Capitulo 26

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Izzy: Nena… no te lo tomes a mal… eres muy, muy hermosa pero… -sonrió-. No, sólo te quiero como a una amiga.

Carrie: ¿Sólo eso?

Izzy: Como mi hermana menor. –sonrió.

Carrie: ¡Que alivio! –el me miro extrañado-. Lo siento es que… -sonreí-. Me dijeron que tú sentías algo más por mí. 

Izzy: Sólo te quiero como a una miga o una hermana. Me preocupa la situación el que estás y no voy a meterte en más problemas. –sonrío.

Carrie: Gracias, Izzy.

Seguimos hablando por otro largo rato. Al menos me sentía aliviada al saber que los sentimientos de izzy estaban claros y no… no sentía algo “Más” por mí. Ya era tarde así que izzy me llevo a casa, nos despedimos y baje del auto. Entre a casa y subí a mi habitacion, saque mi teléfono y volví a leer el mensaje de Axl. 

“No sé si pueda Axl. Lo veremos mañana

Carrie”

Quería pensar… P-E-N-S-A-R, y me invitan a salir. Uno de hace que lo vea a escondidas y me besa y el otro me invita a salir. ¿Qué parte de “Necesito tiempo” no entendieron?. Tome una ducha y me coloque la pijama, me tire en la cama y cerré mi ojos. 

* * *

Brooke: Entonces… ¿No le gustas?

Carrie: No. –la mire-. Te lo dije, sólo somos amigos. Grandes amigos.

Brooke: Cualquiera pensaría que le gustas. Izzy… es muy atento contigo.

Deje a Brooke quien iba a la cafetería y comencé a caminar hacia el salón. Antes de entrar alguien me jalo de brazo.

Carrie: ¿Steven? –lo mire-. ¿Qué pasa?

Steven: Ven conmigo.

Carrie: ¿A dónde? ¿Estás loco?

Steven: Por favor… ven conmigo.

Carrie: Esta bien.

Él sonrío y me jalo del brazo. Salimos a escondidas hasta el estacionamiento, y nos montamos en su auto. Él comenzó a conducir rápidamente y yo no sabía hacia dónde íbamos. Luego de un rato de conducir llegamos a una casa grande. El estaciono en frente y bajamos.

Carrie: ¿Qué hacemos aquí?

Steven: Es mi casa, nena. –yo lo mire.

Carrie: ¿Qué hacemos aquí? –repetí. 

Steven: Quiero mostrarte una cosa. –Tomo mi mano-. Vamos…

Lo mire un poco extraña pero accedí. Al entrar vi toda la casa decorada, la escalera estaba llena de pétalos y había un gran oso en el sofá. 

Carrie: ¿Y todo esto?

Steven: Para ti. –Sonrío.- ven. Aún hay más. 

Subimos las escaleras y al entrar a la habitacion –supongo que la habitacion de él- estaba igual o más decorada que abajo. Estaba tan sorprendida de ver todo esto. Pétalos, velas y osos gigantes.

Steven: Este es el Steven bueno. –yo lo mire-. Dijiste que tenía uno escondido, decidí sacarlo. 

Carrie: Todo es hermoso. No sé qué decir.

Steven: Yo diré algo… -se sonrojo-. Te amo.

No dije nada más y lo bese. Nos besábamos con tanto deseo y pasión. Comenzamos a caminar poco a poco hasta llegar a la cama. El paso sus besos de mi boca a mi cuello, me dejaba sin palabras. Metió sus manos por debajo de mi camisa hasta subirla, lo ayude un poco para que la quitara por completo. Él me miro con esos ojos llenos de deseos y no pude evitar sonrojarme. El recuerdo de lo que había dicho Brooke, llego a mi mente. ¿Y si me deja… por ser virgen?

Steven: no quiero que estés tensa, Carrie. –Beso mi frente-. Debes disfrutar.

Pase mis manos hacia adelante y comencé a desabotonar su camisa. La quite poco a poco y pude tocar su espalda y su pecho sin ninguna tela de por medio. Steven, hizo un recorrido de besos desde mis labios hasta mi ombligo, subió hasta mis labios haciendo lo mismo. 

Carrie: ¿No vas a dejarme?

Steven: ¿Por qué iba a hacerlo? –me miro a los ojos.

Carrie: Porque… Steven… -tome su rostro en mis manos-. Yo soy… soy virgen.

Sus ojos se abrieron de inmediato pero me beso rápidamente. Al dejar de besarnos se acercó a mi oido.

Steven: No voy a dejarte. ¿Sabes algo?, será mi primera vez con una… virgen.

No sé porque me emocione al escuchar eso. Él comenzó a quitar mi pantalón y luego quite el de él, con su ayuda. El deseo estaba nublando mi mente, pero me preguntaba si quería hacerlo… Sí, esa era la respuesta. Me seguí dejando llevar por las caricias y los besos apasionados de Steven Adler. Podía ver su muy notable erección debajo del bóxer. Steven quito mis últimas dos prendas y luego me ayudo a quitar su bóxer. Se levantó y busco un preservativo, se lo coloco y se acomodó.

Steven: no es tan malo como piensas. –Me beso-. Yo no soy tan malo.

Carrie: Cállate Adler. –sonreí.

Me miro como diciéndome lo que iba a hacer ahora. Steven penetro poco a poco y pude sentir un jodido dolor. Mi uñas se clavaron fuertemente en la espalda de Steven, el se acercó a mi beso. Callaba mis gemidos con sus besos y poco a poco aquel horrible dolor fue desapareciendo. Las embestidas de Steven comenzaron a ser más rápidas que antes. Ambos llegamos al orgasmo, él se acostó a mi lado e hizo que lo mirara. 

Steven: quiero que seas mi novia, Carrie.

Me quede tan sorprendida con aquellas palabras.

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