𝑱𝑼𝑳𝑬𝑵
El viernes por la noche, llego a las doce de la noche más o menos de una cena con unos trabajadores de la editorial que me invitaron a cenar para que les explicara como va el libro que estoy escribiendo ahora. Todas las luces están apagadas por lo que supongo que Eden se habrá acostado ya. Cuando paso por delante de su puerta, escucho unos ruídos. Apoyo mi oreja en la puerta y escucho bien.
¿Eso son gemidos? ¿Se ha traído a un tío a casa?
Agudizo un poco más y me percato de que no son gemidos, sino sollozos. Abro la puerta poco a poco y veo toda la habitación a oscuras menos una parte de la cama, la cual está iluminada por la lamparita de la mesita de noche. La veo hecha un ovillo de espaldas a mí y confirmo que lo que estaba escuchando eran sollozos. Me acerco a ella poco a poco y me siento en la cama. Pongo mi mano en su hombro y esta levanta un poco la cabeza, mirándome con sus ojos rojos y la cara algo empapada en lágrimas.
-Eden. -susurro con una mueca. -¿Qué es lo que pasa?
-No me pasa nada. -dice con una mueca en el rostro. Veo como tiene sus brazos alrededor de su vientre.
-¿Te duele el estómago?
-No, Julen. Ve a dormir. -pide en un susurro. Cuando voy a negarme, ella gime de dolor y se encoge un poco más, cosa que me hace preocupar.
-Ya está. -susurro acariciando su pelo. -¿Qué puedo hacer, Eden?
-Nada. No se puede hacer nada. -musita. Entonces sé qué es lo que le pasa.
Cojo mi móvil del bolsillo y busco el contacto de mi madre sin dejar de acariciar su pelo. Esta no tarda ni dos segundos en contestarme, apuesto lo que sea a que estaba jugando al Candy Crush en la cama esperando a que le llegara el sueño.
-Me has hecho perder una partida, espero que esto sea importante, jovencito. -dice mi madre.
-Eden se está retorciendo de dolor por los dolores esos que tenéis cuando os baja la regla. -le digo a mi madre y justo Eden vuelve a retorcerse. -¿Qué puedo hacer?
-Pobrecita mía. -murmura con tristeza. -¿Sabes esa almohadilla térmica que te regalé para las cervicales? Que se la ponga encima de lo que viene siendo el vientre. Prepárale una manzanilla, que hierva poco y luego deja que reposa cinco minutitos con el sobre dentro. También le iría bien relajarse y aprovechando que también le estarán doliendo los riñones, hazle un masaje en la espalda. Si tiene los dolores tan fuertes, puede que no pueda dormir en toda la noche si no está relajada.
-Vale, mamá. Gracias, te llamo mañana.
Cuelgo la llamada y dejo mi móvil en la mesita de noche.
-Ahora vuelvo, Eden. -murmuro acariciando su mejilla levemente. Ella asiente con la cabeza.
Salgo a paso rápido de la habitación, cojo unos pantalones de pijama y una sudadera, bajo a la cocina y pongo a hervir un pequeño cazo de agua. Mientras se calienta, me pongo el pijama y meto la ropa en el cesto de la ropa sucia. Saco el agua del fuego y echo un poco en un vaso, meto el sobrecito de manzanilla y lo dejo reposar. Cojo la almohadilla térmica que me dio mi madre, el vaso con el sobrecito de manzanilla y subo rápidamente arriba.
-Vamos a hacer una cosa. -le digo a Eden mientras dejo la manzanilla en la mesita de noche. Ella me mira. -Quítate la sudadera y túmbate boca abajo con esto en su vientre.
-¿Qué me quite la camiseta? No llevo sujetador, no voy a...
-Súbela un poco entonces.
Ella asiente con la cabeza y la ayudo a sentarse en la cama con cuidado. Limpia sus lágrimas con la manga de la sudadera y la sube hasta debajo de sus pechos. Se tumba boca abajo y yo le coloco la almohadilla en su vientre. Ella se la coloca bien del todo y se acomoda la almohada.
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"SERENDIPIA" {FBTNY #1} ©
RomanceUna 'Serendipia' es un descubrimiento o un hallazgo afortunado, valioso e inesperado que se produce de manera accidental, casual o por destino, o cuando se está buscando una cosa distinta. Dicha serendipia se produce muchas veces con sentimientos. S...
