Capítulo 6. ¿Sentimientos? Parte 2.

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Pasó ya una semana en la que Dylan y yo no nos dirigíamos la palabra, ni siquiera nos mirábamos.

Y esa misma mañana llaman a la puerta de la casa de Elena, y Caroline fue a abrir.

-¿Está Marta? Necesito hablar con ella.- dijo Dylan desde fuera.

-Si, si está... pero no creo que quiera hablar contigo Dylan asi que...- Dylan la interrumpió.

-Caroline, es urgente, por favor dejame pasar.- le dijo casi rogándole.

-Está bien, está bien, pasa. Está en la cocina.

-Gracias.- le dijo Dylan y le dió un beso en la mejilla.

Marta se encontraba aún con el pijama y preparándose un colacao.

-¿Marta...?- dijo Dylan con media sonrisa.

-¿Qué haces aqui Dylan?- le responí casi asustada, no me esparaba que fuese él y menos a mi casa.

-Vengo a hablarte porque ya se porque estás enfadada conmigo, o eso creo.- respondió pasándose una mano por la nuca.

-Venga ¿Por qué?- No sabe porque estoy asi.

-Porque Hailey me besó.- dijo eso y me tensé, tragué saliva.

-Dylan...- me interrumpió.

-No, te lo voy a contar. Ella me dijo que nos fuesemos al jardín porque estaba mareada, la llevé, me agarró de la camisa y me besó. No fui yo quien la besó, me quité de inmediato y le puse cara de asco preguntándole que que hacia. Eso fue todo de verdad Marta, creeme.

-Vaya... ¿Y debo creermelo?

-Si, porque fue lo que pasó, y le dije que no quería nada con ella, al día siguiente ya no estaba en Mystic Falls, se fue. Algo raro, lo sé y lo siento.

-¿Qué no está?- dije con los ojos abiertos como platos.- Vaya... Pensé que la besabas porque Kol me besó a mi... Yo también lo siento...- dije cabizbaja.

Y en ese momento se acercó a mi y me dio un abrazo.

-Te he echado muchisimo de menos esta semana...- dijo y yo sonreí como una tonta, no pudo ver esa sonrisa porque estabamos dándonos un abrazo.

-Y yo a ti... Oye, hoy estoy sola, ¿Quieres quedarte a comer o algo?

-Claro.- Dijo con una gran sonrisa.

-Comida no tengo, asi que llamaremos para que nos traigan pizza.- dije mirando el frigorífico.

Llamamos para que nos la trajesen, comimos y nos sentamos en el sofá,al cabo de un rato y tantas risas me quedé dormida en su pecho.

Me desperté y vi que él también se había quedado dormido, y con cuidado para no despertarle me senté en el sofá, me quedé mirándole como dormía, parecía un bebé durmiendo. Me acerqué a sus labios y le di un pico. Después de eso, me fui a la cocina a prepararme algo para merendar, tenía hambre y eran las 6 de la tarde, asi que decidí hacerme un colacao, me senté en una de las sillas de alli. Sentí una manos por mis hombros, era Dylan.

-Buenas tardes, nos hemos quedado dormidos ¿No?- dijo riéndose.

-Si.- solté una carcajada. -¿Te preparo algo?

-No, no tengo hambre. ¿Quieres que demos una vuelta?

-Claro, ¿Voy bien asi o me arreglo?

-Vas bien asi.- dijo mirándome de arriba a bajo con una sonrisa.

-Perfecto, entonces vamos.

Nos montamos en su coche, me preguntó que donde quería que fuésemos y la verdad es que me daba igual, con estar con él todo me daba igual, asi que eligió él por su propia cuenta y fuimos a New York, solo estaba a unos kilómetros de Mystic Falls. Al llegar alli, aparcamos y nos bajamos del coche.

-Recuérdame antes de que nos vayamos, ir a ver la estatua de la Libertad.- dijo guiñándome un ojo.

-Vale- le respondí con una sonrisa.

Pasaron varias horas, ya eran la 1 de la madrugada cuando le recordé lo de ir a ver a la estatua de la Libertad. Y fuimos a verla.

-Bien Marta, dame las manos y no apartes la vista de mis ojos, ¿Vale?-Dijo algo serio.

-Vale.- le respondí confundida.

Cada vez más se acercaba a mis labios, hasta que sentí su respiración junto a la mia, me besó, pero no era un beso simple, era un beso que no podías pararlo, era bonito, como en los que salen en las películas. Se separó de mi y me dijo. “Marta, te quiero“ y volvió a besarme.

Me separé de él y con los ojos cerrados le dije “Yo a ti también“

Y allí fue donde comenzó nuestra historia. Justamente en frente de la estatua de la Libertad.

Me llamaron al móvil, era Kol.

-¿Si?

-Marta, soy Kol ¿Dónde estás?

-En Nueva York. ¿Por qué? ¿Qué ha pasado?

-Vale, Katherine ha vuelto, piensa que estás aquí, Damon, Stefan y Tyler la han cogido, vuelve a Mystic Falls.

-Vale.

Nos fuimos hacia Mystic Falls, a casa de los Salvatore, cuando llegamos todos estaban flipando porque vieron que Dylan y yo estabamos agarrados de la mano. Tenía miedo, otra vez Katherine estaba aquí. Todos ellos querían saber porque estabamos con las manos agarradas, pero les dejamos con la intriga y nos fuimos. Le dije a Elena que no dormiría en casa, sino en casa de Dylan.

Cuando el amor llama a tu puerta. Crónicas Vampíricas, Dylan O'brien.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora