— ¿Estabas...? —habló esta vez dirigiéndose a mí.

— Sí, estaba escuchando. —le corté.— La próxima vez que quieras insultarme procura hacerlo lejos de donde yo pueda oírlo o aprende a hablar en voz baja, gilipollas.

Una sonrisa se dibujó en su cara según mis palabras salían cargadas de veneno de mi boca.

— ¡¿Por qué sonríes?! —me empezaba a frustrar cuando oí una voz a mis espaldas.

— ¡Hola chicos! —me giré y ví a mi madre que acababa de salir de la casa con una bolsa llena de carne.

No puede ser.

— Parece que lo estáis pasando bien todos juntos. —siguió hablando mientras se acercaba y se posicionaba a mi lado.

— Hola señora. —saludó Nash le dedicó una sonrisa que mi madre correspondió encantada.

— ¿Por qué no venís a la barbacoa? Hay comida de sobra y así nos presentas a tus amigos. —propuso mi madre.

Esto tiene que ser una pesadilla.

Miré a Nash que me sonreía burlón y volví a dirigir la mirada hacia mi madre.

Una excusa.

Necesito una excusa.

¡Piensa rápido!

— No creo que a papá le haga gracia que invites a once chicos a comer a casa. —repliqué mientras me aplaudía mentalmente al ver la sombra de duda en los ojos de mi madre.

— Tonterías. —sonrió de nuevo y se me cayó el alma a los pies.

Por favor, que no les...

— Chicos, veniros.

Mierda.

— Será un placer. —me tapé la cara con las manos al oír la respuesta del ojiazul.

— No me lo puedo creer. —bufé.

Ahogué un grito de frustración y me dí la vuelta caminando de nuevo hacia donde posteriormente había tirado mi libro y mi móvil y agachándome para cogerlos.

— ¿A dónde vas? —preguntó dirigiéndose hacia mí esta vez y yo me levante y seguí caminando sin ni si quiera girarme.

— ¡A mi cuarto! —grité molesta y entré en la casa después de dirigirle una mirada asesina a los simios.

Genial, el clan imbecil al completo viene a comer a mi casa, con mis padres.

Nota mental: Mantener a mi madre alejada de todo lo referente a ellos.

Me tiré en la cama boca-abajo y presioné mi cara contra la almohada para que esta ahogara el bufido de frustración que salía de mí.

Me giré sobre mí misma para quedar mirando al techo.

Ya no puedo hacer nada.

Temía el interrogatorio que mi padre podía hacerles, a mi madre cubriéndoles de rosas pero sobretodo temía tener que volver a hablar con todos después del numerito de la noche anterior y de tener que oir lo que Nash pensaba de mí de nuevo... Nash. Temía a Nash.

— Esta comida va a ser promete. —suspiré.

Cuando empecé a escuchar gente en el piso de abajo, sopesé la posibilidad de que a alguno de esos imbéciles se les ocurriera subir a mi cuarto y esbocé una mueca de asco cogiendo el libro y volviendo a poner mi música.

Por supuesto el hambre se me había ido por completo y digamos que de repente la idea de la barbacoa ya no me ilusionaba tanto.

No tardaron en oirse unos pasos de camino a mi cuarto y yo respiré hondo pidiéndole fuerzas a Dios antes de que la puerta se abriera.

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¡CHAN CHAN CHAAAAN! ¡¿QUIÉN SERA?!

Matamos a la madre or nah? Siempre pasa lo mismo sos

¡¿Dónde esta el #TeamMatt?! ¡¿Y el #TeamShawn?! Lloro, solo hay #TeamNash pobrecitos Matthew y Shawn tss

Quiero pedir perdón de nuevo porque sé que los capítulos últimamente están siendo un asco but tengo un bloqueo mental enorme y encima las clases estan a puntito de empezar de nuevo y FRUSTRACIÓN. Me han preguntado si voy a seguir subiendo capítulos cuando empiecen las clases, ¡claro baes! ♡ Lo único es que igual no subo todos los días si no una, dos o tres veces por semana, lo siento :(

Y bueno, no hay mucho mas que decir.

¡Gracias por leer! Comentad y votad ♡

Os quiero baesssss ♥

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El Clan Imbécil |Magcon Boys| EDITANDO¡Lee esta historia GRATIS!