Capítulo 1

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El tráfico en las calles de Seúl parecía haber sido barrido con una escoba gigante, por alguna clase de divinidad que escuchó el ruego del muchacho por llegar cuanto antes a su destino. La lluvia torrencial, la hora del día, y la ocurrencia de un importante evento social en el área (un partido de fútbol, al parecer), contribuyeron a liberar las atochadas avenidas.

El paisaje lucía solitario, gris y algo triste, pero no había mucho tiempo de observar detalles. Seúl parecía una ciudad de interminables recovecos y rascacielos que seguramente ya tendría tiempo de visitar, en el tiempo en que estaría condenado a vivir allí.

El jovencito sólo podía consumir el paisaje en los breves segundos de luz roja. Era un mito conocido que en Corea la gente era algo loca para conducir, pero ese señor se estaba pasando. Taehyung apenas distinguía las formas a través de la ventana del asiento trasero, viendo dibujarse líneas de colores a toda velocidad. Ni el tren desde Daegu le había parecido tan veloz. Estaba un poco mareado, pero después del primer intercambio de palabras con su nuevo cuidador, no le daban ganas de opinar nada, menos quejarse.

Durante dos años, tendría que mostrar un excelente comportamiento frente a él, y probar su inocencia ante la corte como punto cúlmine a todo el drama montado por un imbécil con mucho poder y dinero.

Sus padres estaban profundamente decepcionados. A decir verdad, no cualquiera perdona fácilmente ni se queda tranquilo tras pasar toda una tarde con su hijo perdido, y luego recibir una llamada a medianoche de la policía, avisando que el chiquillo estaba detenido por darle una golpiza a un miembro del parlamento. La pareja Kim acudió a la estación de policía y no pudieron hacer nada más que saludar a Taehyung y conversar un poco con él, minutos que aprovecharon únicamente para regañarlo y llorar. El chico insistía en que no era culpable, que estaba defendiendo a una supuesta muchacha de un viejo de mierda acosador, pero para su padre no eran más que excusas. Su madre, siempre contenedora y comprensiva, acariciaba sus manos aferradas a los barrotes, y pensaba que había sido un acto impulsivo, pero noble, como la esencia de Taehyung: impredecible y sorpresivo, pero jamás un tirano.

Sin embargo, un juicio puede condenar una persona no sólo a estar privado de libertad, sino también a perder parte de su espontaneidad y cambiar completamente su forma de ser.

Mientras duraba la investigación y se tomaban las decisiones correspondientes, Taehyung salió con libertad vigilada, por ser menor de edad. El colegio, de formación católica, irónicamente se transformo en un infierno. Todo el mundo lo trataba como un delincuente, y así es como lo creyó: comenzó a comportarse tal cual como uno, saltándose las clases por ir a beber cerveza con "amigos" (que en realidad apenas conocía), golpeaba a sus compañeros, robaba cosas pequeñas en el supermercado, le lanzó un escupitajo en la cara al presidente del centro de alumnos... y así, suma y sigue.

Su madre no quería justificarlo, pero lo veía sufrir con todo aquello, pues estaba comenzando a perder el control sobre sus emociones y comportamientos, además de que sus calificaciones se fueron a pique. Taehyung sólo tenía dieciséis años y tenía muchas cosas que aprender de la vida, cometiendo errores quizás, pero también necesitaba que alguien pudiera abrazarlo y darle otra oportunidad.

El castigo final llegó un mes después, con una sentencia irrevocable: pasar dos años de prueba en Seúl, viviendo en forma relativamente independiente y demostrando una conducta intachable, hasta el último juicio, en donde se vería si quedaba libre de cargos. Pasó una larga tarde haciendo sus maletas, metiendo ropa, calzado, accesorios, cuadernos, productos de aseo personal, laptop, y todo lo imprescindible. Se sentía contrariado, pues no quería irse de casa, pero sí quería alejarse de todos, de aquella ciudad, de la escuela, de las miradas. Le dio un último abrazo a mamá, una reverencia a su padre y subió al tren que lo llevaría a la capital.

Best of me {TaeJin}Donde viven las historias. Descúbrelo ahora