Capítulo 8. Protección.

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Me desperté por la mañana y vi que no había nadie en la cama, cuando alguien subía por las escaleras, era Dylan con el desayuno.

-Buenos días.- me dijo mientras me traía una bandeja con un zumo de naranja y unas tortitas.

-Buenos días. ¿Qué pasa? ¿No tienes resaca de anoche?- dije riéndome.

-Claro que tengo, pero te he hecho el desayuno gracias a lo de ayer...

-¿A lo de ayer?- dije algo confundida.

-Si, me traistes a casa, y por hacerme entrar en razón y ver que Kol no me quite de tu lado.- dijo mirándome fijamente a los ojos.

-Oh mi niño.- dije poniendome de rodillas enfrente suya.- Kol no me va a quitar de tu lado porque sabe las consecuencias, además, te lo he dicho, te quiero a ti y no a nadie más. Ayer te hice varias preguntas.- dije como quien no quiere la cosa.

-¿Cómo cuales?- dijo comiéndose una tortita.

-Como si me querías. Y dijistes que no.- al decir eso, se le cambió la cara.- me dijistes que me querías, pero muchisimo.- en ese momento volvió a respirar.- y Dylan, fui una tonta al enfadarme por lo de Hailey, me dijistes el porque me llamastes asi y vale, pero como novia maniática y celosa que soy, me puse asi, lo siento.- dije riéndome.

-No pasa nada tonta.- me dio un abrazo y al separarnos me besó.

-Ah oye, ¿Por qué tienes el rimer por la cara?- dijo medio riéndose.

Se lo expliqué todo y solo sabía decirme que no se iba a ir de mi lado, me abrazó y me volvió a besar.

-Bueno, voy a ducharme. Ahora hablamos.- le cogí la cara y le di un pico.

Marta entró en el baño, cuando su móvil sonó, Dylan vio que era Kol y lo cogió.

-¿Si?- dijo Dylan desde el otro lado del móvil.

-Oh Dylan... ¿Y Marta?

-Duchándose.- decía cabreado.

-Mira Dylan, entiendo que te enfades, pero Marta me gusta, sé que está contigo y está enamoradisima de ti, solo te pido un favor, cuidala como si se tratáse de tu vida, cuidala y protegela de todo. Pero al menos dejame que seamos amigos.

-Vale, amigos, nada de besitos en la cara ni nada de eso ¿Vale?

-Vale, gracias tio, oye no le digas que la he llamado, era solo para saber como estaba.

-Vale, adiós, ya nos vemos.

Salí de la ducha, me vestí y salí de alli, vi a Dylan preparado ya para irnos. Nos montamos en su coche y nos dirigimos al instituto. Saludé a las chicas, y Dylan se fue con los chicos.

-Chicas, nosotras nos vamos, luego nos vemos.- dijo Stefan dándole un beso a Elena. Y Dylan se acercó a mi para despedirse.

Estaban los 3 juntos y Stefan y Tyler le tenían que contar algo a Matt y a Dylan.

-Chicos mirad, creemos que hay problemas de nuevo, por lo que Marta está en peligro otra vez, creo que Hailey y Katherine están compinchadas, asi que Dylan, te pido que te lleves a Marta de Mystic Falls durante unos días, llevala a algunos días por vario tiempo, no sé, una semana o algo, pero no puede estar aquí.

-Vale, ya veré como lo hago.- dijo pensativo.

De nuevo había problemas, pero ¿Es que este tipo de problemas en la vida de Marta no se acababan o que? Todos estaban ya cansados de luchar contra los mismos enemigos.

-Pero Stefan, a ver ¿Lo saben los Mikaelson? Más o menos para que lo sepan y si pueden hacer algo, que lo hagan.- dijo Matt.

-No, ya se lo diremos, o a lo mejor no, no sé.- contestó Stefan.

-Diselo cuando nos vayamos a ir, o cuando ya nos hayamos ido. Como veas mejor.- Dylan le dio una palmadita en la espalda.

Pasaron los días y todos fingian que nada pasaba, pero en realidad todos estaban al tanto de todo menos Marta, la protegían en secreto.

Todos estaban cenando en casa de Tyler cuando Dylan se levanta a brindar.

-Brindo por la mejor novia del mundo, por mi increible novia Marta, y a parte de este brindis y todo este tiempo juntos, te quería hacer un regalo.- dijo con una sonrisa. Todos ya sabía de que iba eso, solo sonreian y ponían caras de asombro.

-Toma, abrelo.- le dio un sobre. Lo abrí y tal como lo abrí estaba sorprendida.

-Dylan... es un viaje a Canadá. Es... increíble.- estaba alucinando.

-Bueno, tú no te ibas a quedar con las manos vacías...- dije sonriendo. Toma espero que te guste...- le dio una caja. ¿Qué habría ahi?

-¿Un reloj? Y además el que yo quería... la increíble eres tú, ¿Lo sabes no?- Nos acercamos y nos besamos.

Pasó ya una semana y tenía que hacer las maletas para irnos. Era increíble todo. Cuando salimos por la puerta de la casa de Dylan me encontré a todos mis amigos, Caroline, Matt, Tyler, Rebekah, Bonnie, Jeremy, Damon, Stefan, Elena, Klaus, Elijah y Kol. Vinieron a despedirse, y todos nos daban abrazos, besos, decían que nos lo pasaramos bien, que no había prisa por volver, que disfrutara de todo aquello.

-Pasadlo bien, os lo mereceis, mandadnos fotos y traedmes regalos.- dijo Caroline poniendo pucheros.

-Si.- dije riéndome.

-Adiós parejita feliz, pasaroslo bien y cuidado con los animales salvajes que hay por ahí eh.- dijo Kol riéndose. Todos rieron por el comentario.

-Si, tendremos cuidado, bueno, nos vamos ya que sino perdemos el avión y no queremos. Adiós.- dije con una sonrisa.- en una semana vengo, no echadme de menos.- solté una carcajada.

Llegamos alli, el hotel era perfecto, tenía una cama de matrimonio, el suelo era de parquét. Era una habitación bonita. Llegó la noche y se estaba agusto, me encontraba en la terraza contemplando la luz de las estrellas cuando alguien por detrás me tapó con una manta mientras me agarraba por la cintura. Me dí la vuelta y le besé como si se me fuese la vida en ello. Le llevé hacia la cama, él hizo que yo me tirara encima suya. Le quité la camiseta y él a mi la mia, en conclusión, nos quedamos desnudos uno encima de otro, me cogía encima suya y cada movimiento era un placer, consiguió hacerme suya y yo a él mio. Terminamos, nos besamos y nos echamos en la cama.

-Te quiero.- le dije.

-Te quiero. Me contestó agarrándome la mano.

Se quedaron dormidos pero a la mañana siguiente le llamó a Dylan Damon. Se levantó de la cama y se dirigió hacia la cocina, donde no podía Marta escucharle.

-Dylan... tenemos un problema... se acaba de presentar en Mystic Falls la réplica de Marta.

Cuando el amor llama a tu puerta. Crónicas Vampíricas, Dylan O'brien.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora