Sin embargo, en ese momento ver a TaeHyung tan preocupado sólo le hizo rodar los ojos y decir:

    — Vamos, Poochie. Los regalos no son importantes.

     TaeHyung, decaído piensa qué podría regalarle a JungKook y saca el regalo de Eunha de su mochila, tendiéndoselo entre las manos. El pelinegro lo mira bien, lee la etiqueta, y sin cuidado lo mete en su mochila valiendole muy poco si se maltrata o no. Al ver eso, Tae se cuestiona si así se iría el regalo que le daría.

     — Yo me pondría muy triste si tú no me das nada en mi cumpleaños —TaeHyung dice, entre sus pensamientos. ¿Qué podría regalarle a JungKook?

    Ni siquiera se dio cuenta que acababa de meter en un gran problema a JungKook. Ahora se vería obligado a comprarle algo. Odiaba mucho más tener que dar regalos que recibirlos.

    — No esperes mucho de mí —advierte Jeon, viendo a los demás pasar.

   El otro siente su corazón decaer tristemente. No esperaba tanto, al menos un feliz cumpleaños sería el mejor regalo. Pero que JungKook actuara precipitado y hasta le advirtiera que no esperara nada de él, fue triste. Se quedó callado hasta que JungKook volvió a decir algo:

    — Te daré una bufanda roja.

    TaeHyung esbozó una sonrisa y se amoldó las mejillas con las manos un segundo. Observó a JungKook con una sonrisa, pacientemente pensando en su linda bufanda que en algunos meses tendría. De inmediato recordó que estaba a media planeación para el regalo de JungKook. Regalo muy atrasado.

    — Entonces, ¿qué puedo regalarte yo, JungKookie?

     — No me gusta que me digas así —JungKook por fin se siente libre de decirlo. Se ahorra las razones, pero espera con toda su cabeza que Tae pueda entender eso.

    TaeHyung asiente. Entiende eso. Era como cuando su mamá le decía "TaeHyungie". Aunque ya entendía que era muy lindo que alguien le diera así. Igual, tenía un apodo muchísimo mejor.

     — KookiePookie~

     — Ughhhhh. No tengo escapatoria de ese tipo de apodos, ¿cierto?

    Kim niega varias veces, y se agarra del brazo de JungKook para recargar la cabeza ahí mientas el otro se tensa en su lugar. Ese tipo de acercamientos tan repentinos, tenía ganas de hacerlo desde hacía tiempo atrás y ya que Jeon le dijo que le gustaba. Se sentía dueño para hacer ese tipo de cosas.

     — ¡¿qUÉ DEMONIOS PASÓ AYER?! —exclama anonadado Jimin llegando caminando al lado de YoonGi.

    Min YoonGi, con sus cabellos grisáceos en ese momento, también deja de observar el celular para prestarle atención a TaeHyung. Quien, por cierto, está cómodamente dirigiendo su mirada hacia ambos y sonriendo. Alza las cejas dos veces por un momento. Park y Min caminan hasta llegar a los dos y los observan por un momento.

     — Increíble —habla YoonGi—. Al parecer arreglaron sus problemas.

     El pelinegro de mirada fría nota que aquellos dos los observaban con cuidado. Se siente incómodo así que les dice algo:
    
     — Dejen de vernos de esa manera —exclama gélido, pero con cierto tono de nervios—. ¿A caso no habían visto a nadie así?
  
    Se refería claro a la cercanía entre los dos. No era su favorita, claro. Claro que prefería tener a cierta distancia a TaeHyung. Y claro que era empalagoso. Un poco jocoso y hasta tonto. ¿Pero qué iba a hacer? ¿Apartarlo? Se tenía que aguantar, al menos cierta parte de ese tiempo. Debería decirle luego, no sería bueno que de un momento a otro se viera haciendo cosas que no le gustaban. También tenía en cuenta que esos sentimientos eran nuevos, debido a eso terminaban en ser abrumadores.

    TaeHyung seguía aferrado al brazo de Jeon.

    — No es eso —le habla Jimin confiado a JungKook. Eso resultó extraño para todos—. Es que tú no haces esas cosas.

     — ¿Y?

    Cuando escuchan eso, tanto Jimin como YoonGi suspiran y dejan de verlos sin tanto sigilo. Ahora dirigen miradas incómodas. Jimin se voltea hacia ellos de nuevo.

    — ¡Pero si venimos con TaeHyung! —reclama desprecipitado—. ¡¿A dónde deberíamos ver si no es a él?!

    — No lo sé, pero ahora estoy yo con él y les digo que sus miradas me molestan mucho.

     — ¿Y? ¡No voy a dejar de verlos y alejarme sólo porque tú estás con él! ¡Eres su novio y siempre vas a estar con él! ¿Cuándo quieres que le vea?

    JungKook abre los ojos muy grande por las palabras del otro pero tiene la necesidad de seguir discutiendo.

    — Ustedes lo tienen entre clases —dice JungKook en reclamo.

    TaeHyung los mira fastidiado, con los ojos menos intranquilos del mundo. Comenzaba a ser obvio quiénes serían los más problemáticos de todo eso.
  
    — ¡Y qué! ¿Crees a caso que nosotros tenemos mucho tiempo entre clases? Tú te vas a casa con él.

    YoonGi suelta un suspiro, y se lleva una mano a la frente.

     — Hay suficiente TaeHyung para todos —dice Tae intentando calmarlos.

    JungKook le mira con una ceja alzada, y Jimin también. La frase sonó bastante dudosa, lo que causa que TaeHyung le sonría a los dos y simplemente se alce de hombros. El timbre suena, y todos se ponen de pie. Sin decir nada más, JungKook mira furioso a Jimin y Jimin a JungKook con los mismos ojos. No se odiaban. Eran rivales. Porque los dos tenían ideas contrarias. No. No era raro. Más bien, ni siquiera era una rivalidad. Sólo era raro.

    La voz de un chico hace que los cuatro regresando la vista. A lo lejos, Joshua alza la mano saludando a TaeHyung, a YoonGi y a Jimin. Se sorprende al ver a JungKook ahí también. A JiSoo no le agradaba del todo JungKook. Hizo que TaeHyung se sintiera mal, completamente mal. ¿Cómo podían estar de nuevo juntos después de tan poco tiempo? JiSoo entendía las cosas, sabía que TaeHyung quería mucho a JungKook. Y que a JungKook (era lo ma seguro) también le gustaba TaeHyung. Pero era raro. De todas maneras, se acercó con una sonrisa.

    — ¡TaeHyung! ¿Qué tal te fue ayer?

    A JungKook tampoco le agarraba del todo JiSoo. Menos en las circunstancias en las que se encontraba desde ayer. Sin decir nada, dio dos pasos largos y se puso justo al lado de TaeHyung mirando aún hacia el frente y caminar.

     — Mal. Regresé a tener muchos problemas —dice TaeHyung.

    — Qué lindo de tu parte, Poochie.

    Jisoo guardó silencio y se acomodó entre ellos cuatro para ir a clases.
    








*espero que entendieran la referencia de la bufanda roja. Si no lo hicieron, solo vean la portada

Love Ends // kookv¡Lee esta historia GRATIS!