•veinte•

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—¿Quién era ese muchachito? ─pregunta una mujer antes de llevarse un bocado a los labios─. ¿Tu novio o algo así? 

Las mejillas de Louis se encienden al instante y quizá se ahoga un poco con un diminuto trozo de la carne que su madre ha preparado para la cena. 

─¿Qué? ─responde una vez que el bocado logra descender por su garganta─. ¿De quién hablas?

Su madre le da una mirada acusadora. 

─El que salió por la puerta de mi casa veinte segundos antes de que yo entrara ─contesta firme─. No finjas conmigo, Boo. Era un chico con mala pinta y a mi parecer bastante desprolijo, ¿por qué tiene el cabello así de largo? ¿Es tu amigo? 

Los ojos de Louis ruedan. 

─Mamá... ─dice por lo bajo. 

La mujer mantiene la mirada despectiva mientras da un sorbo al vaso con limonada sobre su mesa. 

─Nada de mamá ─dice y devuelve el vaso a un costado de su plato─. El que yo tenga que trabajar todo el día gracias al abandonador de tu padre no significa que puedes meter a cualquier vago a la casa, Louis. 

El castaño suelta un bufido. 

─No es un vago ─responde con ligero enfado─. Se llama Harry y... y somos compañeros de clase. 

─Oh, ¿estudia? ─interviene la mujer; ceja alzada y tenedor en mano─. Por su aspecto me parece más un chiquillo drogadicto. ¿Estás en las drogas, Louis? 

─¡Mamá! ─exclama el ojiazul con molestia─. No estoy en las malditas drogas y Harry tampoco lo está. No seas paranoica, ¿quieres? 

Jay, por su parte, le mira con advertencia. 

─Más respeto a tu madre, chiquillo insolente ─regaña y devuelve el tenedor a su plato─. Y respecto a ese chico, ¿estás seguro que no anda en cosas malas? Solo lo vi por cinco segundos y ni siquiera me dijo buenas tardes, es un maleducado. 

Una risita brota de los labios finos. 

─Él no sabía que eres mi madre. 

─No tiene que saber que lo soy para saludar ─responde la mujer─. ¿No es así como yo te he educado? 

Los ojos de Louis ruedan una vez más. 

─Mamá, basta ─dice algo cansado─. No juzgues a las personas por su apariencia, ¿no es así como me has educado? ─cuestiona arqueando una ceja. 

Jay entorna los ojos. 

─Chico listo ─responde. Louis sonríe satisfecho─. Aun así, que sea la última vez que traes a alguien a la casa sin mi consentimiento. A menos que sea mi niño Niall o el de gafas, ¿cómo se llama? 

─Liam, mamá ─responde con voz aburrida. 

─¡Liam! ─exclama alegre─. Ese chico si es una buena influencia, deberías hacer más amigos como él. 

─¿Terminaste de elegir mis amistades? ─cuestiona el chico mientras clava su tenedor en un trozo de lechuga. 

Su madre le da una mala mirada y niega. 

─Es todo por tu bien, Boo. Desde que tu padre se fue con esa otra familia nos hemos quedado solos, y si bien ya no eres un niñito que deba ser cuidado, ambos tenemos gastos. Mark ha sido un desgraciado que cree que con los cuarenta y cinco euros que te da cada mes es suficiente. ¡Si supiera! ─exclama mientras alza un brazo, molesta─. ¿Has visto que se compró un nuevo auto? ─Ríe sarcásticamente─. Él se pasea por todo Donny con su BMW pero a su primer hijo lo tiene viajando en ese inútil cacharro, es un hijo de pu... 

Strawberries and Cigarettes.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora