo ale
—Aun si así fuera no quiero intentarlo —suspire irritada
—Solo es ayudarme con algunos pasos y ya tú haces las coreografías mas divertidas que yo —se rio de su comentario
—Ok —suspire —Tengo que ir a encontrarme con Isabela nos vemos luego —dije para quitar a Sofí del regazo de Abraham pero este me lo impidió
—Te acompaño —dijo levantándose
—Ok

Caminamos hacia el parqueadero Isabela nos estaba esperando la salude y el presente a Abraham quien le entrego a Sofía y esta se despertó
—Hola cariño —le dijo Isabela a su hija
—Hola mami —dijo aun con la voz ronca y sobándose los ojos
—Ya nos vamos a casa cielo despídete de _____ y de Abraham—le dijo Isabela con una sonrisa
En mi garganta se formo un nudo cuanto tiempo pasaría para volver a verla ni siquiera sabía si volvería a verla si vería de nuevo su sonrisa si escucharía sus locuras de nuevo solo dos días me había bastado para encariñarme por completo con ella
—Nos veremos mañana _____ —me pregunto con su dulce voz
—Me temo que eso no será posible —le respondí con una media sonrisa
—Porque —pregunto y vio a su mama
—Cariño mañana en la mañana volvemos a new york con tu padre a nuestra vida normal y _____ se queda aquí estudiando —le dijo Isabela con dulzura
—Nooooo yo no me quiero ir —dijo saltando a mis brazos y llorando desconsoladamente
—Vamos Sofí _____ algún día nos visitara —la consoló su madre pero ella seguía aferrada a mi cuello yo no podía decir nada no me salían las palabras
—No mama yo no me quiero ir quiero quedarme aquí con ______ —entonces decidí hablar
—Sofí escúchame tienes que volver con tus padres —trate de sonreírle pero una lagrima resbalo por mis mejillas me limpie rápido para que no se diera cuenta
—No —dijo furiosa
—Mírame linda —la deje en el suelo y me arrodille a su altura —Te prometo que iré a verte esta no será la última vez que me veas además puedes llamarme cuando tú quieras y a la hora que tú quieras —le sonreí
—Pero no quiero irme porque no vienes con nosotros —dijo y sonrió por un momento
—No puedo princesa tengo que terminar de estudiar pero no llores esta no es una despedida solo es un hasta pronto —le sonreí y la tome en mis brazos
—______ te quiero —fue lo único que dijo antes de abrazarme fuerte
—Yo también te quiero princesa y quiero darte algo —la deje de nuevo en el suelo me saque mi pulsera favorita era ajustable así que se la coloque y al ajuste a su péquela mano —Así estaré mas cerquita de ti —le sonreí y toque su nariz
—Gracias es muy linda —me sonrió
Nos dimos un cálido abrazo luego yo me despedí de Isabela mientras Abraham se despedía de Sofí al final la vi alejarse con su madre me gire evitando llorar y Abraham me alcanzo
— ¿Estás bien? —me pregunto Abraham tomándome de la mano yo solo asentí sabía que si hablaba me saldría un sollozo y evite su mirada y seguí caminando pero Abraham me detuvo tome mi rostro entre sus manos y me dio un beso en la frente no pude evitarlo y empecé a llorar Abraham me envolvió con sus brazos demostrándome todo su apoyo y acunándome en su pecho
—Yo sabía que no sería fácil por eso no quería encariñarme con ella —dije entre sollozos
—No te preocupes ya casi son vacaciones podrás ir a verla —dijo dándome varios besos en las mejillas —Quieres ir a nadar un rato sabes que eso te relaja —dijo en mi oído
—Abraham mira la hora que es esta prohibido —dije riéndome un poco por sus locuras
—De cuando acá algo es prohibido para nosotros —me vio con cara de picardía
—Lo sé nunca está bien vamos pero si nos atrapan es tu culpa —me reí y ambos caminamos hacia la piscina
Llegamos allí retire mis tacones Abraham se quito la camisa y el jean quedando solo en bóxer y se boto a la piscina me reí del salto que dio me senté en la orilla y metí únicamente los pies el agua estaba tibia
—Esta deliciosa —dijo Abraham saliendo del agua y parándose en mis piernas
—Si es raro que este tibia —levante los hombros
—Ven aquí —me pidió Abraham haciéndome señas con las manos
—No quiero mejor así —sonreí
—Vamos mi vida —trato de jalarme por las manos pero no me deje
—No así sequita estoy mejor —le sonreí mientras jugaba con su cabello mojado entre mis manos
—Me gusta que hagas eso con mi cabello se siente muy bien —dijo mientras recostaba su cabeza en mis piernas y suspiraba
—En realidad crees que pueda volver a verla —dije refiriéndome a Sofía
—Claro que si además Isabela dijo que podrías ir a verla no es así —subió su rostro para mirarme
—Pues ojala lleguen pronto las vacaciones —suspire
—Ven acá —dicho esto tomo mi cintura entre sus manos y me metió en la piscina un gemido se me escapo de los labios a causa del roce del agua con mi espalda 
Abraham me obligo a enrollar mis piernas en su cadera
—Hasta que te saliste con la tuya —me reí
—Yo siempre gano —sonrió orgulloso de sí mismo —Además no me puedo resistir a tener a mi princesa entre mis brazos —me pego mas a él sonreí como una tonta enamorada pase ambos brazos detrás de su espalda se sentía bien estar así y puse mi cabeza en su hombro mientras Abraham hacia una caminata por la piscina —Intenta relajarte —me dijo luego de un rato
—Estoy relajada —le dije divertida
—No, estás tensa se nota —me acaricio las piernas bajo el agua —Haber si esto ayuda —entonces me beso
El beso fue subiendo de tono y no me pude negar a él Abraham poso sus labios en mi cuello dándome ligeros besos miles de sensaciones recorrieron mi cuerpo y el calor invadió mi cuerpo sobre todo aquella parte intima que podía llegar a volverme loca subí su rostro para tomar sus labios de nuevo mientras el jugueteaba con sus manos alrededor de mi cuerpo en suaves caricias entonces metió sus manos bajo mi blusa levante mis brazos para facilitarle el trabajo y mi blusa salió volando a quien sabe donde pero en ese momento no me importaba solo continúe besándolo pero me tense cuando sentí sus manos en mi monte de Venus
—Relájate —me susurro en los labios
—No lo hagas —dije en un susurro apenas audible
—Vamos princesa abre un poco las piernas te gustara —dijo en un tono de voz seductor al que no pude resistirme y termine por abrir las piernas

Bajo el cierre de mi pantalon sentí sus dedos deslizarse suavemente por allí tuve que morderme el labio inferior para no gemir sentía el corazón en aquella parte tan intima mi monte de Venus pedía a gritos ser aliviado si no hubiéramos estado bajo el agua Abraham se hubiera dado cuenta de lo húmeda que estaba pero él no se quedaba atrás sentía su gran erección golpear fuerte uno de mis muslos gemí ante su contacto y trate de disimular pero fue en vano Abraham sonrió en mis labios y comenzó a mover su mano de arriba abajo sobre mi monte de Venus mientras con el dedo medio hacia presión sobre el punto más débil de todo mi cuerpo sabiendo que lo único que lo separaba era un trozo de tela fácil de deshacer no pude evitar gemir varias veces con manos temblorosas roce su erección ahora el que gimió fue el pero como siempre fuimos interrumpidos por unos pasos que se acercaban
—Vamos bajo el agua —Abraham me llevo hasta el borde y cuando sentimos los pasos más cerca ambos tomamos aire y no sumergimos en el agua

Desde el fondo de la piscina ambos mirábamos hacia arriba pero no logramos ver nada entonces se apagaron las luces de la piscina y quedamos totalmente a oscuras ambos salimos con cuidado y despacio a la superficie mire hacia ambos lados pero no había nadie pero tampoco había nada se habían llevado mi blusa mis tacones y la ropa de Abraham y por ende los teléfonos de ambos yo solo me empecé a reír sin pensar en las consecuencias
—Y ahora que vamos a hacer —dije entre risas
—No se pero lo único que sé es que tu abuelo me matara por meterme con su nieta —hizo una mueca aunque no podía ver muy bien su rostro por la oscuridad que había
—Yo ya no soy una niña además a mí también me regañara pero no importa —levante los hombros y atrape sus labios de nuevo Abraham no se resistió y me siguió besando pero debíamos parar o esta vez no se iban a llevar nuestras pertenencias si no a nosotros —Mi amor deberíamos salir —sonreí
—Tienes razón —ambos salimos de la piscina

Empecé a temblar cuando salimos de ella la brisa corría con fuerza y estar mojada no ayudaba mucho mire mi reloj faltaban diez minutos para las diez nadie podría vernos a esta hora pero aun así andar casi semidesnuda por el campus me daba pena sentí los brazos de Abraham alrededor de mi cuerpo y deje de temblar un poco
—Ven acá —me subió las piernas para que las enrollara en su cadera y quedamos frente a frente —No quiero que andes descalza por el campus
—Hahahahaha estás seguro que es eso —lo mire divertida y al mismo tiempo picara
—Bueno también es el hecho de que te voy a tener en mis brazos hasta que lleguemos a tu cuarto —me beso pero entonces no coordino ni el beso ni sus pasos, ambas cosas salieron mal y casi caemos al suelo
—Creo que no deberías hacer eso al menos hasta que lleguemos —me reí y Abraham se sonrojo un poco
—Tienes razón —se rio de si mismo

Me agache un poco y coloque mi cabeza en su hombro suspire y cerré los ojos luego de un rato Abraham me movió un poco abrí los ojos y me di cuenta que estábamos frente a los dormitorios de chicas entonces me bajo de sus piernas con delicadeza
—Te ves muy sexy toda mojada —me dijo Abraham mientras se mordía el labio inferior
—Abraham…bueno creo que mejor entro o me congelare aquí afuera —temblé e hice una mueca
—Ok descansa princesa te quiero mi vida con toda mi alma —Abraham me sonrió mientras tomaba mi rostro en sus manos
—Yo también te quiero —corte la distancia entre nosotros y lo bese fue un beso dulce y tierno muy diferente a los de hace unos minutos este era de amor puro nada de lujuria Abraham paso su brazos por detrás de mi espalda y yo pase los míos detrás de su cuello
—Aun no creo que tú seas mi novia —sonrió sobre mis labios
—Pues créelo porque así es y va a ser por mucho tiempo —también sonreí
—Eso espero además quien se puede resistir a mis encantos —enarco una ceja y sonrió
—Hay claro —me cruce de brazos
—Mi vida es broma me atrapaste desde el momento en que arruinaste mi guitarra —ambos reímos recordando aquel día
—Pero no puedo negar que eres adorable —le sonreí
—Bueno señorita ahora si ambos a descansar
Dicho esto entre en mi habitación mientras Abraham se alejaba y me quede dormida evitando pensar la divertida charla que me esperaba con el abuelo al siguiente día.

Egocéntrico ~ ADAPTADA ~ Abraham Mateo¡Lee esta historia GRATIS!