Cap. 15

500 38 3

Martin

Había pasado un mes exactamente desde que Nina aceptó ser mi novia. Por supuesto que salió en revistas y periódicos, en la televisión y en algunas emisoras de radio; pero hasta donde Nina sabe, sus padres todavía no se enteran de nosotros.

Al contrario, las gemelas, Julian, mis padres e incluso algunos de mis amigos me felicitaron por mi primera novia. Las gemelas querían hacer una fiesta pero Nina las detuvo antes de que siquiera pensaran en comprar un anillo por mi.

Y sí, así de emocionadas estaban, incluso hablaban de nombres para bebés; y quedo algo así: si es niño Evan, si es niña Clarissa o Alyson.

Incluso soñé que existían y cuando desperté pensé en que tan bien sonarían los apellidos juntos: Garritsen Nervo. Perfectos.

-Estas loco ¿trillizos? ¿Enserio?-levante a Nina para contarle sobre el sueño y reía con cierto nerviosismo. -¿Eran bonitos? Que pregunta es obvio, si yo soy la madre deben de ser más bonitos que los Beckham.- me miro sonriendo.

-Te encanta desacreditarme.- negué divertido.

-Corrección, amo desacreditarte. Y tú deberías de darme la razón.- ríe inocente.

-No lo creo cariño, las novias no deberían de practicar bullying con sus novios.

-¿Entonces que sugieres que practiquemos, cariño?- escupo el café sobre la mesa. Ella ríe y aporrea la mesa con sus manos como foca.

-¡Eso fue épico!- me burla.

-Me amas.

-No sabes cuanto, pero eso fue genial.- toma una servilleta y la pasa por mi boca.-Eres como un niño.- se ríe.

-Tú amas a este niño.- ella ríe negando con la cabeza. Mi teléfono suena sobre la mesa y al ver el identificador puedo notar algo chistoso: Julian me estaba llamando pero el mismo se había registrado como "Zorra favorita" y una foto suya llorando. No pregunten de donde la saqué.

Apreté la pantalla y encendí el alta voz.

-¿Ahora que hiciste Jordan?

-Esta vez nada, solo quería saber en donde estabas. Hace un mes que no te veo.

-Soy irresistible, que puedo decirte.- rió.

-¡Hey! Estoy aquí.- intervine Nina.

-¿Están juntos, los dos?

-Lo dudas- dije.

-Ves, te dije que ella había dicho que le gustabas.- comentó. La cara de Nina cambio de una sonrisa a una cara seria. Oh oh.

-¡Jordan voy a matarte!

-No sabes en donde estoy ¡ha!

-Adivinare entonces, Chicago.

-Te juro que no fue mi intención decirle nada, pero estaba tan ilusionado que no pude simplemente no decirle. Comprenderme, apiadate de mi alma sucia y asquerosa, no puedes hacerme esto, necesito poder tener hijos.

-Es bueno saber que me tienes miedo pequeña rata.- ella ríe.

-Martin, Nina me dijo rata. ¡Defiendeme!- grita Julian del otro lado de la línea.

-No lo hizo con intención.-encogí mis hombros.

-Has roto todas mis ilusiones. Creí que lo nuestro iba enserio.

-Yo me voy, odio cuando se ponen en plan gay.- Nina se levanta de la silla y camina hasta el sillón para ver TV.

-Entonces ¿qué harás cuando te presente a sus papás?

-Correr y tirarme a una autopista.

-Que nena.

-Habla la pasiva.

-¡Hey!- me río al imaginar su cara en estos momentos.

-Tengo que colgar, me voy a Paris.

-Ni a mí me llevaste a Paris, ¿qué privilegió goza ella?- me reclama.

-Muchas cosas.

-Eso sonó mal... ¡Puag! Que horror. Ya vete a darle amor y olvídate de lo nuestro.

-Está bien, adiós.- colgué. Terminé mi café y fui a sentarme a un lado de Nina.

-Así que... Gozo de muchos privilegios ¿eh?- niega divertida.

-Básicamente, si.- la abrazo y la pego más a mi. -¿Lista para Paris?- beso su frente.

-Claro. Estoy lista para cargar diez maletas.- bufó.

******

Nina

Estábamos en el aeropuerto de Paris con dos carritos llenos de maletas esperando la camioneta que Martin había rentado y espero por amor a todo que llegué pronto porque el frío es mortal aquí. Mi teléfono vibra en en bolsillo de mi suéter, verifico en número y lo que leo no es muy bueno: mamá está llamando. Tomo un suspiro y me preparo mentalmente para responder. Aprieto el botón para responder y colocó el teléfono en mi oído.

-Hola mamá...- Martin me mira asustado y con la boca abierta. Le hago una seña para que la cierre y vuelvo la vista a la calle.

-Hola ¿no se te olvida algo?- mierda. Vamos Nina di algo. «¡bingo!»

-¡Felicidades mami!

-Enserio te acordaste. Gracias cariño.- suelto el aire que tenía en mis pulmones.- ¿Cuándo planeas volver? Entras en un mes y no has dicho que quieres estudiar.

«has cagado todo.»

-Uh yo, bueno no tengo algo muy claro. Cuando regrese te diré.- muerdo mi labio inferior con desesperación.

-¿Por qué no ahora?

«porque me mandarías una chancla vía teléfono cuando te diga que quiero estudiar.»

-Será sorpresa.

-¿Y las gemelas?- que cambió de tema tan repentino. La camioneta llega y el chofer baja para ayudar con las maletas. Martin toma mi mano y la aprieto.

-Ellas están... durmiendo.- digo lentamente.

-Cuando se levanten diles que tú papá yo las queremos mucho.- abro los ojos un poco más. Esto es, sorprendente. Inesperado. Martin me guía a la camioneta y deja que suba primero. Aún sostiene mi mano.

-Mamá, tengo que colgar.

-Nos vemos pronto cariño, espero tú respuesta sobre la carrera.- trago en seco.

-Claro, adiós.- cuelgo y tiro el aparato al suelo de la camioneta.

-¿Todo está bien?- me mira preocupado.

-Regreso en un mes.- miro por la ventana las calles frías de Paris. Muerdo mi labio nuevamente esperando alguna reacción por parte de Martin.

---------------------------------------------

Y bueno, aquí estoy ya mueran. No me odien pero se vienen cosas >:) muajajajaja.

Peace out✌

Tweet me: HiImRosse

Salida de Emergencia (SDEBook#1)¡Lee esta historia GRATIS!