VIII: Demonio

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- ¿Soy un demonio? ¿Cómo es posible? Según me dijo Ryo somos los legítimos herederos al trono, si eso fuese cierto nuestra madre tendría que ser un demonio pero los demonios son máquinas de guerra, es imposible que ella fuese la reina. - Me encontraba casi tan confuso como cuando me enteré que tenía la habilidad de controlar las sombras.

- Eso mismo me pregunté cuando te vi transformarte, pero todavía no he descubierto la respuesta. Es difícil de estudiar cosas acerca de Hitotamashii estando en este planeta. Así que he decidido entrenarte hasta que controles tus poderes para entonces utilizar mi nave e ir allí a buscar respuestas. - La cara de Ai demostraba tanta fuerza y ansias de venganza como la mía.

- La única respuesta a la que quiero que me respondan es quién mató a mi hermano. No he podido sacar información al demonio contra el que luché.

- Entonces intentemos hacerlo ahora.

- No podemos, el demonio murió y solo quedó de él una piedra. - Le dije porque parecía haberse olvidado de este pequeño detalle.

- Esa piedra, Goro, es el corazón del demonio y algunas personas, como yo, tienen la habilidad de comunicarse con estas piedras. Sin embargo, es recomendable utilizar mi habilidad con la de alguien que pueda controlar la mente del demonio pues suelen ser muy poco susceptibles a proporcionar información.

- Hablaré con Ryuuga y le preguntaré si no conoce de alguien que pueda ayudarnos. - La dije.

Acto seguido hice mis esfuerzos por salir de la habitación, acompañado de Ai, para poder hablar con Ryuuga acerca de la piedra del demonio.

Bajamos las escaleras para ir hasta la primera planta de su casa y le encontramos en la cocina. Estaba preparando algo para comer, distraído, escuchando música con los auriculares puestos. Cuando se percató de nuestra presencia se llevó una sorpresa.

- ¡Goro! Has logrado levantarte de la cama, parece ser que la curación que te hemos proporcionado te ha servido más rápido de lo que pensábamos. - No logró ocultar la sonrisa de su rostro al verme así.

- ¿Que me habéis proporcionado? ¿Quiénes?

- Chicos, venid aquí. Goro se ha levantado. - Gritó. Su grito se oyó a través de toda la casa.

Poco después, logré divisar dos figuras entrando a través de algo parecido a un portal. Eran Kora y Mutsuki y en cuanto me vieron vinieron ambos corriendo a abrazarme.

- No me creo que estéis aquí. ¿Cómo habéis venido? ¿Qué ha sido eso?

- Eso, amigo mío, es un portal de teletransporte. - Kora parecía emocionada mientras me hablaba. - Mutsuki ha logrado crear portales con los que puede transportar personas. Ha estado entrenando esta habilidad muy exhaustivamente desde tu pelea para así poder llegar aquí lo más rápido posible cuando te despertases.

- Bueno, tampoco hace falta echarme flores, esta habilidad no es compleja. Todo buen mago de apoyo sabe utilizarla. - Estaba sonrojado.

- ¿Mago de apoyo? ¿A qué te refieres? - Le pregunté.

- Verás, dependiendo de nuestras habilidades tenemos un "rol" u otro. En mi caso soy un mago de apoyo pues mis habilidades sirven para apoyar a un compañero en combate o en misiones de sigilo. Puedo crear portales que transporten personas, crear portales que transporte únicamente sonido y que sean casi imperceptibles a la vista, como por ejemplo el que se encuentra al lado de la cafetera de Ryuuga, - Me fijé y vi un pequeño vórtice fluctuando alrededor de la cafetera. - o encantar prendas de ropa para que realicen una acción concreta, como por ejemplo toda la ropa que llevas puesta ahora, la encanté para ir curándote a medida que pasaba el tiempo.

- Mutsuki... No sé cómo darte las gracias, hace una hora no podía ni moverme de la cama y ahora me siento mejor, sigo teniendo dolores pero son más soportables.

- No debes darme las gracias, eres mi mejor amigo, haría de todo por verte estar bien. - Me sonrío y no pude resistirme abrazarle.

- Kora, ¿cuáles son tus habilidades? - La pregunté, intrigado.

- Bueno... Yo puedo controlar y leer la mente de las personas, sin embargo, me queda mucho por practicar y no consigo hacer lecturas totalmente precisas o controles mentales muy largas.- Parecía arrepentida de no poder hacer las cosas mejor. -Las personas con mis habilidades también suelen ser magos de apoyo, sin embargo, hay algunas que han desarrollado su habilidad de control mental tan perfectamente para llegar a atacar y matar personas por lo que están en el rango de magos de ataque.

Ai y yo nos miramos, alegres de haber encontrado a alguien que tuviese estas habilidades y decidimos hablarles acerca del corazón del demonio y pedirles ayuda.

- Yo ya conocía esta condición del corazón de los demonios pero no tenía a nadie que pudiese comunicarse con ellos después de muertos, por lo que no te había explicado los detalles. - Me dijo Ryuuga.

- Bueno, ahora tenemos a Ai y a Kora para que nos ayuden. ¿Empezamos? - Pregunté a las dos chicas, sin embargo, hacía referencia a todos. Necesitaba el apoyo de todos mis amigos para esto.

- Adelante, vamos a hablar con ese maldito cabrón. - Dijo Ai al momento que cogía la piedra y la ponía entre sus manos.


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