Ni siquiera somos amigos.

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Coloca sus manos en mi cintura y yo en su cuello, estamos en la entrada de mi casa, de un momento a otro me carga, elevándome y yo entrelazando mis piernas en su cintura.

Me eh olvidado del mundo, el, para mi sólo el existe en este momento, todo esto es real, en fin, tengo los ojos cerrados, siento que el está caminando, y que habré la gran puerta de mi casa.

Me llevó hacia el sillón más grande de la sala y me tiró brutalmente, mientras seguía besándome. Me comenzó a sacar los jeans con dificultad ya que eran ajustados, me deje llevar por el momento, saco mi chaqueta negra y enseguida mi T-shirt.

-Quiero entrar en ti -Susurro en mi oído y se saco su ramera, lo mire con lujuria, pero no quería hacer lo que el quería hacer con migo, aun no, yo no podía, un no me siento lista para dar un paso como este y menos con el. Lo empuje y este paro de acariciar mis muslos y besarme, no permitiría perder mi virginidad, mi preciada virginidad así.

-¿Que demonios te pasa? -dijo exaltado tras mi acto, pero no podía permitir que siguiera, aun no, por mas que lo quisiera,

-Fuera de mi casa- Dije sin mirarlo- ¡Ahora - dije desesperada, pero el quedo quieto mirándome.

-¿Por que?- pregunto.

-Ni siquiera somos amigos- dije firme y dándome a respetar,si me acostaba con este hombre sin siquiera hablar con el, terminaría siendo una cualquiera y yo...yo no lo era.

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Eran la 3 de la mañana, no podía dormir, tan solo pensar que hubiese pasado después, si no paraba aquella acción de Anthony, me hubiese sentido una cualquiera una estúpida ramera, pero no soy de esas, al cabo de 10 minutos mas de pensar cerré los ojos, necesitaba dormir, pero mas escenas pasaban por mi cabeza, escenas de mi y de Anthony, besándonos, como si ese hubiera sido el ultimo día de nuestras vidas.

La madrugada bien serena y silenciosa, pero me asusto al escuchar una notificación en mi celular, demonios hasta a estas horas jode la gente. busque mi teléfono y un mensaje, conocía el numero y quede estupefacta con aquel mensaje...

Adiós Virginidad.¡Lee esta historia GRATIS!