C A P 9

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El globo y el cactus.

En un lugar muy lejano, había un cactus hermoso y creído, quien presumía de tener un hermoso color verde y las espinas más largas entre sus amigos.
Un día, notó a lo lejos a un globo rojo muy llamativo, se dió cuenta de que este estaba llorando y se acercó, cuando el globo notó su presencia comenzó a llorar más fuerte.
—Aléjate, solo me lastimarás—decía el globo, a lo que el cactus retrocedió.
—¿Qué te pasa? ¿Por qué lloras?—preguntó el cactus preocupado, mostrándose sensible por primera vez, aún manteniendo su distancia no quitaba la vista del globo.
—Solo vete— dijo el globo aún llorando.
—No, a pesar de ser como soy, puedo ayudarte—dijo el cactus.
Al final, el globo terminó depositando su confianza en el cactus y le contó lo que le pasaba, el cactus aconsejó al globito de color rojo y prometieron volverse a encontrar al día siguiente, así fue, al pasar el tiempo el globo y el cactus siguieron encontrándose y, cada vez se llevaban mejor y se entendían el uno al otro.
El cactus, al pasar el tiempo, cada vez que se iba a encontrar con el globito, cubría las espinas de las que tanto presumía frente a sus amigos.
Un día, el cactus tomó la decisión de cortar sus hermosas espinas y se presentó ante sus amigos, todos quedaron atónitos por lo que sus ojos veían.
—¿Qué te paso? ¿Y tus espinas? ¿Qué ha sucedido?—estas fueron de las pocas preguntas que invadieron al cactus, a lo que él respondió.
—No valen nada, si pueden lastimar ha alguien que me entiende y me quiere, al igual que yo. Solo están ahí para lastimar, no me daba cuenta de ello y que con lo que presumía solo podría lastimar a los demás.
Esas fueron las palabras del cactus antes de marcharse, quien hizo un acto enorme por una buena amistad, por no lastimar a quien le entendía y quería de verdad.

•Reflexiones de la vida• (@babyy.sxd)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora