Harry llevaba nueve meses, dos semanas y tres días trabajando en un pequeño restaurante en Doncaster.
Él tiene apenas diecinueve años, está estudiando literatura y a pesar de que su mamá cree que va a morir de hambre, él es feliz haciendo lo que ama.
Llegó a "The Orange" por accidente, en realidad.
Acababa de llegar al pueblo, era diciembre, uno de los días más fríos, y el olor a ajo había hecho rugir a su estómago. Así que cuando volteó hacia donde su nariz había percibido el exquisito olor, lo vió.
Era el hombre más atractivo del mundo, lo jura.
Tenía el cabello castaño, con un adorable flequillo, nariz de botón, estatura mediana, piernas regordetas y los ojos tan azules como el mar.
Llevaba puesto un mandil negro con el nombre del restaurante de donde provenía el olor de la comida. Tenía en sus manos una charola con platos vacíos y una sonrisa blanca dirigida a los clientes.
Harry jura que fue un enamoramiento a primera vista.
Así que sin más se decidió por entrar al local. Los olores a comida recién hecha y café tostado inundaron sus fosas nasales. Estaba hambriento, pero sólo podía pensar en el hermoso muchacho que había desaparecido de su vista.
Decidió sentarse en la mesa junto a los sanitarios, alejado de todo, y jugó con el mantel blanco en sus manos sudadas. Su pulso golpeaba como el galope de un caballo. Y casi se ahoga con su propia saliva cuando el muchacho de ojos azules se paró frente a él con la carta entre las manos.
— ¿Te gustaría ver la carta?
Su voz era chillona, sus labios delgados y rosados, y sus manos se veían increíblemente pequeñas a comparación de las de Harry.
Una pequeña placa dorada relucía en su pecho con el nombre "Louis T" en medio.
Harry, con manos temblorosas sujetó la carta mientras asentía nervioso.
— ¿Me recomiendas algo?
El ojiazul había puesto su dedo índice en la barbilla, mientras fingía concentrarse.
— Hum, creo que la hamburguesa de pollo con patatas fritas está deliciosa, además, te dan unos palitos de pan de ajo con salsa de tomate y especias deliciosa.
Finalizó con una sonrisa que hizo que sus ojos se achicaran y aparecieran unas tiernas arruguitas a los costados.
— Bueno, entonces la tomaré.
Extendió la carta hacia él, más confiado y con una sonrisa de hoyuelos. Louis la tomó sonriente, mientras asentía.
— Viene en cinco minutos, la bebida corre por cuenta de la casa.
Sin más, giró sobre sus vans negras y fue directo a la cocina.
Harry quitó su abrigo que lo empezaba a acalorar y esperó pacientemente por su comida.
Cuando ésta llegó, Louis cargaba con la charola ágilmente. Depositó los platos en la mesa y tomó asiento frente a Harry.
— ¿Eres nuevo por aquí? Nunca te había visto.
Harry tomó un poco del refresco y asintió.
— Llegué hace unos días, por cierto, me llamo Harry.
Acercó su mano, buscando estrecharla con Louis.
— Soy Louis, como seguramente ya viste en mi placa. Supuse que eras nuevo, así que Harry, ¿tienes empleo, o eres estudiante?
— En realidad estudio y busco un empleo, decidí independizarme pero no había tomado en cuenta la necesidad de un trabajo hasta ahora.
Rio.
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Accidentally Kissed |L.S| (One Shot)
FanfictionHarry tiene un enamoramiento secreto por su jefe desde que comenzó a trabajar. Un problema con los comensales hará realidad una de las fantasías del muchacho de diecinueve años.
