𝑱𝑼𝑳𝑬𝑵
Hoy se me va a Barcelona y no la veré hasta Dios sepa cuando. Voy a reconocer que estos últimos cinco días que hemos pasado solos juntos han sido uno de los mejores de toda su estancia. Y no porque hayamos pasado los cinco días con poca ropa y llevando a cabo ciertas acciones por toda la casa, que también, pero más que nada por lo que hemos llegado a conectar. Han salido cosas de nosotros que probablemente no esperábamos. Nos hemos confesado muchísimas cosas.
No lo hemos acordado nunca ni ninguno de nosotros ha hecho 'la' pregunta, pero ambos sabemos que tenemos una relación de unos dos meses más o menos, y aunque me joda que se vaya y pueda estar a la vista de cualquier hombre, confío más en ella que en mí mismo.
Cuando llegamos al aeropuerto, bajamos del coche y bajo la única maleta que se lleva Eden, pues sólo se lleva la ropa más veraniega que se trajo y zapatos, ya que el resto de ropa la tiene en Barcelona. Eso me da la seguridad de que volverá. Agarrados de la mano y caminamos hacia la entrada del aeropuerto. Entramos en él y la andamos lentamente hasta el primer control que tiene que pasar,
-¿Es necesario e imprescindible que te vayas? Yo también te necesito. -murmuro cuando se pone delante de mí con sus manos en mi cuello.
-Lo es. -sonríe un poco. -A mí también me fastidia tener que irme, pero estaré de vuelta en menos de tres meses. Además, tienes que venir tú también cuando puedas. -pide.
-Cuenta con ello. -murmuro asintiendo con la cabeza.
Ella me sonríe y acaricio su pelo y su espalda con mi mano derecha. Se pone de puntillas, la sujeto por la cintura y juntamos nuestros labios en un intenso beso que me revuelve todo en mi interior.
-Voy casi veinte años tarde pero te quiero. -susurro en sus labios. Ella sonríe en ellos y vuelve a dejar un beso largo en mis labios.
-Yo también te quiero,
La beso de nuevo, una y otra vez, hasta que ella se separa poco a poco. Acaricia mi mejilla y deja un beso en mi mejilla.
-Me voy ya antes de que me hagas el lío y me quede aquí. -susurra sonriendo.
Muy a mi pesar, asiento con la cabeza y le doy su maleta. Se cuelga su mochila y coge el asa de la maleta.
-Nos vemos pronto. -dice sonriendo. Yo asiento con la cabeza.
-Nos vemos pronto, preciosa.
Beso sus labios una última vez antes de que ambos nos demos la vuelta y nos vayamos hacia dónde debemos. Evito darme la vuelta hasta que llego a la puerta que me giro y la veo pasando el control. Eden se da la vuelta y me lanza un beso haciéndome sonreír.
······
A las ocho de la tarde me suena el teléfono en una llamada y no tardo ni dos segundos en coger la llamada al ver que es Eden.
-Eden. -saludo contento.
-Hola, guapo. -dice con su usual felicidad pero en un susurro. -Acabo de llegar a casa.
Miro mi reloj español, el cual es uno digital que tengo al lado de la tele y veo que son las doce allí.
-¿Ha ido bien el viaje?
-Aburrido pero nada mal. Ha venido Santi a buscarme y hemos cenado hamburguesa.
-Qué bien. -sonrío un poco. -Ya te echo de menos. Es raro no ver tu bolso encima de la mesa.
-Ya mismo volveré para dejar las cosas tiradas por allí. -susurra con un poco de diversión.
-Lo estoy deseando. -suspiro. Escucho un bostezo por su parte y sonrío un poco. -Ve a dormir anda, son las doce ya.
-Bueno. -dice alargando la 'e'. -¿Hablamos mañana?
-Eso no debería ni ser una pregunta. Por supuesto que si.
Ella se ríe un poco.
-Hasta mañana, Julen.
-Hasta mañana, Eden.
······
De camino a la editorial, decido pararme en uno de los Starbucks ya que tengo aún tiempo para pararme a desayunar algo. Me pido un capuccino y tarta de queso, me siento en una de las mesas y aprovecho para gorronear WiFi y escribir algo. Lo que sea. Saco mi laptop y me pongo al lío.
-July. -dice la voz de Millie. Levanto mi cabeza y la veo con su café en la mano. -¿Puedo sentarme?
-Claro, pero no tardaré en irme ya.
Ella se sienta delante de mí y deja el café en la mesa.
-¿Qué? ¿Cómo vas? -pregunta sonriendo.
-Bien, bien. ¿Y tú qué tal?
-Yo bien. ¿Dónde has dejado a tu chica?
-Ha vuelto a Barcelona. -digo. Ella alza las cejas. -Vuelve en menos de tres meses pero ha ido a trabajar.
-¿Ella es de allí?
-Es la hermana de Santi. -digo con una mueca. Ella suelta una carcajada haciéndome reír a mí.
-Joder, Julen. En qué marrones te metes, eh.
-Vino a vivir conmigo porque le dieron una beca para Columbia y mira, surgió. -me encojo de hombros.
-Parece buena chica. -dice mirándome.
-Lo es.
-¿Cómo se lo tomó Santiago?
-No lo sabe. -digo con una sonrisa de lado. Ella abre mucho sus ojos. -Si, lo sé. Llevamos sólo dos meses juntos, tenemos tiempo para decírselo.
-Dos meses ya es tiempo, Julen. -chasquea su lengua.
-Lo sé. -suspiro. -Pero no ha habido ocasión.
Mi móvil suena, lo cojo y veo que es de la editorial.
-Ya voy yendo. -digo a mi editora.
-Venga, venga.
Y me cuelga.
-Tengo que irme ya. -digo bajando la tapa de mi ordenador. Lo guardo en mi funda y me bebo el resto de mi café de golpe.
-Que vaya bien. Ya hablaremos. -dice ella.
Le sonrío, cojo mi funda del ordenador y salgo de Starbucks colgándola en mi hombro. Prácticamente corro por la acera hasta que llego a la editorial. Subo al despacho de siempre y entro.
La reunión de centra en la fecha de publicación del libro, firmas de este y las firmas de este. Acordamos que se publicará el libro en tres semanas, el 23 de junio y ese mismo día firmaré aquí en New York y a partir de ese día tendré firmas en diferentes ciudades del país y no pararemos hasta finales de agosto. Literalmente no pararemos.
-Quiero una semana libre para irme a Barcelona. -pido a los representantes y a mi editora. Ella frunce el ceño. -Quiero ir a ver a mi novia y a mi padre.
-¿Ahora tienes novia? ¿Cuando pensabas decírmelo?
-Ya hace dos meses. Eres mi editora no mi madre. -digo mirándola. Ella levanta sus manos y asiente con la cabeza.
-Pues una semana de vacaciones para el señorito. Del quince al veintidós de julio, pero cuando vuelvas tendrás que ir directamente a Nashville.
-Está bien. -asiento con la cabeza.
-En dos días tienes la primera entrevista. Ya vendremos a por ti a tu piso.
-Vale.
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"SERENDIPIA" {FBTNY #1} ©
RomanceUna 'Serendipia' es un descubrimiento o un hallazgo afortunado, valioso e inesperado que se produce de manera accidental, casual o por destino, o cuando se está buscando una cosa distinta. Dicha serendipia se produce muchas veces con sentimientos. S...
