𝑬𝑫𝑬𝑵
Me visto con un jean ajustado con algunos rotos y de tiro alto, un bralette blanco y encima un jersey gordo de lana. Me calzo unas deportivas blancas, cojo mi mochilita negra de polipiel y meto dentro mi cartera, mi móvil y algunas cosas más básicas.
Sacudo un poco mi pelo que ya se ha secado después de la ducha y me perfumo levemente. Salgo de mi habitación y bajo al salón, el cual huele a café recién hecho. Camino hacia la cocina, no sin antes dejar la mochilita encima de la mesa, y cuando entro me encuentro a Julen sacando dulces de una cajita de plástico, la cual vuelve a meter en el armario de encima del fregadero.
-Buenos días. -saludo apoyada en la puerta.
-Jodida mierda. -dice él sobresaltado dándose la vuelta. Yo sonrío divertida. -No vuelvas a darme un susto de estos o voy a morir de un infarto. Sólo tengo veintisiete años, joder.
Sonrío un poco y él sonríe también.
-Buenos días. -dice ahora haciéndome reír. -Si no recuerdo mal te encanta el dulce. -señala los dulces que ha sacado hace uno segundos.
-Recuerdas bien. -murmuro sonriendo mientras me acerco a la encimera.
Me acerca una taza de café con leche y lo miro.
-Sin lactosa. -afirma sonriendo. Yo sonrío y lo cojo.
Aparte, cojo un bollo de los que ha sacado y sé que está relleno de chocolate por el puntito marrón que tiene en un extremo. Me siento en uno de los taburetes que tiene aquí en la cocina y él se sienta a mi lado con su móvil en mano.
-Si te parece bien, cogeremos el metro hasta Columbia para que sepas como hacerlo y luego vamos a Central Park, después comeremos por ahí y luego iremos a Times Square. -me dice levantando la mirada hacia mí.
-No hace falta que te molestes tanto por mí. -digo mirándolo. -Sólo que me enseñes como tomar el metro yo me...
-De eso nada. No quiero que tu hermano me asesine si te pierdes. -niega con la cabeza.
Yo me limito a rodar los ojos y a empezar a comer este delicioso bollo relleno de chocolate blanco y negro. Dios mío, esto es un vicio. Mientras mastico mi último trozo, me percato de que Julen me está mirando. Enrojezco por completo y trago lo que tenía en la boca.
-¿Qué miras? -pregunto limpiando un poco mi boca con la servilleta de papel.
-Me hace gracia el placer que llegas a sentir cuando comer dulces. -dice con diversión. Yo lo miro avergonzada mientras le doy un sorbo a mi café.
-Cállate. -digo con mi boca aún dentro de la taza a lo que él se ríe.
-Voy a ponerme los zapatos y nos vamos, ¿si? -dice levantándose. Yo asiento con la cabeza y lo veo salir.
Lavo el plato y mi vaso, y lo dejo que se escurra en un cacharro de metal que tiene para que se sequen los platos. Voy hacia el salón y una foto encima de un mueble llama mi atención. Es una foto de Julen con sus padres, con mis padres, mi hermano y yo.
Fue un mes antes de que mis padres murieran en ese accidente de moto. Julen había venido de visita durante una semana antes de que le publicaran su segundo libro y fuimos todos a pasar un día entero a una playa cerca de Barcelona. Lo pasamos realmente bien ese día.
Se me escapa una sonrisa al ver a mi padre abrazándome por los hombros. Papá era ilustrador y mi madre era profesora de historia en la universidad. Eran dos polos opuestos en cuanto a carácter pero se querían por encima de todas las cosas. Llevaban juntos desde los catorce, se casaron a los diecinueve y con veinticinco tuvieron a mi hermano. El dinero en casa nunca fue algo que abundara pues teníamos unos ingresos normales, por esa razón tanto mi hermano como yo empezamos a trabajar con dieciséis años. Cuando fallecieron, tuvimos que vender la casa pues con mi sueldo de 400 euros y el de mi hermano de mil cien, no llegábamos. Gracias al cielo me dieron la beca aquí y ahora mi hermano tendrá menos que pagar y podrá sobrevivir con facilidad en Barcelona.
ESTÁS LEYENDO
"SERENDIPIA" {FBTNY #1} ©
RomanceUna 'Serendipia' es un descubrimiento o un hallazgo afortunado, valioso e inesperado que se produce de manera accidental, casual o por destino, o cuando se está buscando una cosa distinta. Dicha serendipia se produce muchas veces con sentimientos. S...
