Capítulo 22

4K 399 9
                                        

𝑬𝑫𝑬𝑵

Mañana mismo se va Julen se vuelta a New York. Ha pasado ya seis días aquí en los que lo he intentado disfrutar al máximo de él. El problema de Elsa lo resolvimos fácilmente cuando le mandó un mensaje diciéndole que no quería nada con ella y que no le molestara más. Además de que me llevó a un sitio de mi ciudad que yo no conocía, así que lo perdoné. Ayer vimos como mi hermano tenía su punto de libro a menos de cincuenta páginas de terminarse el libro de Julen así que hemos decidido que hoy, cuando vuelva del trabajo, se lo diremos.

-Llevamos diez minutos en silencio y tú nunca aguantas tanto sin hablar. Me estás preocupando. -me susurra Julen. Yo lo miro.

-Estoy nerviosa.

-Y yo. -murmura acariciando mi pierna.

Escuchamos la puerta abrirse y me siento a un palmo de Julen. Apoyo mis codos en las rodillas y vemos a mi hermano aparecer con el libro de Julen en la mano. Lo deja caer encima de la mesita de centro, tira su maletín al otro sofá y nos mira.

-¿Vosotros me veis con cara de gilipollas o como va la cosa? -espeta Santiago mirándonos enfadados a ambos.

-Santi...

-¿Desde cuando os lleváis riendo en mi puta cara?

-No nos hemos reído de ti, Santi. -dice Julen levantándose. Yo me levanto también.

-¿Qué no? Dios sepa cuánto tiempo lleváis juntos, viviendo en la misma casa y encima me das ese jodido libro prácticamente contando vuestra historia de mierda para que la lea. -dice encolerizado.

-¿Nos puedes dejar hablar? -pregunto mirándolo.

-No quiero que habléis ni que me expliquéis nada. -niega con la cabeza. Mira a Julen. -Tú ya puedes ir cogiendo tu maleta y yéndote de mi casa antes de que te parta la cara por todos los ángulos posibles.

-Santi... -murmuro.

-Y tú. -me interrumpe mirándome. -Ya puedes ir sacándote la idea de vovler a casa de este cuando vuelvas a la universidad. Me las apañaré como pueda, pero allí no vuelves. Os vas a creer que soy tonto. -espeta.

Mis ojos se aguan por completo y dejo caer cuatro lágrimas mirando a mi hermano.

-Tengo veinte años, Santiago. Déjame hacer lo que quiera. -murmuro temblorosa.

-Tienes veinte años pero te estoy manteniendo yo hasta que termines la uni. -dice mirándome con reproche.

-Santiago, deja que hablemos. Tú y yo, por favor. -pide Julen.

-Vete ahora mismo, Julen. No quiero volver a repetírtelo. -dice mirándolo muy mal con sus puños apretados.

-Santi.-murmuro limpiando mis lágrimas mientras me acerco a él. -Lo quiero de verdad.

-¡Que me da igual! -espeta yendo a coger su maletín. -No quiero volver a verte aparece por aquí. -le dice a Julen, yendo hacia su habitación.

Cierra de un portazo y se me escapa un sollozo, al instante siento los brazos de Julen rodearme. Escondo mi rostro en su pecho y él acaricia mi espalda.

-Ya está, amor. -susurra en un suspiro. -Cogeré mis cosas y me iré, es mejor no complicar las cosas.

-Pero...

-No pasa nada. -dice limpiando mis lágrimas. -Iré a casa de mi padre y ya está. Mañana antes de irme intentaré volver a hablar con él.

-¿Me sigues queriendo? -murmuro mirándolo. Él me sonríe y echa un mechón de mi pelo hacia detrás de mi oreja.

"SERENDIPIA" {FBTNY #1} ©Donde viven las historias. Descúbrelo ahora