CAPITULO DOS:

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"Un Comportamiento Extraño"



Grandes rocas del techo comenzaban a ceder con un sonido aterrador. La multitud entro en pánico, cuando varios pilares caen al suelo con el atroz estruendo. Del instinto protector, los dragones cubrieron a sus amos con sus alas para evitar que los escombros perdidos del techo cayeran sobre ellos. Estoico enrosco en sus brazos a su hijo y Astrid, pero en vez de él cubrirlos del peligro, Chimuelo ya había extendido sus alas para protegerlos a ellos tres.

- "¡Todos Salgan Del Gran Salón, Ahora!" – ordeno Estoico al guiar a todos fuera de la sala.

- "!AHHH!" - se escuchó el grito de espanto de Brutacio – "!Afuera también está temblando!" - añadió estúpidamente lo que era obvio.

- "Sí, pero es mejor afuera que adentro" - protesto Estoico agarrando un brazo del chico rubio para sacarlo del tonto shock.

Sin pensarlo dos veces, todos corrieron escaleras abajo, con el fin de llegar a la aldea mientras otros volaban con sus dragones fuera de la sala. Una vez que el temblor desapareció, todos cubiertos de polvo miraron a las entradas del Gran Salón. Las puertas cayeron brutalmente al suelo. La puerta derecha, en vez de estar en su marco se ubicaba ahora en mitad de las escaleras, y la puerta izquierda tendida de su marco, tambaleando de arriba hacia abajo como si en cualquier momento se fuera a caer. Pero gracias a Thor, las dos grandes estatuas talladas en rocas se encontraban intactas. El daño afuera era mínimo, pero dentro del salón era lo preocupante.

- "¿Todos se encuentran bien?" – pregunto Estoico una vez que salió del shock.

Las personas asintieron en respuesta.

- "No" – añadió Astrid al caer en rodillas.

- "¿Astrid estas bien? ¿Te lastimaste?" – pregunto Hipo al inclinarse lado a ella.

- "Hipo...todo...todo lo que hicimos...ya...ya no está" – menciono con los ojos nublados y las manos en los labios. Esta muy perturbada.

Hipo alzo el rostro con impresión, jamás la había visto tan decepcionada y triste. Igual fue a su entorno, muchas caras tristes se reflejaban el los vikingos de Berk. El esfuerzo y empeño de todos, se convirtió en una ruina al momento. Hipo frunció el ceño con lastima, apenas unas pocas horas todos sonreían, y ahora todos tenían las miradas caídas.

- "Vamos amigos ¿Qué es lo que les pasa? Somos vikingos. Nos han pasado peores cosas que estas" – expreso Hipo seriamente – "Deberíamos estar agradecidos que todos estamos vivos."

- "Pero Hipo... ¿Qué hay de la celebración de la academia? Tú estabas esperando este día tanto como nosotros" –añadió Astrid al mirarlo a un en rodillas.

- "Lo sé Astrid, pero mira a tú alrededor. Estamos con vida. Esa sería una razón por la cual celebrar" – le respondió con una sonrisa, poniendo a su vez las manos alrededor de los hombros de ella cuando se inclinó a su nivel.

Ella le dirigió una mirada melancólica de aprobación.

- "Hipo tiene toda la razón" – admitió Estoico dirigiéndose frente a su pueblo – "No hay mejor cosa para celebrar que estando todos con vida. Démosles gracias a los dioses de que podemos pasar otro año con nuestras familias" – continuo a decir el gran jefe, colocando su mano en el hombro de su hijo.

- "Yo no lo hubiera dicho mejor" – admitió Bocón al pararse lado a su amigo – "Pero no cabe duda que tendremos que posponer la celebración. Por ahora, podemos usar el poco día que nos queda para arreglar el Gran Salón" – dijo como sugerencia.

El Despertal Del Rey DragonWhere stories live. Discover now