Capítulo 7. El baile de bienvenida de la familia Mikaelson.

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Me encontraba conduciendo mi coche, en la carretera todo estaba oscuro, cuando de repente se cruza un coche por el puente y caigo al agua.

Me levanté enseguida de esa pesadilla, estaba sudada, me había asustado... Parecía tan real... Pero me olvidé de ese sueño cuando vi que a mi lado estaba Dylan, habían pasado ya 2 meses desde que estabamos juntos, no había problemas, nadie nos atacó de nuevo ni nada, eramos todos felices.

Estaba sentada en la cama a punto de levantarme cuando unas manos me agarraron por la cintura. Yo sonreí.

-Buenos días.- me dijo Dylan con los ojos entre abiertos y con una sonrisa.

-Buenos días.- le respondí casi en un susurro y con una sonrisa de lado.

-¿Qué te pasa? Te noto un poco triste ¿No?- dijo el con una ceja alzada.

-No cariño, no, estoy bien no te preocupes, voy a darme una ducha, me visto y bajamos a desayunar, ¿Te parece?

-No, mis besos de buenos días ¿Dónde están?- dijo poniendo cara triste.

-Es verdad, te lo iba a dar después de desayunar pero bueno, si insistes tanto...- rodé los ojos.

Me tiró hacia él, los dos sonreíamos, nos besabamos sin parar, me eché encima de él, el beso cada vez iba a más, me quitó su camisa que yo llevaba puesta, y yo le quité su camiseta. Me besaba por el cuello, cuando él iba a ir más para abajo sonó mi móvil. Los dos paramos, me quite de encima de él y rodamos los ojos.

-¿SI?- dije enfadada.

-Oye tranquila, soy Kol.

-Oh Kol, lo siento, dime ¿Te pasa algo?- Dylan se levantó y se dirigió al baño.

-No no, solo quería saber como estabas.

-Bien, estoy bien, oye ahora estoy un poco liada, hablamos luego, adiós.-

-Vale vale, adiós besos.- dijo y colgó.

Me acerqué al cuarto baño, llamé y se escuchó a Dylan de fondo.

-¿Qué?- dijo de mala gana.

-Eh eh tranquilo, sal que voy a ducharme.- Le repliqué.

-No, voy a ducharme yo antes.

-JÁ, no flipes, dejame que yo voy antes.- Como sabía que no iba a hacerme casa, decidí entrar por mi cuenta.

-Voy a ducharme, asi que fuera Dylan.- dije aguantándome la risa.

-No, ve fuera y sigue hablando con Kol.

-¿Qué? No me digas que estás enfadado por eso, o mejor dicho, celoso.

-No, bueno si Marta, un poco celoso estoy, pero es que no soporto que te llame tanto, entiéndelo.- dijo abrazándome.

-Dylan... Eres tonto, sabes que te quiero a ti bobo.- dije dedicándole una sonrisa.

-Y yo a ti, Hailey.

-¿Qué me has llamado?- dije flipando.

-Marta lo siento de verdad, no te enfades por favor. Sabes que te quiero a ti.- dijo mientras que yo me alejaba de él.

-No... dejame.- dije y con las mismas me fui.

Salí de la casa de Dylan, me monté en mi coche, y cogí y me fui sin un rumbo fijo mientras de fondo se escuchaba a Dylan gritar mi nombre. Estaba enfadada, ¿Cómo me podía llamar Hailey? -capullo.- pensé.

-Pues bien, hoy no podré ir al baile de Bienvenida que da la familia Mikaelson, perfecto, me he comprado un vestido nuevo para nada.- decía en voz alta. Cuando de repente me llegaron 2 Whatsapp, uno de Caroline y otro de Kol

Caroline. “Te espero en la fiesta hoy a las 9, no faltes si no quieres morir jajajaja“

Kol: “Si vas a la fiesta, reservame un baile morena.“

-O bueno... Puede que si vaya...- dije con una sonrisa en la cara, solo iría para bailar con Kol y que Dylan vea lo que jode.

Eran las 8, fui a mi casa a prepararme, llegaba tarde, eran las 9:15, entré en la casa de los Mikaelson y vi a Dylan en la barra y Kol estaba con sus hermanos, me dirigí a la mesa de los ponches, y alguien se acercó a mi.

-¿Vienes sola?- dijo Kol.

-S...-Alguien me interrumpió.

-No, viene conmig.- respondió Dylan con una mirada desafiante.

-Lo que iba diciendo, no, no vengo acompañada.- le dije con una sonrisa. Pero Kol se fue.

Me fui de alli sin querer saber nada de Dylan. Saludé a los Mikaelson y a los demás, y de ahí me dirigí al salón de baile, donde estaba Kol esperándome para bailar con él.

-¿Bailamos?- me dijo Kol.

-Claro.

A los 3 minutos de estar bailando un vals, me di cuenta de que Dylan salía al jardín y con na botella de alcohol, asi que dejé alli a Kol solo sin darme explicaciones y me fui al jardín. Le vi sentado en el banco de fuera y me senté a su lado.

-¿Por qué me haces esto Marta? ¿Por qué bailas con Kol?-iba a hablar cuando él seguía haciéndolo, estaba casi borracho.- Marta sabes que te quiero muchisimo, quiero estar contigo y no con otra, eres lo que me hacía falta... y si no quieres estar conmigo...- en ese momento paró de hablar al besarle, me separé para coger aire y hablar yo.

-¿Por qué dijistes Hailey?- estaba borracho, y como ellos dicen la verdad, me la contará.

-Porque estaba detrás de la ventana y por eso lo dije, no es porque no te quiera...- dijo mirando hacia el suelo.

-Vamonos a casa, montate en el coche, te llevo.

Lo monté en el coche y me lo llevé a su casa, solo quería que descansara. Llegamos a su casa, lo bajé del coche, lo llevé a su habitación y se acostó. Pero antes le quería preguntar algo...

-Oye Dylan... ¿Tú me quieres?- dije sentándome en la cama.

-Si, ¿Cómo no te voy a querer? Lo que pasa que veo como te mira Kol, te mira como tú me miras a mi... te mira enamorado Marta y no voy a dejar que te quite de mi lado, te quiero.- y se quedó dormido en ese instante.

-Yo también te quiero Dylan, y no voy a dejar que nadie nos separe, estaremos juntos.- dije eso y se me cayeron unas cuantas lágrimas, unas cuantas muchas, no me acordaba de que llevaba rimel puesto y bueno, se me corrió el rimer por la cara. Después de eso me acosté hasta la mañana siguiente.

Cuando el amor llama a tu puerta. Crónicas Vampíricas, Dylan O'brien.¡Lee esta historia GRATIS!