Mi No Hermano Favorito (Capítulo 3)

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SAMANTHA POV

Me duele mucho la mejía izquierda, mi padre me dio un golpe muy fuerte. No puedo andar por la calle llorando como loca, pero es inevitable no llorar, no puedo creer que mi padre aparezca después de meses de no hablarme con la mujer que destrozo mi familia y su hija. Alguien se estampó contra mi, ni siquiera me interesó su disculpa solo continúe caminando, en busca de la única persona que me comprendería en estos momentos.

¿Por qué mi padre se ha vuelto un desgraciado? ¿Cómo tuvo el valor de traer a esa mujer a la casa... Dónde una vez mi madre vivió, no le importo herir mis sentimientos, a mi tampoco me importará lo que suceda con él o con Helena...

Corrí en busca de la única persona que me podía consolar. Dylan iba saliendo de su casa con un par de cajas.

—¡Dylan! — grité intentando llamar su atención.

Me observó algo confundido por mi inesperada visita, corrí hacia sus brazos y lo abracé de manera desesperada.

—¿Sammie, hermosa qué es lo qué sucede? — interrogó mientras sostenía mi rostro entre sus manos.

—Mi padre... Regreso a la casa...

—¿El te hizo esto? — preguntó enfadado observando a detalle mi mejilla izquierda.

—Si — apenas logré decir.

Puedo ver el enojo reflejado en su mirada, también se nota algo preocupado por mi rostro. Suavemente agarro mi mano, me guío al interior de la casa y me llevo hasta su habitación. Sin decir nada se fue, luego de unos minutos regresó con una bolsa de hielo y un bote de helado de pistacho. Me senté en la cama matrimonial que abarca el mayor espacio de la habitación, me sorprende mucho ver el dormitorio de Dylan muy ordenado.

—¿Quieres hablar de lo sucedido?

—Volví a soñar con ella — dije intentando no llorar.

—Oh...

—Luego de tener esa pesadilla... Escuché unas voces, era mi padre, mi hermana, mi supuesta media hermana y la mujer que destruyó mi vida — exprese llena de tristeza —. Me sentí libre por un minuto, al poder expresar lo poco que no pude decir en años y no porque yo no quisiera, sino porque mi padre no me lo permitía.

Molesta retire las lágrimas que caían por mis mejillas, odio llorar por mi padre, quisiera que mis lágrimas fuera causadas por la rabia, por el dolor o por algo más... Pero mis lágrimas son causadas porque sé que mi padre no me quiere, no le interesó. Solo muestra un poco de afecto cuando estamos en público o cuando quiere parecer un buen padre frente a supuestos amigos de la "familia", después de lo que sucedió hace 5 años.

—¿Y que fue lo que dijiste exactamente? ¿Por qué tu padre se atrevió a golpearte?

—Supuestamente me presento a su esposa Regina y a mí media hermana Jane, el perfectamente sabe que yo las conosco... Hasta sé quién es mi otra media hermana. Y le dije que era un bastardo.

—¿Tienes otra media hermana?

—Si, se llama Jessica, creo que ella no sabe que mi padre es su padre, ni de qué tiene una media hermana, ni de que su madre arruino mi vida.

—¿Por qué dices que ella no sabe que tu padre es su padre?

—Mi padre tiene una oficina en la casa, siempre está bajo llave, un año después del accidente yo quise saber que ocultaba mi padre allí; nunca nos dejaba entrar. Era como si ocultaba algún secreto del gobierno, un día logré abrir, estaba tan nerviosa que agarre una caja llena de fotos, cartas y corrí a mi habitación; pasé toda la noche registrándola. En ese momento me di cuenta que tenía dos medias hermana y supe lo que realmente lo que sucedió con mi madre y porque hizo lo que hizo.

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